“La Pampa es un cielo al revés”

Atahualpa Yupanqui representó la esencia cultural más pura. Retrató, como pocos, las raíces y el folclor a través de sus melodías y sus letras comprometidas con sentido y contenido. Hoy, martes, se cumplió 25 años de su partida y los medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de su legado interminable e inolvidable.
Manifestó su hábitat en unas 1200 composiciones y media docena de libros donde abordó la insignificancia del hombre ante el vasto mundo, ante el paso del tiempo, ante la acechanza de la soledad. Fue creador de zambas, canciones, milongas, chacareras, vidalas, y estilos que constituyen una sólida columna vertebral para cualquier antología del arte criollo.
Como artífice de la creación tradicional, Atahualpa no dejó de mencionar a La Pampa como aquel lugar por donde pasó alguna vez con su caballo y con su guitarra. La definió con un recuerdo, con una analogía, con una verdad.

“Un cielo al revés”.
El Canal Encuentro subió este martes varios videos de entrevistas a Atahualpa en el aniversario de su fallecimiento. En una de esas notas televisivas, el músico y poeta definió a esta provincia a través de un persona muy especial que conoció en su andar. “Una vez un paisano definió a su paisaje de esta manera: para mi, dijo con su habla simple y directa, La Pampa es como un cielo al revés”, recordó Yupanqui. Y amplió: “No alcancé a medir la densidad de esta respuesta, casi parecía una ocurrencia, es una definición difícil de igualar sobre todo cuando había en él la seguridad de quien era: era el héroe de La Pampa, el paisaje, el hombre que representaba lo animado de esa tierra”.