Aldo Tartaglia: los derechos humanos “no son un curro”

EL GOBERNADOR RECIBIO A LOS FAMILIARES DE LA DESAPARECIDA PAMPEANA

La familia Tartaglia fue recibida ayer en Casa de Gobierno por el gobernador Carlos Verna para dar a conocer la noticia tan esperada: la aparición de la hija de Lucía Tartaglia, que dio a luz en el Hospital Militar Central en 1979, mientras estaba secuestrada por los militares durante la última dictadura.
“Lo único que lamento es que ahora no esté María (la madre de Lucía), porque ella hizo mucho y la buscó mucho”, afirmó emocionado el gobernador, al abrir la conferencia de prensa y darle la palabra a Aldo Tartaglia, hermano de Lucía y a su sobrina, que también se llama Lucía. Ambos se mostraron también exultantes por la aparición.
“Estamos viviendo algo que no podemos creer, pero la realidad es que se encontró a mi sobrina. Hay momentos que lloramos y otros que reímos, pienso mucho en mi mamá y en toda la fuerza que siempre nos dio para buscar a su nieta. Y empezamos a recordar todas las cosas que nos pasaron desde el año ’76 hasta la actualidad”, dijo Aldo.
Además, destacó el acompañamiento de Juan Carlos “Pinky” Pumilla, que estuvo en la conferencia realizada en el despacho del gobernador, porque “ayudó mucho y por ello comparto esta alegría con él, porque nos dio mucho ánimo a mamá y a nosotros después de la muerte de ella también, y con el gobernador”.
Dijo que la noticia sobre la aparición de su sobrina le llegó por un llamado telefónico de Estela de Carlotto, el pasado jueves a “a las 3 de la tarde. Nos dijo que habían encontrado a mi sobrina y que vivía en Buenos Aires. No nos dio detalles; cómo se llama, dijeron Victoria y le mostraron fotos nuestras y algunos audios que grabamos cuando la buscábamos con mi mamá”.
Además, el hermano de Lucía manifestó que la nieta recuperada estaba “con civiles” y no con una familia de militares, como sucedió con otras personas que recuperaron su identidad. Agregó que desde Abuelas de Plaza de Mayo les pidieron “mantenerlo en secreto, pero el dato se filtró y salió a la luz, justamente en los 40 años de Abuelas”.
“Nos mandaron una foto de ella y es divina, ya empezamos a ver los rasgos, es igual a mi tía, a sus papás”, señaló Lucía, prima de la nieta recuperada e hija de Graciela Tartaglia. “Ella ya sabe que tiene familiares en La Pampa, ahora hay que esperar el reencuentro”, amplió Aldo. “Ni siquiera sabemos cuando ella va a querer vernos”, añadieron.

Sensaciones.
Pumilla se refirió a la necesidad de mantener los datos en reserva, “no por la familia que la busca desde hace años, sino por esta chica y darle un tiempo, porque hubo 40 años de búsqueda y de procesar esta cuestión. Para ella, lleva horas, entonces necesita ajustarse a la nueva realidad, debe estar cruzada por miles de sensaciones”.
“Basta saber que es Victoria, y más todavía que es la hija de Lucía Tartaglia. El tiempo reparará lo que deba ser reparado”, resaltó Pumilla, quien además fue consultado por el juicio de la Subzona 14, donde “se hizo una consideración sobre la desaparición de Lucía y la complicidad local, y la citamos como uno de nuestros ejemplos de vida, junto a Chicha Mariani, María Tartaglia, Olga Molteni y Silvia Gil”.
Además, enfatizó que “si este anuncio pudo ser formulado es por la prepotencia de lucha, convicciones y perseverancia de María Tartaglia (madre de Lucía). Es un alumbramiento para todos esto que sucedió y un impulso para la provincia que busca otro niño desaparecido como el hijo o hija de María de las Mercedes Gómez y Juan Carlos Orzacoa”.
Pumilla, además, destacó que “esto se da en una deliberada política de menoscabar el tratamiento de los derechos humanos y el descubrimiento de la hija de Lucía Tartaglia se da pese a que una de las primeras medidas de la ministra (Patricia) Bullrich fue desmantelar la Unidad de Búsqueda de niños apropiados”, una cuestión que fue denunciada en la justicia.
En la conferencia de prensa realizada ante una cantidad importante de medios pampeanos, también estuvieron el secretario de Derechos Humanos, Antonio Curciarello, y la directora del área Ana Inchaurraga.

