Atuel: La Pampa ya analiza la propuesta que envió Mendoza

El jueves el gobierno de La Pampa recibió una comunicación oficial de Mendoza para llegar a un acuerdo.
La provincia de Mendoza propuso a La Pampa la elaboración de un Protocolo Preliminar de Entendimiento entre los gobiernos de la Nación y de ambas provincias para el uso compartido de las aguas del río Atuel. Lo hizo la vicegobernadora Laura Montero a través de una carta que envió al gobernador Carlos Verna formulando esta convocatoria y bosquejando un conjunto de obras de infraestructura que permitirían lograr estos objetivos. En la nota, Montero habló de garantizar un ingreso permanente de agua del Atuel a territorio pampeano pero también pidió que La Pampa aborte los juicios que tiene en marcha contra su provincia.
Según información a la que tuvo acceso LA ARENA en forma exclusiva, el jueves 28 de julio el gobernador Carlos Verna recibió en su despacho una carta enviada por la vicegobernadora mendocina Laura Montero con una propuesta de acuerdo frente al conflicto del río Atuel que contempla los intereses de ambas partes. La nota fue remitida en el marco del proceso judicial que La Pampa inició en el año 2008 contra Mendoza por el incumplimiento de la sentencia del año 1987, que declaraba la interprovincialidad del río y ordenaba un uso acordado del recurso. Las propuestas mencionadas por Montero incluye el levantamiento de esa acción judicial.
La comunicación oficial evidencia que la provincia de Mendoza ha revertido su conocida tesitura intransigente, sostenida a lo largo de las últimas décadas, que consistía en sostener su postura sin escuchar la posición pampeana; la que hoy aparece se aleja sustancialmente de aquella y refleja la búsqueda de un canal de diálogo en el convencimiento de que la cuenca del Atuel es interprovincial y que ambas Provincias deben regular el uso de sus aguas.

Obras de impermeabilización.
En la propuesta la provincia de Mendoza se compromete a realizar los proyectos ejecutivos y las respectivas obras de impermeabilización de la red primaria de riego del Rio Atuel en la Provincia de Mendoza, a fin de “asegurar el mayor caudal destinado a La Pampa”, ello una vez concluidas esas obras.
Consecuente con su cambio de postura, Montero detalla un programa de obras a realizar que garantizarían el ingreso continuo de aguas al cauce del río Atuel en territorio pampeano en el futuro. Este es el viejo y fundamental reclamo de toda la sociedad pampeana, desoido hasta el momento en todas las instancias.
Junto con el programa de obras -similares a las contempladas en el frustrado acuerdo interprovincial del año 2008-, Montero propuso a Verna “constituir una comisión técnica coordinadora, integrada por dos representantes de cada jurisdicción, que será la encargada de realizar los informes mensuales, del avance en la implementación del presente Protocolo de Entendimiento”.

Frenar el juicio.
La propuesta de la vicegobernadora Montero está siendo analizada por el gobernador Carlos Verna y sus asesores más directos. En los próximos días será remitida a los Ministerios y oficinas del Estado que entienden en la problemática de la cuenca del río Atuel para su estudio y consideración.
Especial atención merece para las autoridades provinciales el pedido de Mendoza consistente en la suspensión de los procesos legales en curso. Seguramente este será un punto de conflicto ya que la postura pampeana es avanzar en todas las instancias de diálogo sin abandonar ninguna de ellas. Los antecedentes de propuestas de solución que luego no prosperaron, justifican esta rígida postura pampeana.
El juicio del año 2014 sigue avanzando en la Corte Suprema de Justicia y estas primeras etapas han resultado favorables a la postura pampeana. Mendoza, por el contrario, ha visto como su estrategia defensiva no ha dado ningún resultado judicial por lo menos hasta el momento.

Baja salinidad alienta proyectos.
Técnicos de la Secretaría de Recursos Hídricos de la provincia realizaron ayer mediciones de caudales en los ríos Salado y Atuel. Constataron que el ingreso de agua en ambos cursos es muy alto y que el líquido ingresa con bajos niveles de salinidad. Esta circunstancia alienta las posibilidades de utilizarla no solo para consumo del ganado sino también para proyectos productivos bajo riego.
Según la campaña de aforos que hizo el personal de RR.HH., el río Salado ingresa a la provincia con un caudal de 12,5 metros cúbicos por segundo y una salinidad de 3,4 gramos por litro, un valor bajo para la media de este río. El río Atuel lo hace con un caudal de 17 metros cúbicos por segundo y una salinidad aún más baja, de 1,4 gramos por litro.
Con estos valores, el agua no solo es apta para el consumo del ganado y la recarga de los pozos de agua subterránea con mejor calidad, sino que existen posibilidades de aprovechamiento agrícola en la zona, destacó Recursos Hídricos.
Ante este auspicioso dato, la Secretaría recordó que en la zona de La Puntilla existe un proyecto productivo que tuvo un momento muy auspicioso años atrás y que ahora se encuentra a la espera de condiciones apropiadas para renacer. Se trata del proyecto que tiene base en la estancia La Buena Fe, donde hace varias décadas se desarrollaron cultivos bajo riego a partir de un pequeño dique que permitía sacar agua del cauce del Atuel y derivarla hacia la margen norte del campo
El proyecto duró y avanzó con éxito durante un par de años hasta que el río experimentó una fuerte crecida que arrastró e inutilizó esa pequeña obra, abortando el intento.
Durante la jornada de ayer, los técnicos y representantes de la Secretaría de Recursos Hídricos hicieron mediciones en La Puntilla, Algarrobo del Águila y Paso de los Algarrobos, y visitaron varios puestos de crianceros de la zona, quienes se mostraron “muy conformes con las obras llevadas adelante por Vialidad Provincial”.
En la actualidad, el río Atuel se encuentra llenando los bañados que se encuentran aguas abajo de la laguna El Uncal, sin conectar todavía con el cauce del río Salado.
El Salado sigue avanzando por el centro del territorio pampeano y en estos días vuelca sus aguas en las lagunas La Tigra, La Brava y La Leona, al oeste de las sierras de Lihué Calel. Cuando llene esos cuerpos de agua, avanzará hacia las lagunas Urre Lauquen y La Dulce, ubicadas al norte de la localidad de Puelches.
Cuando esas enormes cubetas rebasen, el agua seguirá río abajo y reactivará el curso del río Curacó, que es el cauce que conecta el sistema lagunar de Puelches con el río Colorado y representa el contacto entre la cuenca del Desaguadero con la del Colorado.

Culpan a La Pampa por falta de obras.
En la semana tuvo lugar en la ciudad mendocina de General Alvear un encuentro encabezado por el fiscal de Estado de esa provincia que contó con la participación de más de 100 representantes institucionales. Con argumentos anacrónicos e inexactos, Simón insistió en que antes de darle agua a La Pampa, Mendoza tiene que regar las 75.000 hectáreas, y cuestionó a nuestra provincia por hacer el Acueducto del Río Colorado pero ninguna obra para abastecer a las localidades de Santa Isabel y Algarrobo del Aguila. Sostuvo que si alguien garantiza el derecho al agua de los pobladores del oeste pampeano, es Mendoza y no La Pampa.
El órgano que deliberó en General Alvear fue la Comisión de Seguimiento del conflicto por el río Atuel entre La Pampa y Mendoza, que en esta oportunidad contó con la visita del Fiscal de Estado y más de cien representantes de diferentes sectores de la sociedad. También se promovió el trasvase del Río Grande al Atuel y la construcción de Portezuelo del Viento.
La Comisión fue creada a fines de 2014 para recabar datos del proceso judicial, invitar a los principales actores de este proceso para que informen a la población y ser parte activa de las acciones que el Gobierno de Mendoza disponga en su estrategia defensiva.

Los caminos de la Corte.
En conferencia de prensa, Simón explicó que “queda por saber qué camino va a tomar la Corte (Suprema de Justicia en el marco del juicio), si llamará a audiencias públicas o de conciliación, o directamente abriendo la causa a prueba”, y anticipó que “desde la Fiscalía nos vamos a mantener en plantear una defensa muy firme de los Derechos que la misma Corte de la Nación en 1987 le otorgó a Mendoza, como lo fue el derecho irrigar 75.000 hectáreas, cosa a la que no hemos llegado. No llegamos a 50.000 hectáreas. Sí es necesario negociar usos futuros excedentes”.
El fiscal tuvo una fuerte crítica a la supuesta falta de obras en La Pampa para mejorar la situación de su zona oesteña. “La Pampa tiene 8.800 kilómetros de ductos para transportar agua del Río Colorado a zona húmeda, pero no tiene un metro de ducto para transportar agua a Santa Isabel y Algarrobo del Águila, donde el agua que tienen se la pasa Mendoza en buena vecindad”.
En este marco agregó que “existe el derecho al agua potable y es satisfecha a Santa Isabel y a Algarrobo del Águila por Mendoza, no por las obras de La Pampa. Nosotros estamos defendiendo su derecho al agua potable, les estamos proveyendo este elemento vital”.
Agregó que “la Pampa no podría haber vuelto a discutir lo que discutió y perdió en el fallo del ’87, mediante un sentido ambiental ha buscado una nueva manera de plantear lo que en el fondo es lo mismo, pedir el agua del Atuel. Mientras estemos discutiendo sobre un caudal escaso como el del Atuel, ninguna solución va a terminar siendo ni satisfactoria ni definitiva”, concluyó el fiscal.

Trasvase del Grande.
El abogado Aldo Guarino Arias también participó del encuentro en General Alvear y allí manifestó la importancia de estudiar la posibilidad de generar excedentes luego de irrigar las 75 mil hectáreas.
“En la cuenca del Atuel no tenemos más posibilidades de generar excedentes que se puedan compartir racionalmente con La Pampa. El río Colorado, en la confluencia del Grande y el Barrancas, genera algo de 146 metros cúbicos por segundo, el río Atuel sólo 34 metros cúbicos por segundo. Si los hermanos pampeanos quieren agua en el noroeste de su Provincia tienen agua en el río Colorado. Si nos ayudan a hacer el trasvase en forma conjunta, vamos a poder traer agua para el Sur de Mendoza y para el Noroeste pampeano”.

“Un caño por un río”.
Los argumentos del fiscal mendocino Fernando Simón no solo son anacrónicos sino engañosos. Su planteo de que Mendoza garantiza el acceso al agua potable a los pobladores de Santa Isabel y Algarrobo del Aguila por un principio de “buena vecindad”, es totalmente falso ya que es un mandato establecido en el convenio de 1992.
La construcción de aquel acueducto no fue una concesión mendocina resultado del acuerdo por el cual La Pampa autorizó a la Nación a cederle a la provincia de Mendoza el complejo Los Nihuiles y dio el visto bueno para que se construyera la cuarta central hidroeléctrica.
A cambio, Mendoza se comprometió a suministrar agua de buena calidad a las dos poblaciones pampeanas con un cupo máximo de 6.000 pobladores. En convenio en ningún momento habló de garantizar un caudal permanente del río para nuestra provincia, como era el reclamo popular.
Fue un acuerdo poco favorable para La Pampa y dio pie a que el título que este diario hoy esté instalado en la sociedad como una clara síntesis de sus consecuencias: “Un caño por un río”.
Si en la cuestión legal el fiscal tuvo un desliz, en geografía argentina debería ser reprobado. Según los diarios mendocinos, en la reunión de Alvear el fiscal reprochó que La Pampa haya construido “8.800 kilómetros de ducto” para hacer el Acueducto del Río Colorado y “ni un metro” en el oeste pampeano.
La desproporción del error es realmente llamativa. Entre Ushuaia y La Quiaca hay unos 4.300 kilómetros de distancia por ruta -en línea recta es menos-, lo que implica que el acueducto de Simón podría ir desde Tierra del Fuego a Jujuy y volver, y aún así le sobraría recorrido.