Comienzan las maniobras de descenso de la sonda Rosetta sobre un cometa

La sonda Rosetta, que tras más de 10 años de viaje espacial logró en agosto de 2014 colocarse en la órbita del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, completará mañana su histórica misión de hurgar en los orígenes de la vida con un descenso controlado sobre la superficie del astro, donde se apagará para siempre, en una maniobra que será transmitida en directo por internet.
Rosetta “está actualmente en órbita y lo que van a hacer (los científicos de la Agencia Espacial Europea, la ESA) es un descenso sobre la superficie. A medida que descienda, transmitirá a la Tierra los datos que irá recolectando”, sostuvo en diálogo con Télam el astrónomo experto en sondas César Bertucci, y señaló que “cuanto más cerca estén del cometa, se va a ir tomando información más difícil de obtener”.
“Es lo mismo que vamos a hacer con (la sonda de la NASA) Cassini el 15 de septiembre de 2017 contra Saturno”, adelantó el científico que trabaja en ese proyecto de la NASA, y precisó que “en esa maniobra maximizás la información que puedas obtener”.
Los preparativos para el descenso -o “maniobra de colisión”, como lo describe la ESA- comenzarán esta noche cuando la nave, que está a una distancia de 19 kilómetros de la superficie, se ubique en la posición indicada para iniciar su descenso mañana, durante una ventana de 20 minutos alrededor de las 7.40 de Argentina.
Una de las dificultades de esta etapa es que “el cometa gira bastante rápido”, indicó Bertucci.
A las 5 (las 8 GMT), la nave “recibirá los últimos comandos para perfeccionar su rumbo a partir de las imágenes de la cámara de navegación tomadas poco después de la maniobra de colisión”, detalló la ESA en un comunicado, y agregó que “en ese momento se sabrá la hora exacta del impacto de Rosetta”, que si bien está previsto para las 7.40, el horario puede variar porque “las horas están sujetas a cambios debido a circunstancias más allá de nuestro control”.
Toda esta maniobra -cuyos horarios precisos se informarán en Twitter mediante la cuenta @ESA_Rosetta- se transmitirá a través del sitio https://livestream.com/ESA/rosettagrandfinale “en vivo” desde las 7.30, teniendo en cuenta que la señal tarda alrededor de 40 minutos en recorrer la distancia entre el cometa y la Tierra.
A velocidad de paso de hombre (80 centímetros por segundo), la sonda descenderá hacia la superficie del astro mientras manda los últimos datos e imágenes, que se espera sean las más precisas jamás tomadas.
Es que a diferencia del módulo Philae, que viajó con la sonda y el 12 de noviembre de 2014 se posó sobre la superficie del 67P/Churyumov-Gerasimenko, Rosetta tiene “instrumentos más precisos”, sostuvo Bertucci, quien recordó que el módulo “además pudo transmitir muy poco porque al rebotar en el descenso quedó en una región muy oscura, sin energía solar para los paneles”.
Previo a esta misión, la sonda que más cerca había estado de un cometa había sido la “Giotto”, lanzada en 1986, que pasó a casi 600 kilómetros del Halley y “tomó una foto del núcleo, pero se ligó una paliza de impacto de partículas que golpearon a la nave. Un par de instrumentos quedaron muy dañados”, recordó el astrónomo argentino.
Según informaron científicos de la ESA, era imposible dejar a la sonda orbitando el cometa -en vez de hacerla chocar contra la superficie- por las interferencias que podrían suceder en la banda de frecuencias que comparten las misiones espaciales.
Por eso, una vez que la nave toque la superficie del cometa, sus sistemas se apagarán para siempre. Así habrá terminado un viaje de más de 6.400 millones de kilómetros iniciado con el lanzamiento el 2 de marzo de 2004, un período durante el cual Rosetta viajó casi 10 años en modo hibernación hasta que fue reactivada el 20 de enero de 2014.
Gracias al “pack de instrumentos dedicados a estudiar la composición química del cometa, su campo magnético o el plasma que lo rodea” se está “intentando ver si algunos componentes de la Tierra, como el agua o el oxígeno, pudieron haber surgido en la Tierra a partir de impactos de cometas”, sostuvo Bertucci.
En la ESA “están bastante seguros de que el agua que estaba en el cometa data de cuando el mismo se creó: se piensa que estuvo almacenada ahí desde el nacimiento del sistema solar”, valoró el astrónomo sobre los estudios que se siguen realizando gracias a los datos aportados por la misión.
Además, “se pudo estudiar mucho sobre cómo el entorno del cometa va cambiando a medida que se acerca al sol. Sobre eso se logró saber muchísimo. Se pudieron ver procesos generándose a medida que el cometa se acercaba al sol y como se volvieron a retrotraer cuando se alejaba. Y fue la primera vez que se pudo ver eso en tiempo real”, agregó. (Télam)

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