El clima y el estado de ánimo

¿Cómo influye el tiempo en nuestro estado de ánimo?, se preguntaron en el Instituto Adventista y con esa consigna elaboraron #Emo Climáticos, un trabajo para Feria de Ciencias con el marco de sol, nubes, frío y calor.
¿Qué heladita se cayó eh?”. “Va a estar fresco hoy”. “Qué día horrible”. “¿Cómo va a estar el fin de semana?”. No importa la edad, la clase social, el lugar ni la época del año. Frases como esas inundan gran parte de las conversaciones diarias entre familias, con vecinos, entre amigos, entre clientes y comerciantes o entre desconocidos que rompen el silencio a puro pronóstico o simple obviedad. El estado del tiempo, el clima, es una presencia permanente en la charla porque, como está comprobado, según esté el día o la noche nuestro estado de ánimo se modifica.
“Teníamos que tirar ideas para hacer trabajos de la Feria de Ciencias y hubo muchas coincidencias respecto a si el clima cambia los sentimientos, así que con esa consigna empezamos a trabajar en el tema y nos resultó re interesante porque es algo que nos pasa a todos”, contó Camila Romero. Ella junto a Yago Peñalba (ambos de 11 años) son los expositores de #Emo Climáticos, el proyecto que fue presentado en la instancia local de la Feria y fue elegido para pasar a la Regional que será el 24 de este mes. Luego los elegidos pasarán a la fase Provincial y de allí los seleccionados irán a la Feria Nacional.
“En el proyecto trabajó todo el curso, pero como solo dos pueden exponer fuimos elegidos nosotros”, explicó Yago, vocero de sus compañeros de sexto grado del Instituto Adventista de Santa Rosa. Los chicos y chicas fueron coordinados por el docente de Lengua y Ciencias Sociales Alejandro Alarcón aunque otros profesores de la escuela también participaron.
“Investigamos mucho y a partir de eso preparamos un taller y luego hicimos actividades y videos. También elaboramos encuestas, así que todos los días las entregábamos a los chicos y chicas y tenían que poner si estaban felices, tristes o enojados y describir sus emociones a través de unas caritas, todo según el tiempo que hacía”, describió Camila.
Está comprobado que el estado anímico de los humanos está influido por muchas variables con las que estamos en contacto, como las personas que nos rodean, nuestras obligaciones, nuestra situación personal, laboral, etc. Y entre ellas también juega su papel el clima, porque es una de esas variables con la que estamos en constante contacto. No a todos afecta por igual, algunos son muy vulnerables y a otros no les influye demasiado, pero en general el estado del tiempo marca la tendencia.
“Comprobamos que a medida que bajaba la temperatura los chicos más alegres bajaban su estado de alegría y a medida que subía la temperatura se iban para arriba. Esto pasa con distintas cosas. Si uno a lo mejor está bajoneado por algo puede escuchar determinada música y mejorar su estado de ánimo, pero eso depende de uno, en cambio al estado del tiempo no lo podemos manejar”, apuntó Yago.
Los países con un clima cálido, como puede ser el norte de Brasil o los caribeños, siempre muestran una imagen de alegría y buen humor gracias a un sol radiante y permanente. Por el contrario, los lugares muy fríos, lluviosos o de cielo plomizo exhalan un aire triste. Según distintos estudios las temperaturas cálidas y las horas de sol bajan los niveles de ansiedad y aumentan el pensamiento positivo. De manera contraria, mucha humedad, dificulta la concentración y aumenta la fatiga.
“Los días que hay sol y linda temperatura todos estamos en el patio, la gente anda por la calle, el humor cambia. Eso pasa en general y lo comprobamos a través de las encuestas y los distintos trabajos que investigamos”, señaló Camila.
La exposición a la luz solar aporta vitamina D y ésta afecta a los sistemas hormonales. Existe una monoamina neurotransmisora del sistema nervioso central, llamada serotonina, que está en parte condicionada por la luz solar, ya que disminuye al atardecer y aumenta al amanecer. La serotonina también tiene una función importante en la inhibición de la ira, la agresividad, el humor, el sueño. Es por eso que a niveles bajos de serotonina es común sentirse más apáticos, tristes, enojados. Y viceversa, si sube el nivel estaremos más alegres y eufóricos.
“Es una propuesta que nos interesó a todos porque no solo lo hablás en la escuela o para la Feria sino que también se trata con la familia o los amigos, es un tema de conversación diario y por eso creo que llama la atención”, coincidieron los chicos.
La ciencia ha estudiado recurrentemente la relación entre estado del tiempo y emociones o sentimientos y por eso el Trastorno Afectivo Estacional (SAD), aunque es poco común, desde hace mucho tiempo fue establecido como un problema psicológico real.
“En las encuestas en un principio la gran mayoría se consideraban alegres, pero cuando les planteamos la posible incidencia del clima muchos cambiaron y reconocieron que eso influye, así que es algo presente y comprobable”, explicó Camila sobre un trabajo que también tuvo su votación para elegir el nombre, y el de (hashtag) #Emo Climáticos fue el más votado por el curso. Porque como diría mamá: “llevate una camperita porque va a refrescar…”.