Disprend: Lencería, sensualidad y variedad de marcas

Las vidrieras de Disprend siempre han sido magnéticas. Cientos de pijamas y conjuntos de ropa interior han pasado por ellas, y la calidad como la variedad, han sido algunas de las características más reconocidas.
Mirta y Arturo Cantelli están al frente del local desde 1976 y después de cuatro décadas de vigencia, cuentan cómo fueron esos comienzos, en medio de un tiempo de sinsabores políticos e inestabilidad económica.
Hoy, buscan dejar su impronta de la mano de su hijo Juan Cruz, quien por su profesión aporta una cuota de dinamismo y nuevas ideas en cuanto a ventas y marketing.

Arturo indicó que empezaron como una empresa familiar, siendo distribuidores de una marca que hoy ya no existe: Ropint, un anagrama de ropa interior, y también Mary France, otra marca de renombre de por aquel entonces.
Al principio solo vendían ropa femenina al por mayor. “Nos ofrecieron poner un negocio de venta al público y que yo siguiera con la venta minorista. Ropint tenía como slogan “El secreto de la mujer mujer”. Era un período en donde se comenzaba a ver la feminidad y la sensualidad de la mujer. Hasta ese entonces se usaban enaguas, y ver dos piezas era algo revolucionariamente sexy”, indicó Mirta.
Arturo relató que cubrían un radio mayorista en la provincia de Buenos Aires: Trenque Lauquen, Pehuajó, 9 de julio, Junín, Salliqueló, Tres Lomas y América.
Al principio alquilaron el local del cual tiempo después adquirieron como propiedad y allí se establecieron hasta hoy.
“Siempre tuve una perspectiva de futuro comercial, aún en tiempos adversos donde la recesión, la inflación y los tarifazos hicieron estragos. Superamos las crisis con trabajo y logramos subsistir. En 41 años pasamos de Martínez de Hoz a los avatares del 2001. La clave del éxito es el trabajo, la dedicación al cliente y esforzarse por tener las mejores marcas”, agregó Arturo.

Tiempos y cambios.
Según Mirta, el éxito está en saber reconocer cuáles son esas marcas nuevas que son las que van a manejar el mercado. Su rol fue fundamental, se dedicó plenamente a las ventas, hizo cursos y comenzó a aggiornarse.
En Santa Rosa había tiendas multimarcas, pero nadie se dedicaba exclusivamente a la lencería.
Fue la primera lencería en Santa Rosa. Luego, Juan Cruz explicó que hubo un cambio de paradigma, dejaron de existir las tiendas multimarcas y comenzaron las tiendas de artículos específicos. “Hoy los negocios se caracterizan por tener poca vida y mucho surtido”, precisó.
“Este local se fue transformando y evolucionando. Pasó por rubros que hoy ya no tiene. Tuvieron ropa deportiva, luego tuvimos un local de bijou, ya que hubo un momento en el que se imponía como moda y sirvió para incrementar las ventas”, detalló Mirta. Y agregó: “Fue siempre un gran sacrificio, tenía mis hijos muy chiquitos y no fue fácil llevar adelante este negocio. Ellos salían de la escuela y venían a tomar la leche acá, hacían los deberes”. También recordó que en 2001, lanzaron la confección y venta de uniformes. Había una casa que los hacía y cerraba sus puertas y supieron ver el nicho de oportunidad. El éxito fue tal, que hoy confeccionan la mayoría de los uniformes de la ciudad.

“Empezamos a trabajar y a visitar a los colegios. Tenemos talleres que nos cosen y trabajan para nosotros”, expresó Mirta.
En cuanto a la actividad comercial, señalaron que se siente bastante la recesión. “Vivimos de lo que vendemos y no podemos dejar de comprar. Es por eso que no puedo perder la esperanza tenemos que tener variedad de diseños y marcas. Por eso apostamos a lo que vendrá”, detalló. Mientras que Juan Cruz afirmó que justamente es en este momento que hay que buscar una vuelta de tuerca a las ventas y desplegar las estrategias comerciales.
Hoy, después de tres generaciones a cargo de Disprend, Mirta y Arturo dan un paso al costado para dejar a su hijo.
El local ha funcionado a través del buen gusto y la calidad de las mejores marcas de lencería y continuará desarrollándose a través de la esmerada atención y marcas líderes como Peter Pan, entre otras.
Desde 1976 a la fecha Disprend representa a aquellos negocios que supieron crear un nombre, una manera de ser, de comprar y de sentirse femenina.