Condenaron a padrastro e hijastra en un caso de abuso sexual

El juez de control, Mauricio Piombi, condenó días atrás, a JRG a seis años de prisión por ser autor del delito de abuso sexual con acceso carnal como delito continuado y a JEF a dos años en suspenso, por el delito de producción y publicación de representación de las partes genitales de un menor de 18 años de edad con fines preponderantemente sexuales, ambos en calidad de autores. La víctima fue una menor con retraso madurativo.
Además a la mujer le impuso, como reglas de conducta por dos años, la obligación de fijar domicilio –del que no podrá ausentarse sin consentimiento o autorización judicial–, someterse al cuidado del Ente de Políticas Socializadoras, no acercarse ni contactarse con la víctima, como así tampoco a menos de 200 metros de su casa, y efectuar un tratamiento psicológico y/o psiquiátrico. A su vez, una vez que el fallo quede firme, el juez dispuso que se libre oficio a la Procuración General para cumplir con el artículo 5° de la ley 2547 sobre Registro de Procedimiento y Notificación de Antecedentes de Condenados por Delitos Contra la Integridad Sexual, referido a incorporar a él a las personas condenadas por delitos sexuales.

Juicio abreviado.
La resolución de Piombi se dio en el marco de un procedimiento de juicio abreviado convenido entre el fiscal Walter Martos, el defensor oficial Pablo Maldini y ambos imputados –un transportista de 76 años y una ama de casa de 24–, quienes admitieron su culpabilidad y aceptaron las sanciones impuestas. La madre de la menor, al ser informada por la fiscalía del acuerdo, prestó su consentimiento.
Con las pruebas incorporadas durante la investigación fiscal preparatoria, el magistrado dio por probado que en circunstancias en que la niña, actualmente de 15 años–, concurrió a visitar a JEF a su casa, JRG –padrastro de ésta última– abusó de ella en reiteradas oportunidades desde que tenía 12 años y hasta días antes de la denuncia (fue presentada el 17 de agosto pasado por el progenitor de la víctima), “situaciones todas que la niña no pudo consentir por su edad, inmadurez sexual y retraso madurativo”.
Piombi agregó que “aprovechándose de las circunstancias arriba mencionadas”, JEF “capturó al menos dos fotografías de la menor, por intermedio de su celular, previo hacerla desnudar en el domicilio habitado por su padrastro, para posteriormente publicarlas por intermedio de redes sociales tales como Facebook y Whatsapp”.
En los fundamentos de la sentencia, el magistrado compartió “en un todo los argumentos esgrimidos en el acuerdo de juicio abreviado, por cuanto se ha probado que los imputados, aprovechándose no solo de la edad sino del déficit de las funciones cognitivas, y de la situación familiar y social, que ubican a la niña en una situación de vulnerabilidad y desamparo que anulan la capacidad de autoprotección de la misma, lograron someterla”.

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