Con productos de chacra, crean comida deshidratada que puede conservarse hasta 20 años

Un grupo de emprendedores misioneros conformó la “Fundación Alimentos para el Mundo” y desarrolló un proyecto social denominado “Comida por un dólar” que podría alimentar a grandes poblaciones urbanas y rurales de todo el mundo a muy bajo costo.
La iniciativa consiste en una porción de comida casera elaborada con productos provenientes de chacras de Misiones que se someten a un proceso físico químico denominado “liofilización”, según explicaron a NA los impulsores de la idea.
La comida queda deshidratada y liviana, fácil de transportar en porciones secas, con una vida útil que puede llegar hasta los 20 años, dijeron.
Aseguraron que es ideal para alimentar a poblaciones en situación de hambre o crisis, como guerras, migraciones, desastres naturales, entre otras adversidades.
La preparación es muy simple y no requiere fuego ni elementos de cocina: solo se vierte un sobre de comida deshidratada en un recipiente, se agrega agua caliente y se disuelve de 30 segundos a un minuto.
Se obtiene así un plato de comida como si recién estuviera preparado.
Su presentación y aspecto es similar a las conocidas “sopas instantáneas” que se venden en cualquier supermercado, pero con la diferencia de que son recetas caseras, cocidas en olla, a fuego, y luego se elimina el agua -se deshidratan- para su más sencilla manipulación.
“Si se produce a gran escala, el costo es muy bajo y permitiría pensar en alimentos para enviar a cualquier parte del mundo”, sostuvo el director de la fundación, Matías Sebely, durante una entrevista con la agencia Noticias Argentinas.

El grupo desarrolló cuatro menús diferentes: locro, polenta con salsa, guiso de lenteja y guiso de poroto (conocido también como “feijoada”).
“Hicimos las pruebas nutricionales, con profesionales y quedó demostrado que la comida no pierde sus características, como sabor, valor nutricional y aroma”, agregó Sebely.
Son, efectivamente, comidas caseras a las que luego se “liofiliza” (elimina el agua), insistió.
Además, la iniciativa cumple tres objetivos de los impulsores del proyecto: darle valor agregado a los productos de la chacra, generar empleo genuino en la provincia y colaborar con el drama del hambre en el mundo.
Comer por 15 pesos.
“Comida por un Dólar” (poco más de 15 pesos en promedio de acuerdo con el tipo de cambio oficial) es el nombre que se colocó al proyecto porque por ese monto de dinero se pretende producir una porción de “comida rica, saludable, nutritiva, fácil de preparar y transportar”, se indicó a esta agencia.
“Hemos notado que el principal problema que existe en el mundo es el acceso a la alimentación sana y nutritiva. Elegimos estas cuatro comidas porque tienen alto valor calórico y proteínas que el cuerpo necesita”, explicó el emprendedor.
“Además utilizamos productos como carne y verduras elaboradas sin químicos, provenientes de las chacras de nuestra provincia, que se consiguen a buen precio y sin recorrer grandes distancias”, señaló.
La “Fundación Alimentos para el Mundo” realizó la primera presentación pública de su proyecto el pasado viernes 26 de agosto en el Rotary Club de la ciudad de Alem, en la zona centro de la provincia de Misiones, a unos 100 kilómetros de Posadas.
Alrededor de 50 personas compartieron una cena: cada una pudo elegir el menú y llevar adelante su propia preparación.
Se prevé la presentación formal del proyecto en la capital misionera para finales de septiembre.
La iniciativa pretende consolidarse como una alternativa para alimentar en forma saludable y nutritiva a grandes poblaciones urbanas y rurales; solucionando el drama mundial de la necesidad de alimentos, se informó.
“Tenemos un proyecto diseñado con un ingeniero para construir una planta y empezar a producir en grandes cantidades. Estamos seguros que este proyecto social representa un beneficio para todos, tanto para los productores chacareros de Misiones como para las personas que reciban el alimento y también para ONGs u organizaciones internacionales que quieran distribuir nuestra comida”, sintetizó Sebely.
De la presentación en Alem también participaron la licenciada en Nutrición Débora Velona y la ingeniera en Alimentos Paula Sansovo.
La “liofilización” o “deshidrocongelación” es un proceso en el que se congela el producto y posteriormente se introduce en una cámara de vacío para realizar la separación del agua por sublimación.
De esta manera, se elimina la totalidad del agua, pero preservando la estructura molecular de la sustancia, sin que pierda sus propiedades y alivianando considerablemente su peso.
Es utilizado en la industria alimentaria para conservación de los alimentos y en la farmacéutica para conservar medicamentos.
Sus principales ventajas son que mantiene las propiedades nutricionales, aliviana el peso, tiene una vida útil extensa y mantiene la calidad original.
Su única desventaja es el costo de la técnica, que se abarata significativamente cuando se elabora en cantidades masivas. (NA)