Cambios en China, ¿una oportunidad o muchos riesgos?

Los profundos cambios que atraviesa China pueden significar una oportunidad para las empresas argentinas, dado que la demanda interna del gigante asiático aumentará en los próximos años, pero también constituyen un desafío porque habrá una mayor cantidad de productos chinos que tendrán como destino final América latina, destacaron hoy analistas de ambos países durante un seminario.
“La transformación económica de China de dejar de mirar al exterior para concentrase en el interior, habrá que ver cómo influye en el comercio y en las inversiones de China en América latina”, sostuvo el actual embajador argentino en Tailandia, Felipe Frydman, al disertar en un encuentro organizado por la Cámara Argentino China de Comercio Exterior y la Fundación de Estudios Políticos, Económicos y Sociales para la Nueva Argentina (Fepesna), en el hotel Savoy de esta ciudad.
Frydman destacó que “la demanda interna de China ya influye en más de 60% de su Producto Bruto Interno (PBI)”, y puntualizó que “la relación con China es muy importante, porque el 14% del comercio internacional pasa por ese país”.
Además indicó que el gigante asiático “tiene un gran efecto sobre América latina”, y destacó que “durante muchos años, China tuvo una consecuencia muy importante sobre las exportaciones y las importaciones de la región con ese país”.
En consecuencia, el diplomático subrayó que “surge la preocupación sobre este aumento del comercio internacional con China, por la característica que tiene”, porque señaló que “América latina exporta materias primas e importa productos manufacturados de gran valor”.
“China pasará de ser una fábrica internacional a ser un centro de innovación internacional”, afirmó por su parte, el director del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Suroeste de China, Wu Guoping, quien subrayó que “antes China era una fábrica que exportaba todo, pero ahora está cambiando”.
Guoping puntualizó que “está cayendo la tasa de crecimiento de China”, y precisó que “de ahora en adelante, no habrá más de 7% u 8% de crecimiento de la economía china”.
“El sector de servicios será el primero, el más importante de la economía china, que pasará del 50,5% actual al 55% del Producto Interno Bruto (PBI) en 2020”, afirmó el experto.
Remarcó que “la demanda interna de China hará mayores contribuciones al crecimiento económico” de ese país, y precisó que “el consumo interno es actualmente de 66,4% del PBI”.
Guoping puso de relieve que “China va hacia una economía de mercado con menos intervención estatal que antes”, y aseguró que el gigante asiático “no sólo invertirá en energía y sectores tradicionales, como el agro, sino que buscará nuevos sectores para contribuir a la cadena industrial”.
Por lo tanto, el académico indicó que “las empresas estatales chinas van a salir del país a hacer sus inversiones”.
Por su parte, la presidenta de la Fepesna, Laura Velásquez, destacó “la apertura al diálogo” entre Argentina y China que existe desde hace algunos años, y consideró que “ahora es preciso analizar los desafíos del comercio bilateral”.
Al respecto, Velásquez remarcó que es fundamental evaluar “cuál es el impacto que pueden tener las importaciones de China en las pequeñas y medianas empresas y en la situación laboral de Argentina”.
En tanto, el ex subsecretario de Comercio Exterior, Félix Peña, actual director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación ICBC, del banco chino, sostuvo que “es necesario entender los cambios profundos que operan en China en este momento”.
“Debemos pensar cómo sacar provecho de los cambios en China. ¿Qué queremos de China?”, preguntó el experto, quien también puntualizó que “hay que ver qué hacemos con el reconocimiento de China como economía de mercado: no es un asunto bilateral ni sólo económico, sino que involucra componentes políticos y jurídicos”. (Télam)

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