Retienen autos y multan hasta en $15.000 por arrojar basura

UNA PRACTICA QUE NO CESA

Un beneficio para el medio ambiente y la salud estaría en no arrojar basura en la vía pública. La presencia de minibasurales en las calles provoca pestilencias y multiplicación de insectos y alimañas.
Multas de entre 800 y 15 mil pesos debieron abonar algunos vecinos desaprensivos por arrojar basura en la vía pública. En 2016 y lo que va de este año, más de un centenar de vecinos resultaron multados por esa reprobable actitud.
Lamentablemente, desde hace bastante tiempo, no son pocos los pobladores de Santa Rosa que suben bolsas con basuras a sus vehículos y los trasladan a zonas suburbanas, provocando en algunos casos la formación de mini basurales que -en algún momento- se transforman en sumideros apestosos y fuera de todo control.
Calles un poco menos transitadas son lugares donde resulta habitual una práctica totalmente reprochable; que provoca la queja justificada de los vecinos. A pesar de la propagación que invita a no incurrir en ese tipo de actitudes, persisten muchos desvergonzados que no cesan en aquella práctica.

Hace algún tiempo el concejal Miguel Bravo (Frepam) fue autor de una ordenanza que penaba al vecino que fuera observando basura en la vía pública. Precisamente este edil, consultado por LA ARENA, confirmó que “más de un centenar de vecinos fueron multados por arrojar basura desde sus vehículos”.
La especie fue confirmada por otras fuentes municipales, y el mismo Bravo señaló que “los inspectores municipales labraron en el 2016 un total de 47 multas a vecinos por arrojar basura desde sus vehículos; mientras que en lo que va de este año se labraron 79 multas”, puntualizó.
Pero en algunos casos no sólo la pena fue el pago de multas que fueron entre los 800 a los 1.500 pesos, sino que también hubo a quienes se les retuvo el vehículo en el que se movilizaban. “Aunque no todos los autos fueron secuestrados, sino que hubo algunos infractores que sólo recibieron una multa de tipo económica”, aclaró el edil.

Infracción.
El concejal Miguel Bravo fue el autor de un proyecto de ordenanza aprobado de manera unánime en abril del 2016. La iniciativa prohíbe arrojar basura en el ejido urbano y aplica fuertes multas a quienes sean descubiertos en esta infracción.
La contravención más grave contempla secuestrar el vehículo en el que se trasladaron los desechos. En el recinto, por su parte los concejales del Partido Justicialista presentaron un proyecto de ordenanza para validar las fotografías tomadas por los vecinos como prueba del quebrantamiento de la reglamentación en cuanto al arrojo de basura a la vía pública.

Cartelería.
El texto de la “ordenanza Bravo” contempla además la previsión de colocar cartelería específica para señalar los lugares que no están habilitados para depositar basura, la aplicación de multas y hasta el secuestro del vehículo que se localice en infracción.
“Mi idea es hacer un convenio con la Policía para que sus efectivos puedan actuar para retener los vehículos; porque hoy, al ser los inspectores del municipio los que deben hacerlo, resulta difícil dado que se carece de recursos”, completó Bravo.
Insistió en que se debe trabajar “con los efectivos policiales porque tienen más recursos y es una problemática importante. Hoy se arroja basura en los lugares más bien periféricos de Santa Rosa y en horario de tarde”, especificó.
Por otra parte dijo que debe tenerse en cuenta que en estos momentos “son los mismos inspectores los que deben las veredas, los taxis truchos y demás personas en contravención”, concluyó.