Arquero, gremialista y legislador

QUIEN ES QUIEN EN LA CAMARA DE DIPUTADOS: HOY JORGE LEZCANO

Referente de la línea Identidad Peronista del peronismo lugareño, Jorge Alberto Lezcano hoy aparece cerca del gobernador Carlos Verna. “Con Compromiso lo que tuvimos fue un acuerdo electoral”, aclara.
“La política es un lugar de lucha, y si querés cambiar algo debés jugar desde adentro”, sostiene el diputado provincial Jorge Lezcano (56). Licenciado en Comercio Internacional, Lezcano es Secretario general de UPCN en La Pampa, se afilió al Partido Justicialista en los albores de la democracia, en 1983.
Es nacido en Santa Rosa, pero vivió “por prescripción médica” sus primeros años en La Gloria, “de donde es toda la familia Lezcano”, comenta. Aunque hoy todos los instantes de su vida están dedicados a la política, y obviamente a su familia, Jorge Lezcano es un santarroseño que mantiene siempre presente el cariño por una ciudad en la que transcurrió los inolvidables años de la adolescencia.
Hijo único del matrimonio de jubilados que constituyen “Nilde Martínez, nacida en Toay, criada en Santa Rosa, casi toda su vida dedicada a la actividad comercial; y David Guillermo Lezcano, nacido en Santa Rosa y criado en el lugar de residencia de toda la familia, en La Gloria, junto a sus 9 hermanos. Papá desarrolló siempre actividades rurales hasta llegar a Santa Rosa e ingresar a la policía, donde se retiró cumpliendo casi toda su relación laboral en el cuerpo de bomberos”.
Jorge tiene su hogar conformado por Patricia Viviana George, padre de tres hijos: Matias Emanuel (31), Sofía (29) y Gastón (17).

Adolescencia.
Lezcano hizo el primer grado en la escuela 90 de La Gloria, y completó el ciclo en la Escuela 180 de Santa Rosa. Luego el secundario y más tarde el tramo universitario en la U.A.D.E. (Universidad Argentina de la Empresa), donde egresó con el título en 1988.
Jorge se retrotrae en el tiempo y menciona “la hermosa adolescencia que nos permitió conocernos y vincularnos a todos los de la ‘edad’. La lógica de aquellos tiempos era colegios, clubes, actividades sociales; y todavía con aquella muchachada nos encontrarnos hoy en cada esquina recordando los buenos viejos tiempos, algo que en mi opinión es lindo que podamos hacer de balance a los 56 años”.

Jorge, arquero.
Pocos deben saber que Lezcano tiene un pasado de futbolista, y más precisamente de arquero. “Para mí era salir de la escuela para participar de las actividades del club; cuando comenzábamos un grupo de chicos a los que nos había convocado ‘Patilla’ Kruber para Belgrano, o don Miguel Baretto en los comerciales, o Tito Alvarez en Cechetto, o Pedro Muluendres en Ferreyro y Sabaidini”.
Eso sería hasta que vino el fútbol “oficial” en All Boys, del que se confiesa hincha, para jugar “aquel clasificatorio famoso al campeonato argentino infantil del año 72 organizado por la AFA. En ese equipo, dirigido por Walter Guzmán, Horacio Gemignani padre y Claudio Pérez Martínez: y jugaban ‘Managua’ Loyola, ‘Parrala’ Díaz, Pablo Lozano, ‘El Ruso’ Rowain, ‘Ñoqui’ Lezcano, Gustavo Gallego, Salinas, ‘El Negro’ Olguín, Horacio Sequeira, “Vasco ” Beascochea, Dacal, Capovilla, ‘Caio’ Valcarcel, ‘Coco’ Acosta. Y hasta nos dimos el gusto de estar en la cancha de Ríver, y alguna foto debe haber por ahí”.
En esa época a los que les gustaba el deporte, se compartían juegos de varias disciplinas. Algún partido en la primera de All Boys, y el debut en un amistoso en un clásico con Atlético Santa Rosa, donde jugaba Alberto Pereyra, y se sumaba ‘El Negro’ Nogueira. Después vino el Servicio Militar en Toay, y más tarde otra vez atajando, pero ya en Deportivo Alpachiri, al año siguiente Colonia San Juan; después las obligaciones laborales y el estudio en Buenos Aires, desde donde regresaría en 1992.

