Casella en Santa Rosa: “No se escucha al radicalismo con la intensidad que nos gustaría”

Juan Manuel Casella, histórico dirigente de la UCR y ex ministro de Raúl Alfonsín, estuvo hoy en Santa Rosa con una cargada agenda de actividades que incluyó un homenaje a Arturo Illía, reuniones partidarias y una conferencia de prensa.
A primera hora de la tarde y junto a la plana mayor del radicalismo pampeano, Casella depositó una ofrenda floral en el monumento a Illía. Inmediatamente brindó una conferencia de prensa en la sede partidaria acompañado por los diputados nacionales Francisco Torroba y Daniel Kroneberger, el presidente del comité provincial, Hipólito Altolaguirre, el viceintendente Jorge Domínguez, el diputado provincial Abel Sabarots, concejales y ex intendentes, entre otros.
Tras la rueda de prensa, mantuvo una charla con la militancia radical también en la sede de la calle Pellegrini, centrada en el rol de la UCR dentro de la coalición de gobierno, y a última hora de la tarde brindó una disertación pública en el Concejo Deliberante.
En la rueda de prensa, Casella sostuvo que la UCR debe aportar su pensamiento político y su visión social a la gestión del gobierno nacional, que hasta el momento no ha mostrado un buen desempeño en estos aspectos. Y si bien apoyó la ley de blanqueo a favor de los jubilados criticó por desmedidos los aumentos en los servicios.
“No se escucha al radicalismo con la intensidad o el interés que nos gustaría”, dijo sobre la coalición gobernante.
Advirtió que el fin de año puede ser “complicado” en función de un 30 por ciento de la sociedad que está en situación de pobreza, y aseguró que el pueblo argentino no es violento pero la desigualdad social sí genera violencia.
Por último acusó al kirchnerismo de haber antepuesto los intereses personales antes que a la visión nacional y reclamó severos castigos contra los corruptos. Cuando la prensa le preguntó si utilizaría el mismo calificativo para quienes sacan dólares del país sin declararlos a los organismos fiscales, dijo que sí, que esos también eran corruptos.