Castense encontró a sus padres tras 39 años

MAS BEBES ROBADOS EN PICO

Gastón Sevillano nació en General Pico, a sus padres biológicos les dijeron que había muerto en el parto, y fue entregado en adopción a una familia de Eduardo Castex. Después de 39 años, pudo reencontrarse con sus padres biológicos en Villa Mirasol y Santa Rosa.
El castense Gastón Sevillano después de 39 años se pudo reencontrar con sus padres biológicos que actualmente residen en Villa Mirasol y Santa Rosa. Ahora tiene 40 años e integra el listado de 11 personas que denunciaron en la Fiscalía de General Pico los casos de “apropiación o venta” de bebés que se habrían cometido en la ciudad norteña pampeana entre 1960 y 1980.
“En General Pico había una banda de médicos, enfermeras, parteras, pediatras y empleados del Registro Civil, donde nadie hacía nada gratis y todos algo agarraban. Robaban los bebés a
familias humildes y jóvenes para venderlos, después les pueden buscar distintas frases o matices, pero esta es la realidad”, aseguró Sevillano.
El caso de los robos de bebés en General Pico desde 1960 a 1980 tomó -semanas atrás- repercusión nacional con un informe del programa ADN que se emite en la señal C5N. Previo a la emisión del informe periodístico, Silvana Suárez encontró a su hermana en Tres Arroyos y Lorena Millán se contacto con su familia biológica en La Maruja.
Actualmente hay 11 denuncias en la Fiscalía de General Pico, a cargo de Armando Agüero, pero aseguran que existen detectados “más de 40 casos”, aunque algunos no denuncian porque “aún viven sus padres adoptivos”, que son “personas mayores de edad” y temen como “puede repercutir en esas personas”.
Los denunciantes actualmente afrontan una dificultad legal para que puedan avanzar sus denuncias penales. “Nos dicen que algunos casos son delitos que caducaron porque pasaron más de 12 años, y pretendemos que estos delitos no caduquen en el tiempo. Seguramente esta gente tenía connivencia con políticos y militares, porque sino no podían hacer lo que hicieron. Necesitaríamos una ley que declara indescriptibles estos delitos”, explicó Sevillano.
El entrevistado reveló una situación que resultó “muy llamativa” cuando se reunieron con funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos de La Pampa, y ahí decidieron avanzar con las denuncias. “Eramos cinco personas y nos damos cuenta que todas las actas de nacimiento estaban escritas con la misma letra. Ahí nos fuimos a hablar con esta mujer donde reconoció que (el doctor) López la llamaba y anotaban chicos los fin de semana porque supuestamente las familias se tenían que ir a otras provincias”, relató.

“Mi caso”.
“En mi caso, siempre supe que era adoptado. Y tuve la suerte de contar con una persona de Eduardo Castex que sabía mi historia y conocía mi familia biológica. Entonces los encontré rápido, pero no todos tienen esas mismas posibilidades”, reconoció Sevillano.
Y después detalló que a su madre biológica “la atendió el doctor López en la vieja Clínica Pico que estaba frente a la vieja terminal de ómnibus”. “Era una clínica bastante siniestra en varios aspectos. El parto lo atendieron Jorge Rivas y Jorge Bottaro y la obstetra Marta Irrazabal que firmó el acta de nacimiento apócrifa”, relató.
“El año pasado encontré a mi familia biológica en Villa Mirasol donde está mi padre y en Santa Rosa vive mi madre. Después de los abrazos y la emoción, mi madre me contó que los médicos le habían dicho que había muerto en el parto. La situación era frecuente en General Pico donde las madres eran muy jovencitas y de bajos recursos, pero las atendían en clínicas privadas y se aprovechaban de familias que necesitaban adoptar un bebé y los vendían con argumentos como que tenían que cubrir gastos médicos o que las chicas se tenían que hacer tratamientos con medicamentos muy costosos”, recordó.
-¿Cómo fue ese encuentro?
-Es un momento muy lindo, muy emotivo. Algo que es muy difícil de explicar para quien tuvo a su madre biológica toda la vida a su lado. Ella me estuvo buscando muchos años, pero no pudo dar conmigo. Sucede que mucha gente tiene conocimiento de algunas cosas, pero nadie habla, lamentablemente.
-¿En Castex puede haber más casos similares?
-Estoy convencido que sí. Entiendo que en Eduardo Castex puede haber más de estos casos. Hay muchos chicos adoptados en Castex que tienen, más o menos, mi edad. Hubo algunas personas que ya se pusieron en contacto conmigo, pero sus casos tienen las mismas características que mi caso. Hoy somos 40 personas de todas partes del país. Hay sólo 11 denuncias porque algunos no quieren denunciar porque sus padres adoptivos están vivos.

Los acusados “niegan todo”.
Sevillano narró que en su caso siempre supo que fue adoptado por la familia castense, a la cual se le había muerto un hijo. “Nunca tuve reproches” con los padres de crianza, asegura. Pero, siempre le generó inquietud que figuraba “en el acto de nacimiento” como hijo biológico de la familia que lo crió, e incluso detalla que nació “en un consultorio médico particular de la obstetra Marta Irrazabal”. “Ninguno tenemos actas de adopción porque figuramos como hijos legítimos de las familias que nos adoptaron”, agregó.
Narró que cuando creció se acrecentaron “las ganas de conocer la verdadera identidad”. “Siempre surgen esas ganas, si tenés hermanos y familiares”, agregó.
“En abril me puse en contacto por Facebook con Andrea Langhoff que hace 25 años que busca sus orígenes porque nació en General Pico y tiene una historia similar a la mía. Tuvimos una reunión con gente de Derechos Humanos de La Pampa y los cinco que concurrimos, decidimos radicar una denuncia en la Fiscalía de General Pico a cargo de Armando Agüero”, recordó.
Los acusados “niegan todo”, se lamentó. “Uno dijo en un programa de TV que daba chicos en adopción, pero no reconoció que cobraba. Y dijo que lo hacía como un acto de amor…”, agregó.