El trabajo, la política.
Al año siguiente ingresó a la Anses, y “desde este lugar y con un Partido Justicialista que cerraba la participación a dirigentes de base -tanto que es importante recordar las formaciones de las uniones vecinales y/o Fregen por jóvenes peronistas sin lugar activo-, aportamos a la militancia sindical. Así fue que comenzamos con otros compañeros a formar UPCN en La Pampa de la mano del compañero Andrés Rodríguez en la dirigencia nacional. Hoy el sindicato local está consolidado con una comisión directiva provincial de 30 compañeros, 8 referentes regionales y un cuerpo de delegados de 160 compañeros”, explica.
Rememora Lezcano que su afiliación al PJ “se da en el año de reapertura de padrones sobre el 83. Fue ‘Conejo’ Vendramini quien me hizo la ficha de afiliación. Y fue en el ’92 que comienza un desafío de participación activa viendo que la política no te pide permiso: está y si querés cambiar algo debés jugar desde adentro. Al que lo entienda distinto lo invito a sumarse, y dejar parte de las cosas lindas individuales de la vida para buscar las difíciles, aunque en beneficio del conjunto…”.

Identidad Peronista.
Agregó que en ese tiempo acompañó a Mireya Reggazzoli. “De ahí a la fecha la actividad política ocupa la responsabilidad más importante de la vida junto a las cuestiones familiares. Iniciamos Identidad Peronista como un lugar de participación en Santa Rosa, y lo extendimos a otras localidades ya que era evidente el encierro del resto de las líneas, y para hacer espacio debíamos generar algo nuevo. La mayoría de quienes participamos somos dirigentes de entidades intermedias, clubes, barrios, casas compañeras, sindicatos y la referencia de aquellas amigos/ vecinos que por afinidad encuentran en Identidad Peronista su lugar”, cierra.

“Verna encarna el poder en el PJ”.
El diputado provincial y dirigente de UPCN, analiza y no duda en admitir que el gobernador Carlos Verna es quien hoy “tiene el poder” en el Partido Justicialista provincial.
Y agrega: “La organización peronista, desde su nacimiento, siempre necesitó de un fuerte liderazgo para encolumnar y conducir las distintas vertientes metodológicas del movimiento. En La Pampa podemos entender varias razones por las que nos encontramos con disputas internas dirigenciales y que, como resultado, perjudican al pueblo peronista en primer lugar, y luego no somos la mejor referencia al resto de la población”.
En su razonamiento juzga que “el año 2015 dejó claro a un Carlos Verna en un tiempo político justo: fue a las elecciones desde afuera del gobierno, hizo el ejercicio de la política para ganar y quedarse con el poder; tomó la responsabilidad y nos está convocando. Deberemos ser capaces de asumir esa realidad, sin perder más tiempo ni tampoco la identidad de vertiente interna; pero en el peronismo es imprescindible la marca de un fuerte liderazgo. Seguro que como venimos llevará un tiempo pero todos sabemos que en la organización peronista no hay otras recetas”, indicó.
Sobre el municipio capitalino -al que aspiró en su momento-, dijo que Leandro Altolaguirre, “a quién conozco como vecino, es el producto de todo lo enunciado anteriormente: nuestras diferencias crearon un clima político en Santa Rosa y una sociedad cansada de estas manifestaciones optó por elegir a la persona y no mirar el proyecto político, que además como peronistas no asegurábamos”, reprochó.

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