Dos jóvenes y el sueño de volar en el cielo de Luiggi

SE RECIBIERON DOS PILOTOS DESPUES DE 42 AÑOS

En marzo podrían recibirse cuatro personas más. La idea del Aeroclub es conseguir un avión escuela más económico, y que el curso cueste menos. El sueño es que el aeródromo sea asfaltado.
Ezequiel García y Dante Delú son los nuevos pilotos comerciales recibidos de la escuela de vuelo que volvió a funcionar hace tres años en el Aeroclub de Ingeniero Luiggi. La última promoción, integrada por cinco personas, se recibió en 1975. Actualmente, el Aeroclub “está creciendo”, aseguraron y esperan que en marzo se reciban cuatro alumnos más.
La escuela de vuelo reabrió hace tres años. Sergio Quiroga, es el actual instructor y se incorporó en 2015. Debido a que instruye a futuros pilotos en otras ciudades, los alumnos del Aeroclub de Ingeniero Luiggi tienen que acomodarse a los horarios que él disponga.
“No hay días fijos, acomodamos los horarios a sus tiempos, por lo que una jornada instructiva dura un día entero, porque hay que aprovechar la asistencia del instructor”, explicó a este diario Ezequiel García, que además de haberse recibido como piloto es el presidente de la comisión, la cual funciona con 14 personas.
García, contó que “la institución pasó por momentos muy duros, y hace algunos años se viene trabajando con un grupo nuevo de gente y logramos conseguir reabrir la escuela de vuelo” y añadió que, conjuntamente con la reapertura de la escuela, “pudimos agrandar el Aeroclub con obras, como mejoras en el techo del hangar, se hizo más grande para que entren aviones más grandes. También se hizo un salón. Fueron muchos años que a este lugar no se le hacían inversiones y por suerte hemos reflotado y vamos creciendo de a poco”.

El curso.
“Toda carrera aeronáutica comienza desde un curso de piloto privado, como dictamos acá, y luego se puede ser un piloto comercial, o aeroaplicador, entre otros”, explicó el presidente.
En Luiggi, el curso completo para recibirse de piloto comprende 40 horas de vuelo: “dentro de esas horas, los aspirantes a piloto tienen que hacer también la parte teórica del curso, y un curso aparte de navegación que comprende 10 horas”, dijo García quien explicó además que “el inspector viene, te toma el examen y luego se deben hacer 25 horas de vuelo en solitario para poder volar con público”.
El precio del curso, según García, varía dependiendo el manejo de cada Club. En Luiggi, utilizan un avión Cessna 172, de cuatro plazas, y tiene un consumo “importante” de combustible. “Para nosotros, hacer el curso en un avión de estas características, es un lujo, entonces lo que hacemos nosotros es tratar de ajustar los costos lo que más se pueda, pero damos la posibilidad a quienes deseen hacer un curso de que lo haga en un precio decente”, manifestó el presidente de la comisión y agregó que “el curso cuesta 3.400 litros de nafta, que son aproximadamente 75.000 pesos y dura como mínimo 30 días y como máximo dos años. La mayoría de los pilotos tardan entre ocho meses y un año”.
Para marzo, esperan que se egresen los luiggenses Leonardo Fontana, Néstor Rivez, Paula Alonso y el martinense Emiliano Gutiérrez.

Infrestructura.
La idea del Aeroclub es conseguir un avión escuela más económico, y que el curso cueste menos. También esperan hacer un balizamiento de la pista y poder operar de noche, lo que les daría la posibilidad de sacar pilotos nocturnos e insertar el aeroclub en la parte social, como por ejemplo meter un avión ambulancia por si sucede algún percance en la zona que comprende Luiggi y las localidades vecinas. “Nuestro aeródromo está aprobado, y el sueño grande es tener la pista de asfalto, pero son números muy elevados”, sentenció García.

Tragedia.
Un triste episodio enlutó a la escuela de vuelo cuando el instructor que estaba a cargo de dar los cursos, Jorge “Vasco” Irastorza, falleció a los 40 años en la localidad bonaerense de General Villegas. El siniestro aéreo ocurrió en septiembre del año 2014, cuando Irastorza viajaba de acompañante a bordo de un avión bimotor Beechcraft B55.