Con más de 150 trabajos científicos abrió la Feria de Ciencias

Fiama Pansa y Ana Laura Barbero son dos jóvenes de 14 años, oriundas de Trenel, cuyo proyecto se llamó “Potabilizadores de agua”. Tomaron muestras de agua estancada en una laguna cercana a su localidad y luego de cinco filtrados y el agregado de cloro, o su hervor, consiguieron que la misma, sea apta para ser consumida. Con la iniciativa, pretenden enseñar a aprovechar todos los líquidos elementos e inculcar el cuidado del agua.
Las jóvenes participaron de la XXVII Feria Provincial de Ciencias y Tecnología, que inició este martes y ayer mismo, expuso los trabajos de alumnos de las escuelas provinciales, en la sede de la escuela 180 de Santa Rosa. Todos los stands estuvieron repletos de chicos y docentes, ávidos por mostrar lo realizado.
Así fue el caso de las chicas, que motivadas por la iniciativa, pusieron manos a la obra. Ellas cursan el segundo año del secundario, en la escuela Héroes de Malvinas.
Ana Laura comentó que “el proyecto se llama ‘Potabilizadores de agua’ y para comenzar, tuvimos que buscar la definición de agua potable, para darnos una idea de lo que íbamos a hacer”.

Definición.
Fiama agregó que “es todo aquella que puede beber el ser humano sin peligro, libre de patógenos, con una concentración de sal adecuada para el funcionamiento del cuerpo y libre de metales pesados y minerales manos”, describió.

Proyecto.
Ana Laura continuó explicando que allí surgió el interrogante “¿podríamos potabilizar el agua de una laguna cercana a nuestra localidad?, como nosotros vivimos en Trenel, cerca de nuestro pueblo hay una laguna y nuestra hipótesis fue que sí, utilizando métodos físicos y químicos. Recolectamos una muestra de agua, le realizamos varias filtraciones; en la última le agregamos un floculante, llamado alumbre”. Fiama informó que “aglutina todas las impurezas que quedan después de todas las filtraciones y en la última, se sacaría el alumbre”.
Las chicas pudieron comprobar así, que con cinco filtraciones, conseguían agua apta para consumo humano. “Para saber que queda libre de bacterias y virus, le agregamos lavandina, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, empleando dos gotas por litro de agua.
“En nuestro caso le agregamos un micro litro, porque era una muestra pequeña; aunque otra forma de potabilizarla sería hirviéndola, porque el fin de nuestro trabajo es que si algún día estamos en un lugar fuera del alcance de la población, donde corra un lecho de agua pura, podamos potabilizarla de forma casera”, recalcaron las estudiantes.

Pasos.
Las alumnas informaron, a continuación, cómo realizaron las filtraciones para que estén al alcance de todo aquel que lo necesite. “Con la primera filtración sacamos las impurezas más grandes, pastos y tierrita, esos materiales que se aprecian en el agua recolectada”; para ello utilizaron un típico filtro de café de papel. “Hicimos una segunda filtración para retirar impurezas de menor tamaño”.
El siguiente paso fue otro filtrado “con elementos caseros: en una botella de plástico cortada a la mitad, colocaron “carbón, carbonilla, arena, arena quemada y canto rodado; y entre cada capa, colocamos un trozo de tela”. Le siguió una nueva filtración parea retirar los restos negros del carbón, “porque si bien sabemos que en ese proceso quedan las impurezas más pequeñas, ya que cada partícula tiene afinidad con las mismas de otro elemento”, indicaron.
Continuaron explicando que el siguiente paso fue el agregado del floculante, “que es el alumbre, que aglutina las demás impurezas, haciendo que se forme como una gelatina. Para esto tuvimos que esperar 20 minutos o más, luego, con otra filtración, el resultado fue un agua “casi” limpia.
Al no poder realizarles estudios para comprobar su efectiva aptitud para el consumo, las estudiantes agregaron cloro. En caso de no contar con ese insumo, se puede reemplazar con un hervido del líquido elemento.

“Media cucharita de té”
Las estudiantes trenelenses explicaron que “supongamos que la cantidad de agua disponible a nivel mundial corresponde a cien botellas de un litro. De eso, el 97,7 por ciento es salada; del restante el 2,5 por ciento es agua dulce, pero si tenemos en cuenta los glaciares y demás, queda sólo el 0,5 por ciento de agua accesible al hombre y potable, pero si quitamos el despilfarro que se hace, sólo podríamos aprovechar media cucharita de té”, concluyeron.
Sobre esa base consolidaron los pilares del proyecto: el máximo aprovechamiento del líquido elemento que permite la vida. “Queremos concientizar a la gente que la tiene que cuidar (al agua) porque es un recurso que puede acabarse en cualquier momento”, concluyeron.

Más de 150 trabajos
Con la participación de más de 150 trabajos y con la presencia del vicegobernador, Mariano Fernández, y la ministra de Educación, María Cristina Garello, se dio apertura en la sede del club Belgrano de Santa Rosa, a la XXVII Feria Provincial de Ciencias y Tecnología.
El corte de cintas, que tuvo lugar en la escuela N 180, permitió el recorrido por los trabajos de chicos de 60 escuelas de La Pampa. También estuvieron presentes la asesora de Menores de Santa Rosa, Graciela Massara, y el intendente de la ciudad, Leandro Altolaguirre.