Vivir en “un mundo aparte”

Los chicos y chicas de 25 de Mayo cuentan la realidad de una ciudad que muchas veces carga con prejuicios ajenos. “No todo es petróleo ni somos todos ricos”, aseguran. Quieren mejorar el tránsito en las calles.
Cuando se les pregunta sobre su lugar nadie se queda callado. Las voces de ellas y ellos se acumulan para contar, describir y relatar “cómo es vivir en 25 de Mayo”, esa ciudad que a 400 kilómetros de Santa Rosa es un punto geográfico donde el llamado ‘oro negro’ parece dominarlo todo. O casi. Porque según Agustina, Damián, Alana y Marcos, en 25 de Mayo “hay otra realidad”.
“Es el pueblo raro”, se ríe Alana (16 años). “Muchos lo ven como la zona petrolera por excelencia, que todo es riqueza y no es así, va más allá del petróleo, hay una gran producción agropecuaria y otras actividades. Todos piensan que es un pueblo rico o que somos exclusivamente petroleros y no es así”, agregó Alana antes de que Damián (15) combinara en una frase lo que muchas veces observa la mirada de afuera y lo que sienten quienes están adentro: “Nos tratan como a un mundo aparte”.
25 de Mayo tuvo un crecimiento demográfico notable a partir de la explotación del petróleo y el gas. Hoy viven unas 10 mil personas en una ciudad en la que distintas problemáticas sociales generan, en ocasiones, que la localidad se convierta en título de los diarios.
“Somos los más jóvenes los que vemos todos los días lo que pasa en la ciudad porque somos los que estamos más tiempo en la calle, los que andamos por distintos lugares, y así como hay riqueza petrolera también hay pobreza y gente con necesidades. Problemas hay como en cualquier lugar, pero uno de los principales es el del tránsito, por eso armamos un proyecto para tratar de cambiar esa realidad”, explicó Agustina.
El grupo de adolescentes de distintos colegios de 25 de Mayo estuvo en la edición número 15 del certamen Aprender a Gobernar, donde más de 500 chicos y chicas de todas la provincia presentaron en Santa Rosa diferentes iniciativas que buscan beneficiar a sus localidades.
“Transitando la calle, respetando la vida”, se llama el proyecto de los chicos y chicas de los colegios Centro Educativo Polivalente y Dermidio Cejas. El objetivo es modificar una realidad que afecta en lo cotidiano y que convive todo el tiempo con la tragedia.
“25 de Mayo se caracteriza por tener muchos accidentes viales, y muchos de ellos protagonizados por jóvenes. Nosotros lo atribuimos a que muchos menores manejan y también a que no hay cultura de respetar las normas de tránsito. Armamos un circuito para que la gente vaya y aprenda las señales viales, para que se eduque a los más chicos y también trabajamos en la visibilización para que el turista que llegue a nuestra ciudad vea que nos ocupamos de algo tan importante como es la educación vial”, comentó Martina (16).
La falta de respeto a las normas es uno de los temas que más resaltaron en el proyecto, por eso la búsqueda de una mayor concientización es una de las prioridades. “Pasa mucho que cada vez que un agente de tránsito corrige algo o hace notar una falta, la gente se enoja. En lugar de respetar y acatar las leyes se rebelan contra quien les hace notar su error. Nuestra campaña se trata de ‘si yo te cuido y vos te cuidás, nos cuidamos todos entre todos’. Y eso va también para los padres, porque es impresionante la cantidad de chicos que manejan pese a que no tienen la edad necesaria. Nosotros creemos que darle un auto a un chico es como darle un arma, parece que los padres no toman conciencia de algo tan peligroso”, advirtió Martina.
La falta de cascos en los motociclistas, la circulación de cuatriciclos pese a que no está permitido, el exceso de alcohol al manejar y la alta velocidad son otras cuestiones que resalta el grupo adolescente, consciente de que pueden ser impulsores de un cambio de conducta.
“El cambio viene desde nosotros, los jóvenes. Somos el futuro de 25 de Mayo y queremos demostrar que no somos unos vagos o que no nos importa nada. Queremos progresar y cambiar las cosas que están mal, por eso es importante que los adultos nos entiendan y nosotros entenderlos a ellos. Las ideas que hay respecto a cómo vivimos o las cosas que hacemos en 25 no son siempre la realidad, pero para eso los jóvenes tenemos que hacer cosas para mostrar lo que nos pasa”, dijo Agustina.
¿Y el Aprender a Gobernar sirve para que el resto de la provincia vea la realidad?
“Está buenísimo el programa. Acá escuchás y conocés las realidades de otros lugares. Me parece que hasta en un punto es revolucionario que chicos de 13 años vengan a decir qué necesita su pueblo. Por ejemplo un año vinieron de Casa de Piedra porque no tenían una plaza dónde ir, entonces saber eso te hace ver otra realidad y te hace valorizar las cosas que vos sí tenés en tu localidad”. (Damián)
“Para nosotros hablar de Portezuelo del Viento y de lo que significa el Río Colorado también es importante porque muchos no conocen qué nos afecta. Me parece que se trata de pensar más allá de vos mismo y de lo que te rodea”, analizó Agustina justamente sobre eso de tener otra mirada. De ver un poco más allá cuando se mira hacia “ese mundo aparte” del que mucho se habla pero poco se conoce.