Apple y Nokia alcanzaron un acuerdo por la disputa legal sobre violación de patentes

La empresa tecnológica finlandesa Nokia anunció la firma de un acuerdo con Apple para poner fin a las disputas legales relacionadas con el uso indebido de su propiedad intelectual por parte de la empresa californiana, fabricante del iPhone y el iPad.
El acuerdo entre ambas compañías establece la retirada de todas las demandas judiciales presentadas por Nokia a cambio del pago por parte de Apple de una suma que no ha sido hecha pública, como compensación por haber utilizado durante años patentes tecnológicas propiedad de la firma finlandesa sin los necesarios derechos, según informó la agencia EFE.
Asimismo, las dos gigantes firmaron un acuerdo de colaboración comercial por el que Apple podrá usar durante los próximos años las tecnologías de telefonía móvil de Nokia, a la que abonará las regalías correspondientes.
Además, Nokia proporcionará a la compañía fundada por Steve Jobs ciertos productos y servicios de redes de telecomunicación, mientras que Apple comercializará los accesorios digitales y el software del grupo finlandés relacionados con la salud.
“Este es un acuerdo significativo entre Nokia y Apple. Hace que nuestra relación con Apple pase de ser adversarios en los tribunales a socios comerciales que trabajan en beneficio de nuestros clientes”, señaló en un comunicado la responsable del negocio de patentes de Nokia, Maria Varsellona.

Demandas judiciales.
A finales del año pasado, Nokia interpuso demandas judiciales contra Apple en once países por la presunta violación de cuarenta patentes de su propiedad, relacionadas con diversas tecnologías, desde la pantalla y la antena, hasta el interfaz de usuario, el software o la codificación de vídeo.
El grupo finlandés, antiguo líder mundial de la telefonía móvil, es propietario de una de las carteras de patentes más amplias del sector, tras haber invertido cerca de 115.000 millones de euros en investigación y desarrollo durante los últimos veinte años.
El acuerdo anunciado hoy supone la segunda victoria legal de Nokia sobre Apple en menos de una década en la llamada “guerra de las patentes”, iniciada poco después de que la empresa de Cupertino diera el salto al negocio de la telefonía móvil con el lanzamiento del primer iPhone en 2007.