“Lavamos autos, nosotros no echamos nada a la cloaca”

EL DUEÑO DEL LAVADERO DE ALEM, FURIOSO CON EL MUNICIPIO

Autoservicio El Puesto, amaneció inundado por líquidos cloacales. El sótano lleno de líquidos, dos freezer flotan.

“Es una acusación sin fundamento. Hace muchos años que este lavadero está acá. Las cloacas rebalsan en toda la ciudad, pero parece que es más fácil culparnos a nosotros”, dijo ayer Fabricio Weinmeister, titular de la sucursal de Lavaderos Lumi de Alem y Garibaldi, justo frente a la proveeduría El Paseo, que el domingo sufrió la inundación de todo su local, más el sótano y una cámara frigorífica, por culpa de una obstrucción en la red cloacal.

El que apuntó contra el lavadero fue el propio municipio que, sin nombrarlo, lo culpó por la acumulación de barro y arena que, según la Dirección de Agua y Saneamiento, generó el taponamiento de la cañería troncal de cloacas en la esquina de la despensa y carnicería. El comercio, ubicado a metros del lugar donde se produjo la obstrucción fue el que recibió la mayor cantidad de aguas servidas que comenzó a salir por las rejillas del baño y la cámara frigorífica y también por un inodoro.

El municipio.
“Estuvimos hablando con el dueño de la carnicería (Fabio Soria) y él sabe que no es culpa nuestra. Las cloacas son responsabilidad de la municipalidad, que les tiene que hacer el mantenimiento. Muchas veces está rebalsando y pasan de largo. Si no los llamás, no paran”, sostuvo el empresario. A su vez, recordó que existen varios lavaderos en el centro de la ciudad y nunca hubo un problema similar. “Nosotros lavamos autos, no echamos nada a la cloaca”, sentenció.
Weinmeister explicó que el lavadero de la calle Alem tiene tres cámaras para filtrar el agua antes de su ingreso a la cloaca. “Todo lo que sedimenta ahí se saca y se tira donde se tiene que tirar, no pasa para la cloaca. Acá en el centro hay otros dos lavaderos y funcionan como nosotros, con el mismo sistema, y nunca hubo ningún problema. Las cámaras tardan cuatro o cinco meses en llenarse de sedimento, pero nunca las dejamos llenar, siempre las limpiamos antes”, aclaró.
El comerciante afirmó, además, que nadie del municipio se comunicó con ellos en las últimas horas.

Pérdidas.
Ayer, los Soria continuaron las tareas de limpieza en su proveeduría. “Estoy tratando de verle el lado positivo y empezar de nuevo”, dijo Fabio Soria, titular de El Paseo. El vecino, su familia y amigos estuvieron toda la tarde y la noche del domingo trabajando para poner el local en condiciones. Ayer continuaron con la labor: “Nos quedamos pasada la medianoche. Sacamos toda la mercadería y ahora estamos limpiando con lavandina pura porque corremos el riesgo de una infección”.
Desde el área de Bromatología del municipio le recomendaron tirar toda la mercadería. El domingo, Fabio creía que las pérdidas iban a rondar los 150 mil pesos, pero ayer, luego de su visita a las oficinas de sanidad y luego de hablar con su abogado y el escribano, con quienes hizo el inventario de las pérdidas, llegaron a la conclusión de que el daño económico fue de 300 mil pesos, solo en mercadería.

“Se podría evitar”.
El domingo, pasadas las 17, cuando la Dagsa ya había eliminado el taponamiento y el camión atmosférico había desagotado el sótano y la cámara frigorífica, los responsables de Agua y Saneamiento, el director Marcelo Luis Furch, y el subdirector de Operación y Mantenimiento, Néstor Eduardo Rivero, visitaron la proveeduría y dialogaron con Soria. “Lo que argumentaba la gente de Dagsa es que se acumula barro, pero igual, al margen de eso, si hubiera mantenimiento en las cañerías, esto se podría evitar. Mantener las cañerías es responsabilidad de la Municipalidad, obviamente”, dijo Soria.

Escuchá el móvil con Radio Noticias: