Bereciartua: “Argentina enfrenta una crisis de agua y saneamiento”

El subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación, Pablo Bereciartua, fue entrevistado este sábado por una agencia de noticias y expresó que Argentina “enfrenta hoy una crisis en recursos hídricos” y aseveró que “al rededor de siete millones de argentinos no tienen agua potable”. Durante la entrevista, Bereciartua se refirió también a las catástrofes climáticas y a las inundaciones sufridas en varias provincias. En este sentido se animó a predecir que estos fenómenos “van a continuar en los próximos años y en las próximas décadas”.
Consultado sobre si Argentina va enfrentar una crisis en materia de recursos hídricos, el subsecretario expresó que “la Argentina ya enfrenta hoy una crisis de recursos hídricos. Una parte de esa crisis es devenida de la propia falta de planificación y de inversión de las últimas décadas. Y en algunos aspectos eso es notorio y evidente. Uno de ellos, el más concreto, es en el servicio de agua y saneamiento, donde solo un 83% de los argentinos tienen agua potable por red. Esto se traduce en que alrededor de siete millones de argentinos no tienen agua potable por red”.
En este sentido manifestó que la crisis de recursos “también se verifica en el servicio de cloacas, donde los números oficiales indican que el 54% de los argentinos tienen cloacas, lo que representa que 20 millones de ciudadanos carecen de este servicio”, además de estar presente “en la tasa de tratamiento de las aguas servidas, que según números oficiales se ubica en el orden del 17%, con claras consecuencias en la contaminación”.

Crisis y cambio climático.
“Hoy nuestro país debe ser comparado (en materia de servicios hídricos) a países de ingresos bajos”, dijo Bereciartua y sostuvo que “Argentina tiene tasas de cobertura inferiores a los países limítrofes. Para dar un ejemplo, Chile tiene el 100% de agua potable por red, tiene 100% de cloacas y tiene más del 85% de tratamiento de las aguas servidas antes de ser volcadas en la naturaleza”.
Teniendo en cuenta esto, el subsecretario menciono también que la crisis “hace referencia a la adaptación que tenemos al cambio climático y al clima en general. Estamos sufriendo eventos extremos con serias consecuencias en la calidad de vida de las personas, que también ponen de manifiesto la falta de planificación, infraestructura, inversión y gestión en materia de obras”. Con relación a las inundaciones vaticinó que “es probable que sigamos viendo fenómenos extremos como los que vimos en Comodoro Rivadavia, en La Pampa, La Madrid, en el sur de Tucumán, y los que estamos viendo en el centro de la Argentina. Esta crisis va a continuar en los próximos años y en las próximas décadas”.

Plan Nacional del Agua.
Ante el cuestionamiento de los trabajos que el gobierno nacional está llevando adelante para palear la crisis, Bereciartua expresó que “el Gobierno ha tomado como prioridad este tema, manifestada y definida por el presidente, Mauricio Macri. Y como consecuencia de esta definición, hoy la Argentina puso en desarrollo el Plan Nacional del Agua, que apunta a reducir sustancialmente el porcentaje de la población en situación de pobreza, trabajando para garantizar el derecho al agua potable y al saneamiento, el desarrollo productivo sustentable, la conservación del agua en un estado compatible con la salud y el medio ambiente y mejorando la protección de la población contra las inundaciones”.

¿Qué es el Plan Nacional del Agua?.
El Plan Nacional de Agua consta de cuatro ejes de desarrollo. En primer término busca “proveer de agua potable y saneamiento a todos los habitantes del país e implica una inversión cercana a las USD21 mil millones. Esta inversión no puede realizarse en cuatro años de gobierno, por eso es de suma importancia que estas obras se sostengan en el tiempo, para que se alcancen los resultados esperados y para que nuestro país tenga en quince años índices en infraestructura parecidos a los de Chile”.
El segundo eje consta de “proteger a la población frente a las inundaciones y las sequías. Acá la inversión estimada es en USD10 mil millones. Son obras largas, por ejemplo, una obra en el canal San Antonio demandará 24 meses”.
Como tercer ítem, el plan tiene como fin “hacer obras multicriterio, esto es, desarrollar grandes represas que nuestro país no hace varias décadas, y todas ellas serán realizadas en zonas de la Argentina donde hay poca agua. Si bien tienen un componente de generación de energía, implican un desarrollo de esa región”.
En cuanto al cuarto punto del Plan, Bereciartua explicó que se busca “la extensión de la frontera agrícola, esto es, la creación de nuevas áreas de desarrollo de riego. Ahí junto a 18 Gobernadores hemos firmado acuerdos en 49 regiones para incorporarse a la producción, en el caso de que se haga la infraestructura básica”.

Financiamiento privado.
Bereciartua manifestó que “hay dos fondos principales que la Argentina va a utilizar para el desarrollo de estas obras. Uno es el Tesoro Nacional y el segundo es a través de los bancos multilaterales de desarrollo, que están ofreciendo tasas muy competitivas”. Ante esto, el subsecretario informó además que “es importante recalcar que estamos buscando provocar oportunidades para atraer el financiamiento privado, es decir, que se sume el mercado a estas iniciativas”.

Marco regulatorio en materia hídrica.
Consultado sobre los principales objetivos en cuanto al desarrollo de un nuevo marco regulatorio en materia hídrica y cómo se conformará la tarifa de AYSA, el subsecretario dijo que “el nuevo marco regulatorio -que pensamos aprobar a fines de este año- está alineado con el Plan Nacional del Agua que procura revertir del déficit argentino en materia de agua y saneamiento”. A su vez indicó que “tenemos un equipo profesional trabajando en cambiar el marco regulatorio de cómo se cobra el servicio de agua potable y saneamiento en el área metropolitana, donde hoy tenemos una fórmula de más de 50 años de antigüedad que cobra en base al tamaño de la vivienda”. En relación a esta fórmula explicó que “es antigua” y que “no representa el consumo real de servicio”. Por lo tanto “vamos a ir hacia a un sistema que cobre en función de lo que uno consume”. Esa fórmula será además lo más sencilla posible “para que sea entendible por los consumidores y va a tener un cargo fijo, al día de hoy ese cargo serían de 83 pesos por bimestre, y tendrá un cargo variable, que va a implicar que aquel que más consume más pague. De esta forma, habrá un incentivo a ahorrar en consumir menos”.

Micromedidores.
En febrero AYSA presentó su propuesta de adecuación tarifaria “sobre la base de un aumento general del 23 por ciento sobre los valores tarifarios vigentes, y no prevé aumentos adicionales para este año”. Además, “mantiene la reducción tarifaria del 25 por ciento para los usuarios de zonas más desfavorecidas, que suman 1,5 millones de personas”. Según explicó Bereciartua, “AYSA avanzará en la instalación de micromedidores para cubrir el 10 por ciento de los usuarios no residenciales”, mientras que en junio próximo “debe presentar un plan de medición generalizada a los usuarios residenciales. Además dispuse a fines del 2016 que durante dos años la instalación de micromedidores será sin cargo para los usuarios”.