La vida sin el río

¿Cómo es ser adolescente y vivir en Santa Isabel? Los chicos y chicas del oeste pampeano también se embanderan en el reclamo por el Atuel y se lamentan por lo que pudo haber sido y no es.
Seguramente hoy todo sería distinto, tendríamos una ciudad, con mucha gente, con gran movimiento turístico…". Micaela suelta la frase y en el final se queda pensando, quizá describiendo en su imaginación un lugar diferente, un paisaje verde alrededor de ese río que estuvo pero que hoy no está.
Santa Isabel, como el resto del oeste pampeano, lucha a través de las generaciones por recuperar ese "río robado" y esa pelea se extiende a través del tiempo. Por eso, los adolescentes de hoy también tienen presente un reclamo que es de toda La Pampa pero que ellos, por ser perjudicados directos, tienen más derecho que nadie en alzar su voz.
"En el pueblo está muy presente el tema del Atuel, todos los jueves hay reuniones, se hicieron peñas, cortes de ruta. La gente que vivió tanto con el Atuel como con el Salado cuenta que antes las cosas eran muy diferentes", aseguró Rosario (16 años), una de las alumnas del colegio secundario de Santa Isabel.
Los chicos de 2º año del Polimodal estuvieron en Santa Rosa durante las jornadas del programa "Aprender a Gobernar". Allí participaron como oyentes y recabaron experiencias para armar un proyecto, seguramente referido al río, y presentarse en la edición de 2013.
"Estuvo muy bueno. Para nosotros la oportunidad de viajar y estar con chicos de otros lugares es muy positivo. Por ahí estamos un poco lejos así que cuando tenemos una oportunidad como ésta no la dejamos pasar", contó Rocío (16).
La presencia del colegio del oeste provincial se hizo notar más allá de las charlas por el Atuel. El día de la inauguración, cuando estuvo el gobernador Oscar Jorge, una de las alumnas tomó el micrófono para contar que el intendente del pueblo había decidido suspender la Fiesta Provincial del Chivo, el evento más tradicional e importante del lugar.
"El intendente lo anunció el Día del Niño y dijo que era por un tema de seguridad, ya que hace poco hubo un crimen. Pero una cosa no tiene nada que ver con la otra. La fiesta significa un movimiento económico para el pueblo, porque todos los sectores se benefician, además de que es una tradición, por eso hay mucho enojo. El gobernador no estaba muy enterado pero dijo que se iba a hacer, así que esperemos que se cumpla", contó Karen (16).
Más allá de ese pedido puntual, la realidad de Santa Isabel y del oeste está presente a diario en la agenda pampeana a partir de la vieja disputa con Mendoza por los ríos. Por eso es interesante saber qué piensan los que viven a diario la falta del río.
"Yo lo que recuerdo es que antes teníamos no solo el Atuel sino el Salado, antes había agua y la gente iba todo el verano al río, era un paseo tradicional. Ahora llueve poco y los que viven del campo no pueden producir ni mantener los animales. Se forma toda una greda horrible que no sirve para nada", contó Sergio (18).
"Mendoza generalmente larga agua en invierno, pero es cuando limpian las cunetas, entonces lo que viene es sucio. Y en verano lo poco que hay queda estancado", lamentó Florencia (16) que es de Algarrobo del Aguila, otro de los lugares más afectados.
Para explicar mejor el panorama que ven a diario, los chicos mencionaron al cantor más emblemático de Santa Isabel, el "Tuta" Cuello. "El tiene canciones muy fuertes. Hace 30 años era agricultor y por su campo pasaba el río, pero tuvo que abandonar todo. Por eso canta desde su propia experiencia, de lo que le pasó cuando cortaron el agua", explicó Micaela.
¿Cómo se imaginan que sería el oeste si el río nunca se hubiese cortado?
"Creo que uno se da cuenta cuando va a Mendoza, en San Rafael por ejemplo. Allá todo es verde, pueden aprovechar el turismo y tener otra producción. Un río es un impulso para cualquier ciudad". (Rocío)
"En Santa Isabel no hay nada, es bastante aburrido. A mí en el futuro me gustaría tener hijos y que ellos puedan ver el río. Pero además cuando se termina el secundario hay que irse a otro lado, porque si no la opción es trabajar de albañil o entrar en la municipalidad. De hecho, la mayoría se va a Mendoza y estudia Turismo. Quedarse en el pueblo es igual a estancarse, y creo que la realidad sería distinta si a Santa Isabel no le hubieran cortado el río". (Micaela).
El oeste no solo se perjudica por una cuestión económica, social y ecológica, sino también por una "necesidad" inherente a cualquier joven: la diversión y el esparcimiento. "Para nosotros es de casa al colegio y del colegio a casa. También se pueden hacer deportes, pero los fines de semana siempre es lo mismo. Encima con el viento que hay y todo seco es terrible. De chicos íbamos al río, pero siempre acompañados, y ahora que somos grandes y podríamos ir solos, no lo tenemos…", se lamenta Rosario.
¿Qué les parece que debería hacer el gobierno: seguir negociando o tomar otras medidas?
"Yo creo que siempre hay que negociar, pero también hay que ir a juicio porque hace mucho que está el problema. Lo que pasa es que en La Pampa somos pocos y Mendoza es más grande, con más poder. Pero el río debería correr de igual forma porque así las dos provincias serían parecidas y tendríamos una vida mucho mejor".