Comenzó el juicio por la muerte de un bebé

“Se me cayó el nene y se golpeó la cabeza”, manifestó ayer a la mañana Pablo Daniel Tessio en la apertura del juicio que se sigue en su contra en los tribunales piquenses, por la muerte de un bebé de apenas 11 meses de vida, ocurrida en diciembre de 2015 en la localidad de Realicó. En el debate actúa el tribunal colegiado que preside el juez de audiencia Florentino Rubio y que también integran las jueces Marcelo Pagano y Carlos Pellegrino. La fiscalía está representada por el fiscal general Armando Agüero, la fiscal Ivana Hernández y por Horacio Di Nápoli, de la Secretaría de la Procuración General de La Pampa. La defensa del acusado la ejerce el penalista local Oscar Ortiz Zamora.
En la jornada inicial del debate oral y público que se desarrolló ayer, declararon ocho testigos. Se espera que hoy lo hagan otros tantos, para luego dar paso a la lectura de los alegatos finales.
Ayer a la mañana durante los alegatos de apertura, el fiscal Agüero indicó que se tratará de acreditar que durante la tarde del 12 de diciembre de 2015, cerca de las 16.30, en el interior de una vivienda de la calle Italia de Realicó, el acusado le provocó la muerte a un bebé de apenas 11 meses de vida, tras arrojarlo de forma violenta contra el piso.
Por esto se le enrostra el delito de homicidio simple, que prevé una pena mínima de 8 años de prisión. En tanto, el defensor no realizó alegatos iniciales y sólo manifestó que quedará al pendiente de las pruebas que se produzcan durante el transcurso del debate.

Caída accidental.
Concedida la posibilidad de declarar, Tessio hizo uso de ella y contó su versión de los hechos. El imputado describió cómo se golpeó el bebé, y refirió que ocurrió de una manera accidental.
El acusado dijo que la criatura lloraba en la cocina, que la hizo dormir y la acostó en la cama. Tras ello contó que entró a bañarse y que al salir, como había vuelto a llorar, lo empezó a hamacar, “se va para atrás y se golpea contra el parante de la cama”.
También agregó que al llegar la madre le manifestó que debía llevar el niño al médico porque se le había caído y que la mujer le restó importancia, lo amamantó y lo acostó a dormir. Luego, según la versión que dio el acusado, llegó hasta el domicilio una tía, que le sacó la criatura de los brazos y la llevó hasta el hospital realiquense.
En su relato, el acusado reiteró que se le “cayó el nene y se golpeó la cabeza” y sostuvo que el golpe no fue directo contra el piso, sino contra el parante de la cama, luego que el bebé tirara la cabeza hacia atrás.

Fractura craneal.
Los primeros testigos que declararon ayer, y quizá los más importantes, fueron los médicos que estuvieron con el niño tras el hecho: uno en el hospital realiquense y otro en la morgue judicial, donde la practicó la autopsia.
Ante la presencia del médico forense Juan Carlos Toulouse, en la sala de audiencias 1 se exhibió el video de la reconstrucción del hecho que se hizo en abril de este año en Realicó. El profesional dijo que la criatura presentaba fractura en los huesos del cráneo con pérdida de masa encefálica y que los pulmones presentaban una lesión de contusión de un golpe. Estas explicaciones las daba mientras en una pantalla de importantes dimensiones, se exhibían las fuertes imágenes de la autopsia.
En referencia a la versión que dio el acusado, Toulouse dijo que “el relato que hizo no justifican las lesiones”. Además para graficar la gravedad del hecho explicó que el tipo de lesiones manifiesta un “desplazamiento a alta velocidad”, y en este sentido dijo que “no pueden ser compatibles con las de una caída accidental de los brazos de una persona”.

Gravedad de las heridas.
En el mismo sentido declaró el médico Hugo Ripa, del hospital de Realicó, al cual la criatura ingresó en estado de coma. El profesional contó que se dispuso el urgente traslado del menor al Hospital Lucio Molas de Santa Rosa, donde sufrió dos paros cardiorrespiratorios en la terapia, luego que lo reanimaran dos veces, falleció.
Ripa dijo que por su experiencia como médico las lesiones no se condecían con las de una caída de una cama. “Esas lesiones no son propias de una caída de 1,20 metros de altura. Es típico de los choques de frente vehiculares”, sostuvo.
En la misma línea agregó que las lesiones que presentaba el bebé eran comparables con las producidas por “una caída de un de un segundo o tercer piso o con un choque de frente a 80 kilómetros por hora”.