Plumas al aire

En el colegio Provincia de La Pampa se enseña y se juega un deporte poco conocido, el bádminton. “Es un juego que te atrapa”, dijo Agustín sobre una disciplina con raquetas y una “pelota” muy particular.
En poco más de un mes las pantallas se inundarán de deportistas, estadios y records. Habrá todo tipo de disciplinas, las más populares, las menos conocidas y otras que directamente muchos ni registran pero que tendrán su lugar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. El bádminton puede encuadrarse en la última categoría, sobre todo en nuestra provincia, un lugar sin historia para ese deporte pero que empieza a tener sus adeptos en un lugar específico: el colegio secundario Provincia de La Pampa.
“En Santa Rosa somos el único lugar en el que se juega, y en la provincia se practica en Doblas. La mayoría fuimos probando y nos gustó, es un deporte distinto y entretenido que además te exige físicamente porque es rápido y estás en movimiento”, contó Francisco, de 14 años (tercer año). “Es un juego que te atrapa; muchos lo ven como una mezcla de
paddle y tenis, pero tiene sus características propias”, afirmó Agustín (14).
Lo más llamativo del bádminton es la “pelota”, que en realidad no tiene nada de esférico porque la llamada pluma tiene un peso mínimo y una forma extraña: es una especie de cono conformado por 16 plumas insertadas alrededor de una base de corcho semiesférica cubierto de una capa fina de cuero. Y es ultraliviana, lo mismo que las raquetas, finitas y de unos 100 gramos de peso.
“Cuando estudiaba Educación Física en Mar del Plata me enganché con este deporte y empecé a dar clases. Cuando me recibí ya tenía los materiales como para armar canchas y vine a Santa Rosa, pero no había nada. Hace unos tres años llegó el incentivo para participar con bádminton en los Juegos Evita así que empecé a difundirlo con el taller en el colegio. Es un deporte que me gusta mucho y la respuesta que tengo de los chicos es espectacular, así que la idea es crecer y sumar más gente”, contó Héctor ‘Tanque’ Lorda, profesor de Educación Física e impulsor principal de las prácticas que dicta todos los viernes a la tarde en el gimnasio del colegio Provincia.
El bádminton nació en la India y sus mejores exponentes son los asiáticos. El deporte se difundió luego en Inglaterra y de allí a Estados Unidos. En el país, las provincias sureñas tienen el mejor nivel y hay argentinos que juegan a nivel profesional en naciones europeas. Es deporte olímpico desde 1992.
“El año pasado fui a los Evita, jugué sola y fue una buena experiencia que te da más ganas de seguir. Cuando arrancás parece fácil, pero es difícil pegarle bien a la pluma y darle ubicación”, reconoció Rocío (14), que este año espera viajar a Mar del Plata en dupla con Denise (14), otra de las chicas del grupo.
“Está bueno tener una actividad, porque una vez que aprendés lo básico ya querés mejorar e ir evolucionando con tu juego, así que eso te lleva a concentrarte y poner un mayor esfuerzo”, valoró Denise. “Es muy importante que ellos hagan un deporte, que tengan una actividad, un incentivo. Además se mueven físicamente, se cansan. El hecho de hacer un deporte como el bádminton es de gran ayuda, en especial para los chicos que tienen déficit de atención u otros inconvenientes; eso lo valoran mucho los padres”, aportó Lorda.
La mayoría de quienes practican bádminton son de tercer año turno mañana. Ese curso sufrió hace poco más de un año (el 5 de junio de 2015) la pérdida de un compañero, Pablo Bruno, quien a los 12 años falleció cuando cayó del ex Molino Werner mientras practicaba Parkour. Un mural pintado por los chicos y chicas lo recuerda en el patio del colegio.
“Es lindo que vengamos todos a jugar, eso nos mantiene unidos y nos divierte porque nos conocemos mucho por estar en el aula y compartimos muchas cosas”, dijo Enzo (14). “Ojalá se prendan en otros colegios y se armen más competencias. Yo creo que mucha gente ni siquiera conoce el bádminton, por eso hay que difundirlo”, señaló Gael (14).
La ventaja de la disciplina es que una cancha se puede armar fácilmente. Se necesita un salón bajo techo. La desventaja es lo que cuesta conseguir el material. “Las raquetas y las plumas son complicadas de comprar, las traen desde España, y las que tenemos las usamos mucho y por eso se doblan o se rompen”, contó Lucio (15).
Según Lorda, los chicos “son súper cuidadosos” con las raquetas, pero entre la potencia que utilizan y el desgaste por el uso, las raquetas sufren, por eso la mayor dificultad es reponerlas. “Estaría bueno tener ayuda para contar con los materiales necesarios, sería también una forma de apoyar y difundir el bádminton en la provincia”, opinó Ezequiel (16).
El juego requiere de bastante destreza. Si bien parece simple por el solo hecho de impactar la pluma y pasarla del otro lado de la red, a la hora de ponerla en práctica la teoría se desvanece. “Hay una variedad de golpes y el saque hay que hacerlo por debajo de la cintura, no podés mover la pluma con tu mano a la hora de sacar. En mi casa cada vez que vengo a jugar me dicen ‘ah, el deporte de Los Locos Adams”, resaltó Francisco por la popular serie televisiva y respecto a un deporte que, de a poco, busca su lugar en el mundo adolescente.

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