Cuando la intención de jugar supera a cualquier urgencia

CABALLARO CONVENCIO AL PLANTEL Y ATLETICO MACACHIN SE SALVO

El Rojo logró asegurar su permanencia en la categoría una fecha antes del cierre del torneo. EL DT que llegó para salvarlos destacó el hecho de jugar siempre, más allá de las exigencias. “Podés quedarte o descender, pero siempre jugando”, dijo.
Atlético Macachín estaba complicado. En todo el Torneo Apertura de la Liga Cultural había cosechado apenas 5 puntos y, a falta de una rueda para el final de la fase regular del certamen, estaba en zona de Promoción, 5 unidades por debajo de Atlético Santa Rosa (que lo precedía) y 2 por delante de Unión y Amistad (último y en zona de descenso directo).
A lo largo del Apertura habían pasado dos entrenadores, Carlos “Pinino” Blanco y Javier Sosa, y ninguno le había encontrado la vuelta a un equipo cuyo futuro no era alentador.
Los dirigentes eligieron a Darío Caballaro de cara al Clausura, y la apuesta por un entrenador que privilegia el buen juego fue la ideal: el Rojo sumó 18 puntos en diez fechas, superó a Santa Rosa en la general y, a una jornada para el cierre del Clausura, no solamente logró evitar la Promoción y garantizar su lugar en Primera División, sino que también tiene chances de quedarse con el segundo torneo anual.

Jugar siempre.
El camino de Caballaro en el banco comenzó con un resonante 3-1 como visitante de Belgrano (ganador del Apertura), y a partir de allí se fueron dando los resultados hasta el desahogo final de este domingo, cuando en cancha de Sarmiento el Rojo venció a Atlético Santa Rosa por 2-1 y logró la salvación.
Y más allá de algunos altibajos, la característica principal de Atlético Macachín fue el juego asociado, aún en los momentos más apremiantes. “En todos los partidos tratamos de poner la pelota al piso; por ahí se puede y por ahí no. Hoy (por el partido del domingo) teníamos un hombre menos y ellos se venían con pelotas largas y tuvimos que parar el equipo unos metros más atrás, pero siempre la intención fue esa”, destacó Caballaro luego del último triunfo, remarcando la intención de jugar siempre.
Una de las situaciones que obligó a retrasarse al Rojo fue la expulsión de Emilio Ardohain al finalizar el primer tiempo, cuando su equipo ganaba 1-0. “Nos complicó. Ellos hicieron el gol (del empate) en el momento justo. Pero en el entretiempo les dije a los jugadores que si nos parábamos bien y no nos hacen el gol, lo íbamos a lastimar en alguna contra, y se dio. El pibe Moya (Maximiliano) metió un golazo y nos volvió a salvar como en la fecha anterior (victoria ante Deportivo Rivera)”, señaló el DT.

– ¿Qué cambió en el equipo desde tu llegada?
– Los chicos se convencieron que podían jugar. Porque cuando llegás a un plantel y le ofrecés jugar, creo que pasa en cualquier deporte, se prenden más que pegándole para arriba y tratar de rechazarla como pueda. Acá podés quedarte en Primera o descender, pero siempre jugando, y así fue.

– ¿Seguís en Macachín?
– Termino el domingo que viene y me quiero tomar un descanso porque ha sido un trabajo arduo. Después veré que hago.