De camionero a intendente

(Doblas) – El intendente de Doblas, Fabián Zabala apuesta a la producción para generar puestos de trabajo y evitar el éxodo de los jóvenes. Dijo que está ansioso por comenzar a desarrollar los planes que lo llevaron a la comuna pero hay que ser pacientes en este contexto de país y provincia y contó su historia personal, orgulloso de ser un sencillo camionero al que su pueblo le dio la chance de conducirlo.
“Si me ven los colegas camioneros van a decir, mirá donde está el Piche hoy”, arrancó diciendo Fabián Zabala, el jefe comunal, que estrenó cargo en diciembre y hoy da “gracias al pueblo que me permitió alcanzar este lugar y cumplir con el sueño de llegar desde abajo a este cargo para trabajar por todos”.
Elegante, estrecha la mano del cronista de LA ARENA y esa fuerza y aspereza dan muestras que no han sido los papeles y ese ámbito su hábito. Pero desafía y sueña con tener “la entereza y la convicción para trabajar y que Doblas llegue bien arriba, donde quiero que esté”. No tiene problemas en admitir que no tiene “mucho estudio”, pero sí el orgullo de ser “después de mucho tiempo un intendente nativo del pueblo”, aunque dejó claro que no pretende “discriminar a quienes estuvieron antes en este despacho”.
Su historia política lo ubica siempre cercano a Carlos Verna, que sin embargo en la anterior contienda “decidió apoyar a quien ya venía gobernando”, en referencia a Gustavo Lanza, su derrotado en la interna del año pasado luego de que el actual gobernador decidiera, por fin, darle su apoyo. Recalcó: “Vengo bien de abajo” pero confiado “en que vamos a poder”.
“Soy de andar, estoy poco en la oficina”, reveló después ante la consulta y agregó: “Me gusta ver, hablar con la gente y muchas cosas me duele no poder hacerlas ya”, aunque inmediatamente bajó a la realidad indicando que “hay que tener paciencia y contemplar la situación de hoy”. Anticipó que “vamos a tener que llevar las cosas despacio”.

El orden.
Por ahora ha trabajado en “ordenar todo, la administración y las cuentas y poner a funcionar el parque automotor” y afirmó: “No vamos a tocar a la gente” y también que la planta comunal “es la que hace falta, no estamos sobredimensionados”.
Falta en la localidad trabajo para los más jóvenes y allí, opinó, la llave pueden ser las herramientas que propone el Ministerio de Desarrollo Territorial. Informó Zabala que ya hay 18 proyectos presentados y que la mitad de ellos ya han sido aprobados y entran en la última fase previo a su adjudicación.
Admitió que “por ahora” la comuna está necesitando auxilio. “Todavía no es buena la recaudación propia y hay mucha gente con problemas de trabajo”. Dijo que están “hablando con los deudores y algunos han empezado a cumplir” y reconoció que “hay muchos enojados porque los servicios no estaban bien. Estamos trabajando en eso”.

Libre disponibilidad.
Zabala tendrá, anticipó, libre disponibilidad de las regalías y eso le dará “tranquilidad, pero todo lo posible lo vamos a utilizar para obras, que nos hacen falta varias”. Respondió que “hay cierta preocupación” por la atención en salud. Indicó que “la gente quiera que la atiendan y si bien reconozco el esfuerzo creo que desde el hospital se podría poner un poquito más en ese sentido, pensar en la gente del pueblo”.
Opinó que el tema “es primordial, tenemos que evitar tanta derivación” y contó que ha estado hablando el tema con el ministro Ojuez. “Me gustaría que cambiaran algunos roles”, aclaró.
En el tema viviendas sociales, se están terminando 5 unidades y “necesitaríamos otras 10 para atender la demanda inmediata”. Pero la apuesta está en la producción y “en los más jóvenes, ahí vamos a apuntar porque el Estado, como dice el gobernador, ya está saturado y además tenemos que evitar el éxodo, que se nos sigan yendo”.
Por último, Zabala se mostró satisfecho por el estado actual del sector agropecuario. “Está como nunca, con buenos rindes en la cosecha y también una gran temporada para la apicultura y buenos precios en la ganadería”.
Por supuesto que la conversación fue entre mate y mate y con un constante reproche: “No me digas intendente, yo soy el Piche”.