Cien mil niños son rehenes de una guerra sin fin

Se llama Omran Daqneesh y tiene 5 años. Su imágen recuerda la del niño sirio Aylan Kurdi cuyo cuerpo fue encontrado en una playa de Turquía. Resume el drama de la guerra civil siria. Tras ver el video y la expresión de Omran puede sentirse el horror al que son sometidos hoy día cientos de miles de niños en conflictos bélicos.

The Telegraph ha revelado una filmación captada por la cadena Alepo Media Center, y difundida en YouTube, donde se ve cómo un rescatista socorre a Omran del edificio derrumbado. Luego Omram es llevado a una ambulancia donde se sienta, aun en shock,  y toca su cabeza ensangrentado mientras otros cuatro niños llegan en condiciones similares al lado de las unidades de socorro. Afortunadamente fue dado de alta horas más tarde.

La imágenes fueron tomadas luego del ataque contra rebeldes al régimen de Bashar al Assad. Las facciones de Siria opositoras lanzaron una operación para garantizar la seguridad del corredor abierto en el sector meridional de Alepo con el objetivo de reconquistar la periferia del barrio de Yamiyet Al Zahraa y la fábrica de cemento, ubicada en el camino de Al Ramusa, en el sudoeste de la ciudad.

La Comisión de la ONU que investiga los crímenes perpetrados en más de cinco años de guerra en Siria aseguró que unos 100.000 niños que se encuentran en las zonas opositoras del este de Alepo pueden convertirse en víctimas de la estrategia utilizada en el pasado por el régimen de ‘rendirse o morir’.

También en Yemen:
Días atras, la cadena de televisón rusa RT Actualidad difundió a través de su sitio web fuertes imágenes de niños yemeníes muertos tras un ataque aéreo.
El hospital de Abs, una de las principales instalaciones médicas de la norteña provincia de Hajjah,  Yemen resultó bomardeado.
“Resulta muy difícil proporcionar cifras definitivas. Hay al menos 14 muertos y 24 heridos desperdigados por varios hospitales cercanos. El ataque aéreo golpeó la zona de la clínica donde se recibe a las pacientes y se decide quien debe ser atendido primero. También resultaron dañadas las dependencias de pediatría y maternidad. La semana que viene inaugurábamos una unidad dedicada a la atención de niños malnutridos. Ahora la clínica ha sido destruida y se halla completamente vacía. La gente, incluso nuestro personal, tiene miedo de regresar”, informó Juan Prieto, coordinador general de Médicos Sin Fronteras en Yemen, en conversación telefónica con EL MUNDO .
En el momento del bombardeo, 23 pacientes se hallaban en el departamento de cirugía, 25 en la sala de maternidad y una docena en la unidad de pediatría. El edificio acogía, además, a 13 recién nacidos.

 

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