Comienza, en La Pampa, la Semana de la Memoria

La primera de las actividades, propuestas por el Gobierno provincial a través de la Secretaría de Derechos Humanos, con motivo de conmemorar un aniversario más del golpe de Estado de 1976 y continuar la lucha por mantener la “Memoria, la Verdad y la Justicia” se llevó a cabo en la tarde de este jueves en la sede de la Asociación Pampeana de Escritores.
Estuvieron presentes el secretario de Derechos Humanos, Antonio Curciarello, la disertante Graciela Dalea, víctima del terrorismo, Eduardo Aguirre, defensor General de la provincia, Francisco Marull, representante de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas, y Sergio De Matteo, de APE.
Curciarello presentó a Dalea, quien inició la semana de la memoria. “Es una compañera con un historia de vida muy fuerte, de lucha, víctima del terrorismo de Estado”, sintetizó.
Luego adelantó que se continuará recorriendo la provincia a lo largo de la semana, aunque las actividades continúan durante todo el año por lo que “estaremos visitando las localidades de Realicó, Intendente Alvear, Quemú Quemú, General Pico, y Relmo, culminando con el acto oficial en Eduardo Castex”.
Respecto de la fecha, el secretario manifestó que “es una semana que, para quienes trabajamos en derechos humanos o tenemos un sentido de afecto con las víctimas y para quienes repudiamos el terrorismo de estado, es muy especial. Se conmemora un nuevo aniversario del golpe de Estado con todo lo que eso significó para la historia de la Argentina, la muerte, el dolor, la violación sistemática de los derechos humanos, el robo de bebes, un plan económico de pobreza y desempleo para los sectores populares”. Y amplió: “Desde el Gobierno de La Pampa estaremos recordando a las víctimas del país, pero particularmente a las nuestras, a los pampeanos que no están, a los que están y también fueron víctimas, con lo cual dando comienzo a una importante semana”.
Finalmente, al ser consultado respecto a que le queda pendiente a La Pampa en este tema, el secretario manifestó taxativamente que el Segundo Juicio de la Subzona XIV, “todo parece indicar que en la segunda mitad del año podríamos estar teniendo el debate oral, creo que claramente ese es uno de los temas que nos faltan”. Y completó que La Pampa fue la primera provincia que le trató de poner algún freno al presidente de la Nación, Mauricio Macri, en cuanto a la movilidad de las fechas del 24 de marzo y 2 de abril, “con lo cual hemos sido coherentes con la historia del país y de La Pampa. El Juicio creo que podría traer un poco de paz a las víctimas y a sus familiares”.

Disertante.
La disertación giró sobre el tema “La lucha popular por Memoria, Verdad, Justicia. Históricos y nuevos Desafíos y Herramientas”.
Dalea inició su compromiso político como militante en la década del 60, en ese marco, sufrió represalias en distintos momentos, presa durante la dictadura de Onganía, secuestrada, detenida y desaparecida en la ESMA durante el 76, también estuvo presa durante el Gobierno de Alfonsín, “cuando me dictaron la libertad estuve exiliada en Venezuela y en España”.
Y continuó detallando: “Luego comencé a participar de toda lucha de denuncia sobre la dictadura y al regreso a la Argentina empecé a participar en los juicios contra los genocidas en la construcción de la memoria, la verdad y la justicia”.
Desde hace 20 años integra la cátedra libre de Derechos Humanos de la Facultad de Filosofía y Letras y participa de un equipo de abogados que impulsa los juicios a los genocidas.
Respecto de esta participación en nuestra provincia expresó: “Ante un nuevo aniversario del golpe, se trata de hacer un repaso de estos tres términos en cuanto a núcleo de construcción de lucha y de punto de confluencia de distintas vertientes de nuestro pueblo en torno a la exigencia de memoria, verdad y justicia”. Y agregó: “Pero también hacer un repaso de la situación en la que estamos con la asunción del nuevo gobierno y que está pasando con estas políticas en la actualidad”.
Al ser consultada respecto de la aceptación de estos temas en la sociedad en general dijo que “hay de todo, sobre todo pensando en un trayecto de muchos años. Creo que las participaciones son desparejas, pero la construcción de la memoria, la verdad y la justicia es un proceso que requiere construcciones constantes, participación, y no desanimarse nunca”.
Dalea continuó recordando la historia: “Si uno hace una mirada general en cuanto a la lucha del pueblo argentino para llegar a que los genocidas fueran juzgados con todo el respeto a las normas vigentes, tuvo un trayecto zigzagueante. Y detalló: “Desde el inicio en el gobierno de Alfonsín el juicio a los ex comandantes, las leyes de punto final y obediencia debida, los indultos menemistas, parecía que el tema había sido olvidado”, pero seguidamente rescató que al celebrarse los 20 años del golpe, miles de personas salieron a la calle, “con lo cual desde el año 2006 aproximadamente ha sido creciente el involucramiento y la participación de distintas organizaciones y de distintos sectores sociales en compartir este reclamo”. En ese marco indicó que “durante los 12 años de gobierno kirchnerista hubo un impulso interesante, hijo de la lucha de nuestro pueblo, pero años en los que se receptaron unas cuantas demandas en relación a esto, como la nulidad de las leyes de punto final y obediencia debida que la votó el Parlamento y la Corte Suprema lo consagró, lo que permitió la reapertura de los juicios”.
Consideró que es una batalla como tantas otras, que nunca se puede dar por finalizada, “y nunca se puede decir ya llegamos, es la construcción de la memoria de los pueblos, de la identidad y sus reivindicaciones, como del resto de los derechos humanos. La idea es que los derechos humanos formen parte de la cultura política de todos los tiempos”.
En referencia a lo que falta aún en nuestro país expresó: “Creo que falta avanzar en muchas cuestiones, pero la vigencia y el respeto de todos los derechos humanos para toda la población sigue siendo una cuenta pendiente, aunque hubo distintos momentos de avance y retroceso. En este momento estamos en un punto de retroceso en muchas cuestiones, pero insisto en que la lucha por la dignidad, la justicia, y el buen vivir es constante, y es una exigencia que nunca debemos abandonar, para exigir que los gobiernos hagan lo que deben hacer, que es ponerse al servicio de las necesidades del pueblo”.