De la imprenta a la Cámara

Vinculada a una familia dedicada a actividades agropecuarias, la diputada -antes había sido concejal- es conocida en General Acha como “Lucrecia, de la imprenta”. Muchos años trabajó en esa actividad.
Lucrecia Barruti nació en Coronel Pringles, provincia de Buenos Aires, pero desde sus cinco años está en La Pampa: “Mis hijos nacieron aquí, y yo soy pampeana por adopción. Quiero a esta provincia como si hubiese nacido aquí”, dice. Hija de Daniel y Elizabeth, tiene “dos hermanos, Andrea y Nicolás y seis sobrinos maravillosos”, señala.
Su familia llegó “a La Pampa por razones laborales. Papá administraba la estancia La Escondida, viví mi infancia y parte de mi adolescencia en el campo. Todos los días hacíamos 100 kilómetros para ir al colegio en General Acha. Tengo muchos amigos y mis mejores recuerdos”, señala.
Lucrecia no tiene problemas en confesar su edad -aunque no se le preguntó-, y dice que el viernes anterior llegó a los 42. “Tengo tres hijos, dos de mi ex pareja Carlos, Camila de 19 años estudia asistente social y dicta clases de inglés, Mateo de 12 años está haciendo primer año de secundario; y Luca de 2 años de mi actual pareja, Mauro”, indica.

Lucrecia, la editora.
Narra que “siempre” fue “muy independiente. Comencé a trabajar desde chica, en un instituto de computación, luego en la Asociación Rural de General Acha, en una guardería y a los 17 años en Editora LyM, industria gráfica, la imprenta más grande que hay en la provincia aún hoy, durante 23 años. Eso me hizo conocida como ‘Lucrecia de la imprenta’, como me conoce la mayoría de la gente. Ser editora es una parte de mi, y tuve una gran relación allí con mis compañeros de trabajo y mi ex jefe. Allí también pude estudiar magisterio, por eso me gustaría hacer un reconocimiento a todos ellos y a mi familia, que colaboraron conmigo para poder optimizar el tiempo para hacer las prácticas y lograr mi título de docente”.

Concejal por el peronismo.
“¿Por qué el peronismo? Porque es el partido que estuvo, está y estará siempre cerca de los más humildes. Quizás no tenga la experiencia o los años de militancia por los que generalmente son ocupados estos cargos, pero sí tengo la vocación de servicio, la energía y las ganas de trabajar por esta provincia, su desarrollo y crecimiento”, dijo de su condición de legisladora provincial.
Sobre su advenimiento a la política recordó que en 1998 “con un grupo de amigos armamos una lista para las elecciones de la JP. Fue mi primera participación política… perdimos por muy poquito pero nos dio la fuerza para seguir peleando por nuestros ideales. Después, de la mano de Manuel Gianforte, Pedro Arcuri, Aldo Rava, cuya lista era encabezada por Carlos Verna nos dieron la oportunidad de participar. Otra vez perdimos pero pudimos entrar tres concejales, y me tocó ingresar. Fueron cuatro años muy duros en una época muy crítica no sólo para nuestro municipio sino también para el país en ese 2001 de cacerolazos, cuando se cerraban empresas en toda la Argentina”.
Luego asumió como delegada de zona sur del IPAV “pero a los tres meses presenté la renuncia y seguí como editora, y me dije ‘en política nunca más’. Ahora sé que nunca hay que decir nunca”, se ríe.

Ahora, diputada.
Diez años después Oscar Jorge le ofreció un lugar en su lista de diputados, en la “línea dirigida en Acha por Silvia Caminos y con la lista encabezada por Nazareno Venezuela. Para ellos, el grupo de Compromiso, nuestro grupo, debo decir: infinitas gracias, por todo”, agregó.
Sobre la relación con sus compañeros de bloque sostuvo que “es muy buena. Venimos de diferentes líneas, tenemos a veces diferencias de criterios, como los tiene un grupo de trabajo, pero formamos parte de un mismo gobierno, y trabajamos para la mejor gestión”.
La diputada señaló que lo mismo le sucede con diputados de otros bloques, porque “todos fuimos elegidos por los pampeanos y soy muy respetuosa del lugar de cada uno. Desde el comienzo de gestión llevamos varios proyectos aprobados por unanimidad y eso demuestra que podemos tener diferencias pero es posible trabajar juntos”.

Tres diputados de Acha.
Expresó que su “única aspiración es cumplir con las expectativas de la gente y los pampeanos que me votaron, llegar a cada rincón de la provincia y trabajar mucho por General Acha”.
Cuando LA ARENA le preguntó con qué expectativas llegó a la Legislatura confesó que “con mucho miedo, me decía qué voy a hacer yo en la Cámara… y la verdad es que cuando hay ganas de trabajar y de hacer cosas uno entiende que nos podemos equivocar, pero todo se aprende. La vida es un aprendizaje diario”.
Sobre la circunstancia de que Acha tenga tres diputados -Adriana Leher y Abel Sabarots-, y los tres de diferentes partidos “es muy importante, porque juntos y también desde el lugar de cada uno en Nación y Provincia, haremos más fuerza por conseguir logros por una ciudad muy postergada. Llegó la hora de que nos den el lugar que nos merecemos como tercera localidad de la provincia”, reclamó.
“Sueño con una General Acha pujante, que piense en grande y que esté preparada para recibir a los jóvenes que un día se fueron para formarse y hoy vuelven en búsqueda de un futuro. Pero también con una ciudad que tenga oportunidades para quienes vivimos aquí”, concluyó.