Conmueve en la web la imagen del cocker junto al féretro de su dueño, muerto en el terremoto de Italia

Las imágenes de un cachorro cocker velando a su dueño, una de las casi 300 víctimas por el terremoto que el 24 de este mes devastó varios pequeños poblados en el centro de Italia, han dado la vuelta el mundo.
Flash, el cachorro, excavó junto a los socorristas entre los escombros de lo que fue su casa en Pescara del Tronto, región de Las Marcas, hasta que aparecieron su padre, Charly, y el leñador Andrea Cossu, de 47 años, abrazados y ambos muertos, publicó el diario italiano Repubblica.
“Estaban juntos porque mi marido debe haber intentado salvarlo. No hemos tenido hijos y soló estaba Charly para nosotros, era especial. Después llegó Flash”, que ante la pérdida quedó “inmóvil sobre el piso” y luego estuvo “quieto por horas en la capilla ardiente al lado de mi marido y también en el cementerio”, contó la viuda, Rita Soldati.
Como un ser humano que llora la muerte de un pariente, el viernes a la tarde Flash se tiró sobre el féretro de su dueño, al que velaban junto con otras víctimas en la parroquia de San Benedicto Abate de Pomezia, en la provincia de Roma, región del Lazio.
Los objetivos de videocámaras y fotógrafos apuntaron al cachorro y las imágenes de su angustia dieron la vuelta al mundo a través de internet: primero pegado a la viuda, después sobre el ataúd de Cossu, más tarde tras el coche fúnebre rumbo al cementerio.
“Espero que Charly y mi marido estén ahora juntos -dijo entre lágrimas la mujer- corriendo a la par por los campos de Casteluccio”, un pueblo dentro del vecino parque nacional Montes Sibillini famoso por sus lentejas, que según aseguran son las mejores del mundo, y por el colorido que le dan a sus valles y laderas las flores que cultivan a contraestación.
La mujer contó cómo vivió el terremoto: “Estaba bajo los escombros y sentía sonar una de las campanillas que mis perros llevan en el collar. No sabía si era Charly o Flash. Llamaba a mi marido, pero no recibía respuesta. De pronto después de la primera sacudida le sentí gritar “no” y luego Andrea desapareció en la nada. Ha sido terrible”, describió.
Soldati dijo que la rescataron después de cinco horas bajo las ruinas de su vivienda y la llevaron a un predio donde estaban los sobrevivientes, donde vio a una mujer que tenía a su cachorro atado con un cordel de cortinas.
“Estaba desconcertado, pero apenas lo llamé corrió hacia mí. Es lo único que me ha quedado”, dijo la mujer. (Télam)