Una realidad que impacta

Adolescentes de distintos colegios de Santa Rosa vieron una obra de teatro que aborda la violencia de género. “Te conmueve y te deja pensando. Es fuerte”, contó Nara, del Tomás Mason.
La obra terminó y algunas luces se encendieron. Pero nadie aplaudió. Tampoco sabían bien qué hacer y hasta evitaban sostener la mirada en medio del silencio. El mensaje había llegado y cuando salieron a la vereda, una chica se sentó en el piso y estalló en llanto mientras otras y otros disimulaban su angustia. Chicos y chicas habían visto “La culpa es de Ana Laura, deberías saber por qué…”.
“Está muy buena la obra, sobre todo por la forma en que abordan el tema, es directo y logran que te sientas hasta incómoda. Es un conflicto grave y nos pasa todos los días, por eso son necesarias cosas así. Las nuevas generaciones tenemos que cambiar lo que ya está naturalizado desde siempre”, dice Elizabeth (15) en un aula del colegio Tomás Mason, donde la charla y el debate dentro de su curso también fue una continuidad de lo que vieron (y sintieron) en la sala ATTP.
En ese espacio teatral, Ana Santa Marta y Laura Acuña pusieron en escena “La culpa es de Ana Laura…”, una obra de los grupos Teatroké y Quimera Teatro que gracias al apoyo del Instituto Nacional del Teatro (INT) invita a los colegios a que se acerquen con entrada gratuita.
“A mí como hombre me impactó, se me hacía un nudo en el pecho. Por supuesto que no todos los hombres somos como muestran en la obra, es fuerte, te genera muchas cosas y preguntas porque aborda cuestiones cotidianas”, resaltó Sebastián (15).
El proyecto nació en 2015 a partir de una idea de Laura para hablar sobre la violencia contra la mujer. Desde el principio se pensó en darle un tinte para nada poético y sí más crudo, mostrando la violencia (en la pareja, en la calle, en el trabajo) como es.
“El hecho de que las actrices caminen entre las sillas también te llega mucho, están al lado tuyo y vos sentada mirando y escuchando te llega, te choca. Y cuando una de ellas grita que no puede más, que grita de impotencia, te dan ganas de decirle ‘hey vení, va a estar todo bien’. Y darle un abrazo”, relató Elizabeth.
“Algunas de las situaciones que representan nosotras también las vivimos, como cuando venís al colegio caminando y los hombres te gritan, te dicen cosas. ¿Por qué tiene que ser así? ¿Qué pasa si es al revés? Que nosotras nos pongamos a decirles groserías. También en la obra hacen mención a cuando pasa un tipo y le mete una mano y le dice: ‘y… mirá como estás vestida’.
Hay una cultura machista que todavía resiste, y está muy naturalizada”, advirtió Nara (16) al abrir una puerta que también afecta a muchas adolescentes: los noviazgos con violencia psicológica o hasta física.
En una escena se representa esa relación tortuosa donde el hombre comienza con la presión verbal y mental y luego deriva hacia la agresión corporal.
“Hay casos en los que el hombre quiere controlar todo: ‘¿Adónde fuiste, con quién, por qué esa ropa, por qué no contestás el Whatsapp?’ Y nadie está obligada y todas podemos decidir sobre nuestra vida privada”, aseguró Nara. “Y lo mismo tiene que ser de las mujeres hacia los hombres”, acotó Sebastián.
¿Les parece que este tipo de actividades ayuda a pensar y a intentar un cambio?
“Está bueno porque te hacen reflexionar, antes por ahí estas cosas ni se hablaban y con las marchas de NiUnaMenos eso fue cambiando. Igual es toda la sociedad la que tiene que cambiar algunas cosas”, dijo Claudio (17). Y entre esas cosas también surgió la cuestión cultural de ver a la mujer como un objeto.
“En la tele se muestra a la mina, a la mujer, con esos cuerpos perfectos, que están para ser miradas y que muestren. Y eso nada que ver, porque lo importante es lo que vos pienses y digas. El cuerpo no es una mercadería y mucho menos algo que pueda tener un dueño”. (Elizabeth)
La obra, que cuenta con la producción de Héctor ‘Pely’ Malgá y la dirección de Facundo Morales, finaliza con un video que da los nombres, las edades y las fechas en las que mujeres y niñas murieron en nuestra provincia víctimas de femicidios. Desde Andrea López hasta Sofía Viale, desde Carla Figueroa hasta Sonia Alvarado, por solo nombrar algunas de las más recientes. Y aunque no está relacionado con La Pampa en esa lista puede estar Anahí Benítez, el caso de la adolescente bonaerense de 16 años que conmovió (otra vez) al país en los últimos días.
“El video del final también es impactante, no sabíamos que había tantas víctimas. Una está acostumbrada a ver los canales de Buenos Aires y parece que esas cosas pasan solo allá o en otros lugares. Pero acá hubo más de 30 casos y algunos de nenas porque el padre quiere dañar a la madre y la termina matando”.
Durante dos días hubo seis funciones en continuado en la sala ATTP y pasaron alumnos y alumnas (junto a docentes) de 4to., 5to. y 6to. año de los colegios Edgar Morisoli, Madre Teresa de Calcuta, Normal, Arturo Illia, Panguitruz Nger, Mabel Peralbo, Juana Paula Manso y Tomás Mason. La intención de quienes hacen la obra es replicarlo en el resto de la provincia.
“Estas cosas te llevan también a hablar con tus compañeros, tus amigas, en la familia. A veces no te das cuenta de conductas que repetís pero si te lo muestran seguramente cambiás la mirada”, apuntó Elizabeth sobre un punto clave para evitar generar dolor: cambiar la mirada.

Nuevas funciones
Ana Laura Producciones repondrá la obra en la misma sala ATTP los días jueves 7 y viernes 8 de septiembre, siempre con entrada gratis y con horarios de mañana y de tarde, a convenir con los colegios que se inscriban. Los establecimientos educativos que quieran asistir pueden ingresar al Facebook de Ana Laura Producciones, escribir al correo analaurapns@hotmail.com o llamar al celular (02954) 1544-8550.