Acusan a directora de maltratos

CONFLICTO EN LA ESCUELA 261: DOCENTES PIDEN INTERVENCION DEL MINISTERIO DE EDUCACION

Un grupo de maestras denunció públicamente a Rosana Rosas de maltratos verbales contra docentes, no docentes y alumnos. También manifestaron el mal manejo de los fondos que realiza para el comedor donde asisten los niños. Piden que el Ministerio de Educación intervenga y resuelva la situación.
“Estamos trabajando en un ambiente de mierda, no queremos ser cómplices de su manejo irregular del establecimiento”, disparó una docente de la Escuela 261 de Catriló en referencia a la gestión que lleva adelante la directora del establecimiento, Rosana Rosas.
Un grupo de maestras dialogó con este diario y denunció públicamente a Rosas de maltratos verbales al personal docente, no docente y a los alumnos. También manifestaron el mal manejo de los fondos que realiza para el comedor. “No presenta las rendiciones de gastos ni subsidios. Además se come mal, hay chicos que tienen hambre y no pueden repetir la comida”, indicaron y agregaron que diariamente se envían viandas al establecimiento para personal que se desempeña allí.
A fines de 2014 la gran mayoría de la comunidad educativa de la escuela primaria, de jornada completa, ya había apuntado contra la gestión de Rosas, afirmando que el establecimiento era “un descontrol”. “Hubo denuncias de comercios a los cuales se les adeudaba y hoy, luego de un embargo de la Justicia, tiene que pagar ella (la directora) de su bolsillo”, explicaron.
A raíz de las irregularidades, la matrícula de alumnos bajó en los últimos años y hoy sólo cuenta con poco más 80 niños. El otro establecimiento primario de la localidad, la centenaria Escuela 10, entre el turno mañana y tarde tiene más de 420 alumnos, “con algunos grados superpoblados”.
Además, la escuela no posee una cooperadora y en menos de dos años tuvo cuatro secretarios. También hubo docentes que renunciaron porque se sintieron “perseguidos”. De estos hubo al menos cuatro -dos de Catriló y dos de la localidad de Lonquimay-, y además hizo echar a dos porteras.
Maltratos.
Este diario habló con docentes y ex docentes de la Escuela 261 y todos coincidieron en apuntar a Rosas como la responsable del “descontrol e irregularidades” que existe en la institución educativa pública. ”
La directora es oriunda de Colonia Barón, asumió en la dirección de este establecimiento en febrero de 2013. Hasta hace unos meses residía en el pueblo, pero ahora viaja a diario, “debido a que no pagaba el alquiler y se tuvo que ir”.
Las denunciantes piden al Ministerio de Educación de la provincia que intervenga y pueda resolver los conflictos lo antes posible. “La situación no da para más, el maltrato es permanente”. Algunas docentes analizan dejar la escuela si no se normalizan las condiciones. Dijeron que el gremio de Utelpa está al tanto desde hace unos años de los maltratos de Rosas hacia el personal docente.
“No entendemos cómo esta señora (por Rosas) puede seguir siendo la directora de una escuela. Maltrata verbalmente al personal docente, a los no docentes y también a los alumnos”, indicaron indignadas las maestras.

“Mala alimentación”.
Las docentes contaron también la difícil situación que les toca vivir con la realidad de algunos alumnos que pasan hambre y no pueden repetir el plato del día. Se quejaron de la mala alimentación, con la incorporación de “mucho hidrato de carbono y pocas proteínas”.
El comedor es prestado por el municipio local y la escuela tiene a sus cocineras. Escolares asisten poco más de 80 niños, mientras que la comuna tiene a cargo otros cuarenta.
“No entendemos por qué en este comedor escolar no es como otros donde Educación envía nutricionistas y dejan un menú semanal. Acá se hacen muchos guisos, fideos y poca carne (vacuna) y pollo”, señalaron.
“Hay días que los niños vienen con mucha hambre y no pueden repetir, pero viandas hay, pasa que se los manda al personal de la escuela, privándole a un chico poder comer algo más”, indicaron indignadas. Ejemplificaron que en los últimos días cuatro niños tuvieron que compartir una naranja. “Hasta ese punto hemos llegado, da vergüenza e indignación”, sostuvieron.

FOTO: TRES LINEAS.