Atuel: Dillon y Scarone los primeros en hablar por La Pampa

Los profesores Beatriz Dillón y Jorge Scarone, en representación de la Universidad Nacional de La Pampa, inauguraron este miércoles “las voces pampeanas” en la audiencia de conciliación que se lleva a cabo este miércoles en la sede de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Ambos, abordaron el conflicto desde el impacto sociocultural y ambiental que produjo el corte del Atuel en territorio pampeano.
“La realidad no se fuerza, la vida cotidiana de las personas tampoco. Los números son elocuentes e irrefutables: los censos de población territorianos como nacionales dan cuenta de tres momentos en la evolución demográfica en las áreas afectadas por el cese del Atuel: el primero hasta 1920, con un crecimiento demográfico; el segundo en 1947, año del corte definitivo del río, hasta 1960. Aquí las cifras arrojan un contundente descenso poblacional”, indicó Dillón.
“En 23 años, desde 1947 a 1970 la regresión poblacional fue del 41% en los departamentos afectados. Unas 135 personas se fueron por año, o lo que es lo mismo tres familias de cuatro miembros cada uno. Hubo emigración de jóvenes, sumergiendo hasta hoy al envejecimiento demográfico. Las personas no se van de su lugar de origen si no existen factores negativos. Hubo una diáspora hacia centros urbanos, un exilio o migración forzada”, agregó la profesora de la carrera de Profesorado y Licenciatura en Geografía.

“Sin lujos”.
Por su parte, Scarone, manifestó que “La Pampa es una provincia sin lujos”. “La Pampa sabe de sequía, incendios, inundaciones y miserias. Le cuesta mucho retener a la población y es generosa con sus inmigrantes, entre ellos mendocinos”, dijo Scarone.
“Los ríos son fuentes de vida para las generaciones futuras y como tales debemos considerarlos”, expresó. “Queremos avanzar con toda la argentina en términos de solidaridad. Aceptar la posición de Mendoza que sostiene que ya no le alcanza el agua, es convalidar el despojo hacia La Pampa como derecho, algo inaceptable. Ofende a La Pampa y el mundo. Convalidar, es aceptar ese despojo”, finalizó.