Una pareja fue detenida acusada de matar a su beba

EN ANGUIL

La muerte de una niña de un año y tres meses conmocionó ayer a la localidad de Anguil y generó que una treintena de vecinos protestara frente a la subcomisaría para exigir justicia: los manifestantes interpretaron que los padres de la criatura tuvieron que ver con el fatídico desenlace.
Según pudo saber este diario, la beba ingresó el lunes a las 21.30 a la posta sanitaria de la localidad con un cuadro grave y llamativo por lo que fue derivada de urgencia al hospital Lucio Molas de esta capital. En Santa Rosa los médicos no pudieron hacer demasiado: la niña murió de un paro cardíaco fruto de un edema cerebral.
Pero ¿qué le pasó a la pequeña? El médico Juan Carlos Toulouse fue en encargado de practicarle la autopsia y firmar el certificado de defunción. El forense determinó que la niña tenía un “traumatismo craneano violento” lo que le había generado el edema. La primera hipótesis es que “alguien” la habría golpeado.

La autopsia.
Tras los resultados de la autopsia, el fiscal Marcos Saco, ordenó la detención de los padres que se encuentran alojados en dependencias policiales de Santa Rosa. También ordenó un allanamiento en la vivienda donde vive la familia, ubicada en la calle Yrigoyen al 300, donde Criminalística levantó material que podría servir a los fines de la causa.
Asimismo el fiscal organizó para hoy una serie de entrevistas para conocer el entorno de la pareja que, si bien es oriunda de Winifreda, hace unos años se instaló en Anguil.
LA ARENA pudo saber que, además de la beba fallecida, la pareja tiene otros dos hijos: una niña de 8 años que vive con ellos y un adolescente de 14 que permanece al resguardo de unos familiares en Winifreda. El hombre -informaron fuentes judiciales- tiene una discapacidad motriz por lo que la beba fue llevada a la posta sanitaria en brazos de su madre.
Se espera que el representante del Ministerio Público formalice hoy o mañana la investigación en el Centro Judicial de Santa Rosa.

Sospechas.
El manto de sospecha sobre los padres de la niña comenzó a tejerse a partir de un lamentable antecedente: en 2013, otro hijo de la pareja de apenas 9 meses, un niño que había nacido con una malformación, murió en la casa familiar a causa de aplastamiento. Sobre el hecho, la madre dijo a las autoridades que en un descuido, mientras dormían en la misma cama, había asfixiado al niño con su propio cuerpo.
Fuentes policiales informaron que, tiempo después, tras un estudio toxicológico practicado al cadáver del niño se determinó que había alcohol en su sangre. Pero el caso -agregó una fuente policial- “quedó en la nada” porque “no quisieron investigarlo más”.

Manifestación.
Llamativo es el hecho que los manifestantes que se reunieron ayer frente a la subcomisaría, no son familiares de la pareja sino simples vecinos. Fue cerca de las 18, cuando una treintena de personas, entre grandes y chicos, se acercaron hasta la plaza central alzando una bandera en la que podía leerse el nombre de la niña y el pedido de justicia. El trapo, una sábana vieja pintada con aerosol, hacia extensivo el pedido y agregaba: “y hermanos”.
Ante la manifestación, el comisario a cargo salió a dialogar con los presentes y calmar los ánimos alegando que el caso estaba siendo investigado y que los padres estaban detenidos. La concentración se dispersó tras la charla, al tiempo que comenzó a llover.

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