Desarrollan en Neuquén el primer “hospital intercultural” del país

El diseño del hospital Ranguiñ Kien, tal su nombre, representa una medialuna mirando en dirección al sol, como también las cabeceras de las camas en las habitaciones para respetar la “cosmovisión” mapuche y el significado que el sol tiene de “dar vida”.
La distribución de los espacios, laboratorios y el modo de gestión rompe con los esquemas conocidos en los hospitales del sistema público de salud ya que incorpora una metodología en la que todos los actores tienen poder de decisión para el funcionamiento y atención de los pacientes.
El médico Facundo Cornejo, director de Salud Colectiva del Ministerio de Salud de la provincia, contó a Télam que este proyecto se inscribe en el marco de un proceso extenso con participación de muchos actores de complementariedad de salud entre distintas formas de verla como la de los pueblos originarios y la occidental.
“En ese proceso, la aparición de un hospital marca un hito, un antes y un después pero tenemos que visualizar que lo más importante es el proceso”, explicó. Y amplió: “Viene ocurriendo desde hace cuatro siglos que tiene que ver cómo se encontraron estas dos culturas y forma parte de lo que hoy tenemos que remediar como sistema de salud, como Estado para que los pueblos originarios accedan a sus derechos”.
Cornejo precisó que “uno de los derechos de los pueblos originarios consagrado por nuestra Constitución Nacional y Provincial, así como por convenios supranacionales, es elegir cómo quieren atender los pacientes sus problemas de salud. En ese marco todo este proceso que se realiza en la cuenca de Ruca Choroy va en el camino de reconocer ese derecho”.

Destacan la tarea de profesionales.
El funcionario destacó la tarea del equipo de profesionales del hospital de Aluminé y las dos postas de salud pública que funcionan en Ruca Choroy para cubrir la demanda sanitaria de la zona. El director de Salud Colectiva de Neuquén sostuvo que por más que tengamos postas sanitarias, las comunidades del lugar siguen utilizando su propia medicina, sus propios curadores y a partir de pensar juntos y darse la apertura al diálogo se pudo pensar en algo como este hospital intercultural.”Hay que tener la cabeza lo suficientemente abierta para entender que la medicina occidental no es la único posible, por eso el diálogo es fantástico y se aprende muchísimo. No estar abiertos a que haya otras maneras de entender el proceso de salud, enfermedad y cuidados es de necios”, expresó.
Cornejo explicó que “el hospital va a tener un modelo de gestión diferente a los tradicionales, con un director y jefes de departamento. El modelo pensado para este hospital es circular en el que la comunidad tiene mucho que decir y los lonkos (jefes) participan junto a los equipos de salud tradicionales. El modelo de gestión es completamente diferente y considero que tenemos mucho por andar”.
Si bien aún no hay fecha para la inauguración del hospital, se considera que la misma será por etapas “para ir acostumbrándonos a una modalidad que para nosotros es muy novedosa y escapa los formatos habituales de organizar un sistema de salud”.
El hospital tendrá lugares de atención circulares, espacios donde se elaborarán las medicinas a base de hierbas, cremas y rituales con plena participación de curadores mapuches. El Departamento Aluminé cuenta con 10 mil pobladores de los cuales 2.300 forman parte de las comunidades originarias integrantes del proyecto.
En la reforma de la Constitución neuquina, del año 2006, el Estado provincial reconoció la diversidad cultural y étnica en el artículo 105, y la interculturalidad en el 107. En el artículo 53, referido a Pueblos Indígenas, expresa que “la Provincia reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas neuquinos como parte de la identidad e idiosincrasia provincial. Garantiza el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural”.

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