“Apostamos al desarrollo del pueblo”

Los hermanos Nicolás y Santiago se recibieron y volvieron a Arata para encarar un proyecto que generará 40 puestos laborales. Elaborarán productos “con la base tradicional como lo hacían nuestros abuelos italianos”, dijeron.
Los jóvenes ingenieros aratenses Nicolás y Santiago Arrigone rompieron con un viejo paradigma instalado durante décadas en las localidades más pequeñas de La Pampa. Cursaron sus estudios universitarios en Córdoba y regresaron a su pequeño poblado, que tiene poco más de mil habitantes, para poner en funcionamiento una planta de procesamiento de
carne porcina que proyecta generar 40 puestos laborales.
“Apostamos al desarrollo de la localidad. No es fácil encarar un proyecto de este tamaño, pero la idea es crear empleo genuino para el desarrollo de nuestro pueblo. Es el sitio donde nacimos. Estamos muy motivados y con mucha ilusión de concretar este sueño”. Así sintetizó Santiago Arrigone “la filosofía” de trabajo -y de vida- de la familia que llevará adelante la iniciativa que estiman comenzará a producir en los próximos meses.
En las localidades más pequeñas de La Pampa existe una creencia -justificada por las estadísticas y los hechos- que los jóvenes cuando deciden continuar sus estudios universitarios, después ya no regresan a sus pueblos de origen. “Los chicos se van a estudiar y no vuelven más”, “acá no tienen posibilidades”, “nos vamos transformando en pueblos de
viejos”, “no vuelven porque lo único que pueden hacer es entrar de empleado en el Estado”, son algunas de las frases más escuchadas en las comunidades.
Los hermanos Arrigone, apoyados por la empresa de sus padres, aspiran revertir una prolongada situación social pampeana, y están dispuestos a llevar adelante un proyecto que estiman que llegará a generar 40 puestos laborales directos, más los indirectos en distintos rubros.
La empresa Expocarnes SRL de la familia Arrigone accedió a un crédito hipotecario de 12 millones de pesos del gobierno pampeano, que permitirá la adquisición del equipamiento y la puesta en marcha de la planta de procesamiento de carne porcina en la localidad.

Ejes de trabajo.
Nicolás es ingeniero agrónomo y Santiago es ingeniero industrial. El proyecto que pondrán en funcionamiento permitirá elaborar productos “con la base tradicional como lo hacían nuestros abuelos italianos, para hacerlos a escala industrial apoyamos en las normas de higiene del Senasa con la más alta inocuidad en el manejo de alimentos, porque tenemos la habilitación de Tránsito Federal para vender en el todo el país”.
“Para producir en gran cantidad apostamos a una tecnología de punta en los envasados, con la idea de conservar la calidad de la producción a la mesa de los clientes, con un envasado al vacío y una tecnología nueva que es la atmósfera modificada”, anticiparon a esta corresponsalía.
“La idea es producir en la provincia y comercializar fuera de la provincia, pero abasteciendo el mercado pampeano. Privilegiaremos los mercados que mayor rentabilidad nos otorguen, por eso la mayoría de la producción irá fuera de la provincia. Actualmente la comercialización de
carne bovina la hacemos en Mendoza, y con este proyecto buscamos aprovechar la experiencia que tenemos ese mercado. Pero el ciclo productivo lo cerramos en nuestro pueblo”, explicaron.
-¿Este proyecto es complementario o una competencia para el frigorífico de pequeños animales que se pretende poner en funcionamiento en Castex?
-Sería complementario, porque no tenemos un frigorífico de tránsito federal en La Pampa. Como esta planta tiene tránsito federal, necesitamos un frigorífico con habilitación nacional que en La Pampa no tenemos. Si comenzamos hoy tenemos que faenar fuera de la provincia y
traer la producción a la planta, con el aumento que significa para los costos de logística. Ese proyecto sería muy beneficioso.

“Motivación especial”.
“Tomamos la decisión de emprender un proyecto familiar porque es una motivación volver al pueblo donde nos criamos y queremos seguir viviendo aquí. Siempre existen prejuicios sobre por qué invertir en una localidad chica, pero pensamos al revés, porque no entendemos por qué no se pueden hacer emprendimientos en estos poblados, por qué no podemos desarrollar nuestra localidad que tiene mil habitantes y estamos convencidos que logremos llevar adelante este proyecto en Arata”, explicó Santiago.
Y se entusiasmó porque “mucha gente vino a pedir trabajo porque hay muchas expectativas”, pero indicó que recién el próximo mes “abriremos la inscripción para los interesados en trabajar en este emprendimiento”.
Además, aseguran que no tendrán dificultades con la materia prima. “Hicimos un estudio con datos oficiales de Senasa donde el 80% de los capones que existen en La Pampa están en un ejido de 20 kilómetros alrededor de Arata y el 60% de las madres también están en ese ejido. La materia prima está”, destacaron.
“Y estimamos que cuando los productores tengan una fuente asegurada de compra también
desarrollará un poco más la producción, porque hasta el momento nos dicen que no desarrollan la actividad porque no tienen asegurada la compra del cerdo”, agregaron.