Cleveland Cavaliers derrotó a Golden State Warriors y se consagró campeón de la NBA

Cleveland Cavaliers se consagró anoche campeón de la NBA de básquetbol por primera vez en la historia de la franquicia, después de derrotar como visitante a Golden State Warriors por 93-89, para revertir la serie decisiva y sellarla por un ajustadísimo 4-3, después de ir abajo 1-3.
El equipo campeón de la Conferencia Este, con un record de 57 victorias y 25 derrotas en la fase regular, estableció una marca histórica: nunca antes en 70 temporadas un conjunto logró remontar una desventaja semejante en una eliminatoria final.
Es que los dirigidos por Tyron Lue consiguieron tres triunfos consecutivos -dos de ellos fuera de casa- para provocar una reacción que sorprendió al campeón de la edición 2015.
El astro LeBron James, elegido como el jugador más valioso’ (MVP), exhibió esta noche, de principio a fin, los atributos que lo llevaron a ser considerado el indiscutido ‘Rey’ de esta disciplina que atrae multitudes en los Estados Unidos.
El alero, que ya había alcanzado dos anillos de campeón con Miami Heat, se lució en este séptimo y último partido. James concretó 27 puntos (8-19 en dobles, 1-5 en triples, 8-10 en libres), tomó 11 rebotes, repartió 11 asistencias y propició 3 bloqueos. Un ‘triple doble’ para coronar un título fantástico.
LeBron tuvo un ‘ladero’ de lujo en el éxito de los Cavaliers. Su nombre fue Kyrie Irving. El base, figura de los Estados Unidos en la final del Mundial España 2014, encestó 26 tantos y capturó 6 rebotes.
También diseñó una interesante contribución el ala pivote Kevin Love, responsable de 9 tantos y 14 rebotes.
En los Warriors, dueños del mejor record durante la fase regular (73-9) con el que arrasaron en el Oeste, hubo una descomunal tarea del interno Draymond Green, quien convirtió 32 puntos (6-8 en triples), capturó 15 rebotes y entregó 9 pases gol.
Los tiradores Stephen Curry (17 puntos) y Klay Thompson (14) aparecieron por debajo de sus habituales niveles.
En el primer tiempo, Golden State ejerció una ligera superioridad, amparado en la puntería de Green (4-5 en triples) a distancia, a pesar de que en la pintura Cleveland lograba disimular ese mejor accionar del local. El marcador 49-42 en favor de los Warriors reflejaba ese rendimiento más parejo.
Sin embargo, en el tercer cuarto, entró a tallar en escena Irving (tres triples) y el quinteto visitante metió un parcial 11-0 para pasar al frente por 65-59. El conjunto dirigido por Steve Kerr reaccionó de la mano de Green (6) y una ráfaga de Klay Thompson (5) para llegar con ventaja mínima a los 12 minutos finales: 76-75
El cuarto final fue ‘palo y palo’. Los dos equipos asomaban cansados por tanto despligue y empezaron las equivocaciones en el traslado y los lanzamientos tomados de apuro. En ese contexto, James nunca perdió la serenidad y le dio un pequeño plus al equipo visitante.
Cuando faltaban apenas 53 segundos, Irving clavó el triple que le dio ventaja a Cleveland (92-89). En la siguiente acción, Curry se apuró y desperdició el tiro. El equipo visitante reguló la ventaja, la amplió con un libre de James y gritó campeón por primera vez en su historia. (Télam)

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