Acusan al cura de Fátima de matar palomas con un rifle

EN EL PATIO DE LA IGLESIA

Santa Rosa: Denuncian a un párroco por andar a los tiros. Cazaba palomas con aire comprimido. Se trata del curo de la capilla de Fatima, ubicada en Villa Alonso - Denuncia pública de una vecina - PUBLICADA 12/07/2017

No es la primera vez que el cura de la Parroquia de Fátima (ubicada en la esquina de Emilio Mitre y San Jorge) tiene problemas con los vecinos y tampoco es la primera vez que lo sorprenden cazando palomas. Ayer una vecina de Villa Alonso hizo circular por las redes sociales una serie de fotografías en las que puede verse al hombre disparándole a las pequeñas aves con un arma de aire comprimido y también a dos ejemplares muertos en la vereda.
El álbum que la mujer le dedicó al sacerdote en Facebook va acompañado por el siguiente mensaje: “Recién, como todas las semanas, estaba el cura de la parroquia de Fátima a los tiros, matando palomas. Hoy mató dos, que cayeron a la vereda. (Una estaba viva, aleteando todavía). Como ya sé que las viene a buscar, lo esperé con la cámara para increparlo”, relató la mujer.
“No puedo escribir de la bronca que tengo. Me sonrió y me dijo ‘Por favor señora, Seamos serios. ¿Usted me vio que era yo?’. Cuando le mostré la cámara y le dije ‘tengo fotos’ me dijo ‘¿Pero usted es vecina?’. Sonrisa socarrona otra vez ‘Con más razón, son plaga esos animales acá’. O sea, primero me quiso hacer creer que no era él, después ante la evidencia se justificó. Los vecinos saben que hace años lo hace. Nadie me toma en serio si lo denuncio, así que por lo menos lo hago público aquí”, concluyó.

Antes por ruidos molestos.
En enero de 2012, un grupo de vecinos planteó sus quejas ante el municipio por los ruidos molestos que producía la capilla que ya había sido sancionada en 2011 por el Juzgado de Faltas de Santa Rosa por violar las normas que indican los decibeles máximos permitidos en el ejido santarroseño. Ante el reclamo el municipio respondió con dos acciones: por un lado, realizó una medición donde comprobó la nueva violación a la ordenanza, y por el otro, inició gestiones ante el Obispado de La Pampa para que interceda para que la parroquia cese con los ruidos molestos.
La por entonces directora de Sanidad, Daniela Viviana Bejar, se reunió con el entonces obispo Mario Poli, quien se comprometió a realizar las gestiones ante el cura para que baje el volumen del sistema de sonido. “Hemos advertido que se ha cambiado el sonido, pero se ha subido el mismo a niveles como los que generaron la denuncia, aunque acortados, es decir, no ya los 8 minutos originarios. Esto deviene en nuevas molestias y una trasgresión a la normativa municipal”, expresaron los vecinos y solicitaron “el decomiso del implemento electrónico que da sonido de campanas”.