Cómo preparar el hogar y reorganizar la familia con la llegada de un bebé

Preparar la casa para la llegada de un nuevo bebé suele ser todo un desafío: elegir la cuna, las cortinas o el color de las paredes de la habitación si es el primero de los hijos, o convencer a los hermanos para que compartan el espacio con el nuevo integrante de la familia implica una readaptación y redefinición de roles para cada miembro del hogar.
“Las primeras semanas en casa con un bebé recién nacido son difíciles, ya que todos se están adaptando. La mamá y el papá se tienen que acomodar a su nuevo rol de padres y el bebé a su vida fuera de la panza”, explicó a Télam el pediatra Diego Montes de Oca.
El especialista señaló que si bien el niño dormirá los primeros días cerca de la madre, lo ideal es que lo haga en un moisés y aclaró que el rol del padre es clave.
“La función del padre es muy importante, ya que debe hacer sentir a la madre siempre como una reina y colaborar con las cosas de la casa. En el caso de ya tener otro hijo, es el momento ideal para los paseos a solas y dejar que la madre se ocupe del nuevo integrante de la familia”, señaló.
La psicóloga de IVI Buenos Aires María Villamil coincidió: “Lo ideal es que la llegada de un bebé a la familia se dé en un entorno armonioso y de mucho amor, y para que sea así es necesario preparar un ambiente en el que los padres puedan conectarse con el deseo de hijo, ya que ellos serán sus principales referentes”. Y agregó: “Es importante que la familia se prepare emocionalmente. Que las necesidades básicas funcionen, que haya roles, que la mamá esté acompañada y se sienta sostenida por su pareja o una persona de íntima confianza”.

Sin reinado.
Villamil dijo que “es importante que la familia se prepare emocionalmente. Que las necesidades básicas funcionen, que haya roles, que la mamá esté acompañada y se sienta sostenida por su pareja o una persona de íntima confianza. En un principio, todo va a girar alrededor de ellos dos, hasta que al pasar las primeras semanas vuelva a ordenarse la familia”.
Si el recién nacido es un segundo bebé las cosas cambian un poco, porque las madres se sienten “más seguras y cancheras y eso las ayuda a dedicarle menos tiempo al nuevo hijo, ya que también tienen que concentrarse en el o los hermanos”, señaló Montes de Oca.
Consultado sobre los celos, el especialista afirmó que efectivamente los hermanos se ponen celosos.
“El sentimiento puede aparecer antes o después del nacimiento y siempre como un mecanismo de defensa, que debe manejarse con naturalidad y servir para enseñarles que lo mejor que les puede pasar es tener un hermano para aprender a no estar solos y compartir”, apuntó.
Villamil consideró que para los hermanos mayores la llegada de un nuevo bebé trae aparejada “la pérdida de su reinado”. Y agregó: “Las miradas de la madre y el padre ahora se dividen, especialmente los primeros tiempos, por eso es importante ayudarlos a sentirse sostenidos para sobrellevar esa ‘amenaza’ de la mejor forma posible. Hacerlos partícipes de las ecografías, por ejemplo, ayuda a que visualicen e incorporen a su futuro hermano”.
La psicóloga refirió que “los celos son inevitables y forman parte del acontecimiento”, por lo que “muchas veces, es bueno contar con una red de sostén, personas que se vinculen con los hermanos de un modo directo y los hagan sentir que siguen siendo tan importantes como siempre”.