Con el estilo de Orion, atajará en River

CAMILA CONSTANTINO ALVAREZ, SERÁ ARQUERA DE LOS MILLONARIOS

Llegar a un grande del fútbol argentino no se le da a cualquiera. Pocos pampeanos lo consiguieron -“Colores” Mac Allister y “El Pampa” Biaggio-, y ahora será una piba santarroseña que lo hará en River.
En algún tiempo había algunas disciplinas deportivas que parecían asimilarse perfectamente a las mujeres, como tenis, hóckey, cestoball, voley, y muchas otras. Pero hubo algunos deportes que hasta no hace tanto tiempo aparecían como un campo vedado para las damas, y en todo caso se pensaba que eran patrimonio exclusivo de los hombres… pero todo fue cambiando, y tanto el boxeo -quizás el más resistido por la sociedad para que lo practiquen las chicas-, como el fútbol, fueron dando lugar a su llegada.
Hoy por televisión podemos ver ambos deportes practicados por damas, y no hace mucho accedimos a seguir un mundial de fútbol con equipos de chicas de altísimo nivel. En ese marco, en nuestro país, y también por aquí, comenzaron a surgir equipos de fútbol femenino; al principio como una expresión minoritaria, pero últimamente con un número importante de pibas -y no tan pibas- jugando organizadamente al fútbol.
En los últimos días del año anterior, en el complejo Ricardo Forestier, hubo nada menos que 16 conjuntos de distintos puntos de la provincia participando del primer gran torneo provincial. El notable entusiasmo de las protagonistas, la buena técnica de algunas de ellas, hicieron presumir que es una actividad que llegó para quedarse.
Poco antes un equipo de esta ciudad participó en un torneo en Las Grutas, recibiendo su actuación elogiosos comentarios. Entre las jugadoras hubo una que iba a sobresalir especialmente, no solo porque obviamente se viste de una manera distinta -en su condición de arquera-, sino también por sus notables aptitudes.

“Lo que siempre soñé”.
Camila Constantino Álvarez (17) es una chiquilina que desde niña mostró gran predisposición para el deporte, y si bien practicó varios -especialmente sóftbol en el Parque Recreativo Don Tomás-, tenía claro que quería jugar al fútbol. Y puesta en ese propósito tiene hoy, ante sí, un enorme desafío: desde el 25 de enero deberá estar a las órdenes del entrenador del equipo femenino de River Plate, para sumarse al plantel y comenzar a disputar el Campeonato de Fútbol de la Argentina, liga en que las millonarias fueron las primeras campeonas de la historia, allá por 1991.
“Sí, es como un sueño, pero es lo que siempre quise”, dice Camila, pronta a iniciar el entrenamiento especial de cada tarde con Ariel Rojas -conocido entrenador de arqueros, actualmente vinculado a la primera división del Club All Boys de Santa Rosa-, porque digan lo que digan el fútbol es mi pasión, y cada vez me acerco más a lo que siempre soñé”, dice convencida.
Integrante de una familia que vive en el barrio Butaló, que integran papá Marcelo, mamá Daniela, “la abuela Nelly” y su hermana Victoria, siempre tuvo claro su objetivo: “Desde chica muchos me decían que jugar al fútbol era cosa de varones, que no iba a llegar a ningún lado, que hiciera un deporte de mujer, y tantas otras cosas… Pero también hubo quienes me dijeron que el camino para lograr lo que uno quiere no es fácil, que iba a tener millones de trabas y que sin sacrificio no hay recompensa. Hoy puedo decir que esos sacrificios valieron la pena, esas trabas me dieron más fuerzas para seguir adelante y el amor a este deporte me hizo levantarme miles de veces. ¡Fútbol, sos mi vida!”, dice escuetamente en su cuenta de Facebook.

Prueba en River.
“¿Si tengo antecedentes de futbolistas en la familia? No, mi papá trabajaba con caballos y ahora lo hace en Herbalife; y mi mamá es Kinesióloga en el Hospital, pero a mí me gustaba tanto el fútbol que a los 10 años me llevaron a la escuelita del Estadio Municipal y ahí empecé; después estuve un tiempito en Belgrano, y más tarde en equipos de barrio y en Toay. Hace poco fuimos a jugar a Las Grutas con un seleccionado; pero antes, en agosto, ya me habían invitado a probarme en River. ¡Sí, el más grande!”, aprueba con una sonrisa.
“Claro que fue especial, porque si bien jugábamos en una cancha de fútbol sintético al Monumental lo teníamos ahí al ladito… Y la verdad es que es fuerte”, cuenta. Se tiene que presentar el próximo miércoles 25 de enero, y ya quedará integrada al plantel millonario; en tanto comenzará su carrera en el INEF 1, “porque quiero ser profesora de Educación Física”, agrega.
“¿Cómo atajo? Algunos me dicen que tengo un estilo parecido al de (Agustín) Orión, por mi forma de salir del arco; pero al que a mí más me gusta es (Marcelo) Barovero. Sí, claro que tengo sueños, primero jugar en Ríver, y después, por qué no, en Europa, o Estados Unidos, donde el fútbol femenino es muy fuerte”. ¿Sí, por qué no?