Leer con los oídos

Un proyecto de la Escuela Especial 1 de Ciegos y Disminuidos Visuales fue premiado a nivel nacional por incentivar la lectura. “Está bueno porque nos facilita leer los libros que nos gustan”, resaltó Lucas.
Para María Elena y Alejandra las novelas de amor son su debilidad. Micaela no tiene dudas: elige los cuentos de terror. Fernando, Lucas y Mariano prefieren novelas de acción o suspenso. No importa la extensión ni la cantidad de páginas, gracias al proyecto “Leer con los oídos” pueden optar por lo que más les gusta y superar cualquier barrera a la hora de entregarse a la literatura.
“A mí siempre me gustó leer cuentos, novelas, poesías. Desde hace ocho años soy ciega total así que tuve que adaptarme. En la escuela, un día Daniela me dijo que tenía unos cassettes con cuentitos, así que empezó a prestarnos los audios y después nos fue leyendo distintas cosas. Un día leímos ‘El almohadón de plumas’, de Horacio Quiroga, que nos encantó, entonces desde 2011 empezamos con el proyecto”, resumió María Elena, que a sus 75 años desborda energía y se derrite con los poemas de amor.
Daniela Abbott es la docente que impulsó “Leer con los oídos” y que hace unos días viajó a Buenos Aires para recibir, en la 41° Feria Internacional del Libro, el tercer premio en la categoría ‘Escuelas’ del Concurso Viva Lectura 2015, organizado por el Ministerio de Educación de la Nación y la Organi-zación de Estados Iberoa-mericanos (OEI) con el auspicio de la Fundación Santillana.
“En total se presentaron más de 450 iniciativas de promoción de la lectura de todo el país, de escuelas comunes, especiales y de contexto de encierro. Que hayamos salido terceros es impresionante, eso no es poco y nos incentiva porque quiere decir que le podemos servir de inspiración a otras escuelas del país. Es un proyecto del interior y no de una escuela común ni de una gran ciudad, así que eso se valoriza más”, destacó Mariano (21), que viajó desde su casa en Uriburu para sumarse a la charla.
“El proyecto está muy bueno porque Daniela sube los cuentos o novelas a un blog, y nosotros podemos escuchar. Lo podemos hacer por los lectores de pantalla, pero de ahí sale una voz robótica, que es monótona, en cambio con la voz de ella es distinto porque le pone expresión, y se hace mucho más entretenido”, describió Alejandra (29).
“Con esos lectores de pantalla -agregó Mariano- podemos leer diarios, redes sociales y todo tipo de texto, pero es mucho más agradable la voz humana, el lector de pantalla parece un robot”.
La gran ventaja para los chicos, jóvenes y adultos de la Escuela de Ciegos es que pueden prescindir del sistema Braille para leer libros de gran extensión. “Al Braille lo manejamos con el tacto, pero si tenemos una novela de 400 páginas no se puede porque es muy grande. Un libro de 50 páginas son dos o tres tomos de Braille, es imposible, por eso está bueno el proyecto porque nos facilita la lectura, que ella nos grabe los cuentos y los suba al blog”, señaló Lucas (34).
Daniela muestra los cassettes de cinta (“son una reliquia”, se ríe) que hasta hace no mucho usaba para grabar las lecturas. Un grabador de periodista completaba su herramienta de trabajo en plena era digital, por eso desde 2013 todo se simplificó.
“Ese año tomé los libros que llegaban desde el Plan de Lectura y las notebooks de Conectar igualdad y dije ‘¿qué hacemos con esto?’. Las junté y salió audiotexto, está bueno porque a ellos los acerca mucho a los compañeros y porque de esta manera no vienen con los tomos de Braille. Además, podés trabajar comprensión oral y se pueden escuchar las veces que quieran, incluso se puede utilizar con personas con alguna discapacidad intelectual”, detalló Daniela.
Micaela, a sus 11 años, tiene disminución visual. Los cuentos de terror la pueden y no duda en señalar “El túnel”, de Anthony Browne, como su preferido. Ella, junto a Joaquín (19) y Fernando Rodríguez (10), que todas las semanas viaja desde Telén, son los más chicos del grupo. Todos también recordaron a Irma Sayago, que falleció en 2013 y que también supo disfrutar de las historias de Leer con los oídos.
“Prefiero escuchar los audios porque leer me cansa mucho la vista. Además cuando hay palabras que no conocemos Daniela las sustituye o bien nos explica qué significan”, contó Micaela, que al igual que el resto valora la variedad de textos elegidos.
“Buscamos que ellos vayan encontrando su gusto, su perfil de lectura, que tengan posibilidades variados porque si no lo que pueden encontrar en Internet es bastante acotado”, afirmó Daniela, que utiliza www.leerconlosoidos.blogspot.com.ar como plataforma de comunicación literaria con sus alumnos.
El premio “Viva Lectura” fue creado por el Ministerio de Educación de la Nación el 17 de septiembre de 2007 y presentado ese año por el Premio Nobel de Literatura, José Saramago. Además, fue declarado de interés educativo y cultural por el Senado de la Nación en 2009. Desde su lanzamiento hasta hoy, se recibieron más de 4.100 inscripciones desde todo el país, entre las cuales se distinguió a un centenar de experiencias ganadoras. Una de ellas se pone en práctica cada día en la escuela de la calle Leguizamón, ahí donde se lee con todos los sentidos.