De cómo Bairoletto mató a mi tío e hirió a mi padre

BANDIDOS RURALES

Enterado del proyecto de reflejar en un film las correrías de los bandoleros rurales, que asolaron la campaña pampeana, hacia los años 30 del pasado siglo y como afectado por un luctuoso hecho acaecido en 1927, me veo en la necesidad de traer al recuerdo y anoticiar a personas que no vivieron esos años, qué significaron para la gente de entonces que vivía simplemente de su trabajo y dentro de los hábitos de convivencia pacífica y conforme a las leyes.
Admito que aquellos bandidos forman parte de la historia de la sociedad pampeana y su región, por lo que si evocarlos da lugar a una creación artística cuyo argumento recoge y documenta ese contenido histórico, bienvenida sea. Si además de ello resulta una obra valiosa, mucho mejor.
Pero creo, aún a riesgo de equivocarme, y “curarme en salud” que si la idea es presentarlos como sufridas víctimas, románticos justicieros, benefactores sociales o redentores de oprimidos indefensos, entonces ese suceso implicará un agravio tanto a la memoria de sus víctimas como a sus familiares, entre los que me cuento yo y mi propia familia.
No es mi intención emitir un juicio hacia ellos, solamente quiero dejar constancia del dolor que le tocó padecer a mi madre, entonces embarazada de 7 meses, del que resultaría mi hermano Julio, al saber del asesinato de su querido hermano José en un lejano monte pampeano, donde quedó su cuerpo, mientras mi padre baleado en el codo de su brazo derecho y desorientado, debió caminar sangrante hasta el puesto del que partieron esa mañana, distante algo así como dos leguas.
Fue en la mañana del 12 de mayo de 1927 mientras mi tío José y mi padre, en un break con mercaderías de almacén salían de la estancia “La Maruja” (cercanías de Ingeniero Foster) sonaron disparos de armas, cae el caballo barero, José recibe dos balas de Winchester en la frente y a mi padre, que levantó los brazos, lo alcanzan disparos de arma corta impactando uno de ellos.
Los asaltantes dispararon de corta distancia, parapetados en añosos caldenes a ambos lados de la huella.
Aquí no cabe atenuante de venganza alguno, puesto que no medió palabra alguna y además el homicida Bautista Bairoletto y su secuaz, aprovecharon a llevarse los caballos cargando embolsadas, todas las mercaderías y efectos de valor que les interesaron.
Por entonces mi padre era el relojero de Caleufú y como resultado de esa lesión tuvo que dejar ese oficio y en tanto se recuperaba, empezar a ganarse la vida como pudo haciendo “changas”. Valga la aclaración de que al hacer su declaración ante la policía del pueblo, se le ofrecieron fotografías de delincuentes por si reconocía a sus atacantes. “Este es uno de ellos” dijo sin duda ante una de esas fotos a lo que un policía le aclaró: “éste es Bairoletto” a lo que respondió mi padre, también con firmeza: “nunca lo conocí antes, ni me suena su nombre”.
Este es el penoso y desgraciado recuerdo que dejó Bairoletto en mi familia, el mismo personaje que algunos se empeñan en ensalzarlo como una especie de santo del Winchester, romántico benefactor social, volviendo a conceptos ya mencionados al comienzo de esta nota.

Transcribo además:
4 de noviembre de 1919. Causa Homicidio- Víctima Gendarme Elias Farache- en la vía pública de Villa Castex.
5 de febrero de 1926. Asalto en banda y robo en la Estancia La Criolla cercana a Caleufú, resulta muerto Bernabé Hornes y herida su concubina Florencia Maderno.
12 de Mayo de 1927. Asalto y robo con otro secuaz zona de La Maruja-Ingeniero Foster, muerte de José Alemandi y herido Francisco Espinosa (Paco).
29 de Abril de 1928. Asalto y robo en banda a Giovanini en cercanías de Villa Castex – Resulta herido el mencionado Juan Giovanini.
22 de febrero de 1929. Asalto y robo en banda al boliche El Destino a 40 Km de Winifreda- resulta muerto el dueño Juan Paidon y violada por Bairoletto su sobrina Anacleta.
9 de julio de 1931. Asalto y robo en banda al chacarero Mandrile en cercanías de Villa Castex-muerte de Lorenzo Mandrile.
Estos son algunos de los delitos que forman parte de la carrera delictiva de Juan Bautista Bairoleto que figuran en el libro escrito por Rodolfo Ohaco “Bairoletto, la otra cara” del 2008 apoyado en las actuaciones obrantes en la policía y la justicia de la Provincia de La Pampa.-
Hasta la fecha no he sabido de nadie, que haya cuestionado, la veracidad de sus contenidos.
Raúl Espinosa Septiembre de 2016