En el lugar del otro

"Si no te toca no lo pensás", reconoció Julieta, una de las alumnas de colegios de la ciudad que vio la película Otro corazón y escuchó hablar a una joven sobre la importancia de la donación de órganos.

Había pasado más de una hora y media de película y los movimientos indicaban las ganas de levantarse y estirar un poco los músculos, antes de retirarse. Pero tras una breve presentación Marcia empezó a hablar desde el escenario. De pie y con micrófono en mano generó el silencio respetuoso y dio los detalles de lo que atravesó cuando era una joven de 23 años que, en pocos días, vio transformada su vida.
"La charla fue muy emotiva, te ponés a pensar que a vos te puede pasar y que de pronto un día necesitás de la solidaridad de otro. Es como que si no te pasa no le das importancia, por eso estuvo bueno que charlemos de la donación de órganos. Es positivo que en los colegios se busque generar conciencia", contó Sofía, de 16 años y alumna del Domingo Savio, uno de los colegios de la ciudad que participó de las jornadas en las que se abordó la importancia de la donación y el trasplante de órganos.
"Es un tema muy importante y por eso está bueno que se hable y se discuta en los colegios. Creo que cuanto más chico uno tome conciencia de que se puede salvar la vida de alguien, es mejor", planteó Julieta (16).

Los ministerios de Cultura y Educación y de Salud de la provincia, a través del Incucai (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante), presentaron en distintos colegios santarroseños la película "Otro corazón", del director Tomás Sánchez.
El filme -que está recorriendo escuelas de todo el país y tiene un elenco de actores reconocidos- está destinado a alumnos del secundario en general y se trata de un largometraje que tiene incluido en el argumento la temática de la donación de órganos. La actividad contó con el auspicio del Incucai Nación y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).
"La película es un buen escenario para reflexionar sobre la solidaridad, el altruismo y los valores dentro de un contacto muy interesante con los jóvenes. Es un gran disparador dentro de una cantidad de temas que también tienen que ver con la relación de padres e hijos, y todo lo que nos pasa cuando en un momento de crisis nos cae una enfermedad de ese tipo y no sabemos cómo reaccionar, con las distintas posturas al respecto", señaló Sánchez, director del filme que la semana pasada se proyectó en los colegios Ricardo Nervi y Marcelino Catrón del barrio Aero-puerto, y el viernes, en el Manuel Belgrano. En todos los casos fueron varios los cursos de distintos establecimientos educativos que acudieron a las jornadas.

"Lástima que la película no se pudo ver bien porque había mucha luz, pero está bueno el tratamiento que le da a la cuestión de donar órganos. Igualmente la charla de Marcia generó más atención", reconoció Tomás (16).
"Está bueno insistir con la necesidad de ser solidarios porque todos podemos vivir una situación difícil en cualquier momento si se muere un familiar, pero si en ese momento vos abrís tu corazón podés ayudar a los demás. Y salvarle la vida", opinó Luciana (16).
A los 16 años es difícil pensar en el final de la existencia y en que ese cuerpo puede salvar a uno o varios, por eso cuando Marcia contó su experiencia, el impacto fue más directo.

"Lo que ella dijo nos llegó mucho porque en ese momento Marcia estudiaba y hacía una vida totalmente normal. Como dijo ella nunca sabés cuando vas a necesitar de los demás, te puede agarrar desprevenido. Estar en esa situación debe ser muy complicado", admitió Tomás.
Marcia Ponce, que hoy tiene 33 años, estuvo en los tres colegios donde se proyectó la película. Y recordó que hace diez años fue sometida a un trasplante de hígado a raíz de una hepatitis fulminante. Estuvo en emergencia nacional porque su estado de salud se había agravado considerablemente, y la operación llegó a peligrar ya que el avión que debía transportar el órgano desde la provincia de Córdoba a Buenos Aires sufrió demoras cuando fue cerrado el aeropuerto por la niebla.

"En ese momento yo estudiaba una carrera en la Universidad y me preparaba para rendir unos exámenes. Recuerdo que mientras estudiaba empecé con dolores de cabeza muy fuertes y el médico me diagnosticó hepatitis. Fui empeorando cada vez más e ingresé en emergencia nacional, hasta que un donante me salvó la vida. En 40 días mi vida se transformó totalmente. Yo jamás me había imaginado vivir algo así, por eso uno nunca sabe cuando va a depender de otro", confesó Marcia.

Esa situación que parece "de otros" es mucho más cotidiana de lo que se piensa. De los alumnos del Domingo Savio que estuvieron en la proyección en el Belgrano, varios comentaron que tienen un familiar o conocidos que recibieron un trasplante.
"Lo importante es estar informado, prevenido. Saber que a vos o a alguien de tu familia le puede pasar y sí o sí se necesita que alguien esté dispuesto a ayudar. Como contó Marcia hay momentos difíciles, pero si tu cuerpo responde bien al trasplante se puede retomar la vida normalmente", destacó Julieta. "Si uno se pone en el lugar del otro, la perspectiva cambia", agregó Sofía. De eso se trata.