“Gracias a Dios”.
Aldo Tartaglia agregó que en este tiempo “era terrible todos los días a mi mamá escuchar que faltaba su hija, su nieta, los días de fiestas; yo desde que desapareció mi hermana no cumplí más años porque ella los cumplía el 6 de junio y yo el 7. Cada vez que venía de La Plata, lo celebrábamos juntos, y al no estar ella ya no cumplí más años”.
“Doy gracias a Dios de tener el privilegio nuestra familia por haber encontrado a mi sobrina y me gustaría que todos los niños desaparecidos tengan también su identidad propia y estén con su familia”, dijo el menor de los hermanos Tartaglia. Lucía era la hermana mayor, seguida por Graciela.
“Mi prima nació en dictadura y ahora vivimos en democracia. Ella es la prueba de algo que no puede volver a pasar, es una recuperación. Las Abuelas encontraron el nieto 125 y estamos felices y contentos”, destacó por su parte Lucía.
La nieta recuperada fue asentada en los primeros días de enero de 1979. “Estamos ansiosos de poder encontrarnos, hablar”.
Lucía Tartaglia, hermana de “Lalo” y de Graciela, fue secuestrada en noviembre de 1977 y desaparecida hacia fines de 1978. Vivía en Buenos Aires. Junto a ella estaba su compañero Enrique Sierra, quien fue llevado por las fuerzas represoras pocos días antes. Según los investigadores, Tartaglia estuvo en los centros clandestinos de detención identificados como “Club Atlético”, “El Banco” y “El Olimpo”, donde fue torturada.
Algo más de un año después del secuestro, los familiares recibieron una comunicación de parte de la joven, que anunció un embarazo de 7 meses y su traslado a otro sitio para dar a luz. Otro detenido-desaparecido, Horacio Cid de La Paz, fue sindicado como el padre de la criatura que concibieron y que, ahora se sabe, fue una niña. Entre los secuestradores estaba el tristemente célebre “Turco Julián”, quien comentó a otros detenidos y luego liberados, que Lucía estaba embarazada y que el padre era Cid de La Paz.
Lucía Rosalina Victoria Tartaglia -hija de María Rosario López de Tartaglia- nació en Santa Rosa el 6 de junio de 1953 y cursó sus estudios primarios en la Escuela 4 Coronel Gil de esta capital y los tres primeros años del ciclo secundario en el María Auxiliadora para terminar en 1970 en el Colegio Nacional, desde donde se trasladó a La Plata para estudiar Derecho.
Sus comienzos en la militancia se dieron luego de la denominada “Masacre de Trelew” del año 1972 y pronto se sumó a la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Antes de su secuestro y desaparición en 1977, Lucía escapó de un intento similar el 21 de septiembre de 1976, ocasión en la que al saltar un tapial para huir se fracturó un tobillo. Salvó en esa oportunidad su vida.

“Los DDHH no son un curro”
Aldo Tartaglia, hermano de Lucía, le envió un mensaje directo al presidente Mauricio Macri, al afirmar: “Macri, los derechos humanos no son un curro. Se encontró y se van a seguir encontrando” nietos de desaparecidos durante la dictadura. “Esa es mi idea, mi pensamiento”, agregó. También dijo que “muchos civiles acompañaron a los militares, que torturaron. La violación a las mujeres es algo aberrante. Son bestias. Pero cada día tenemos más fortaleza aunque hoy nos dan con un ‘caño’ a los familiares de desaparecidos. No tenemos miedo”.