EE.UU. acusó a dos espías rusos y dos “hackers” de robar datos de Yahoo

Un gran jurado del Distrito Norte de California acusó a los cuatro hombres de “hackear computadoras, de espionaje económico y otras ofensas criminales en conexión con una conspiración” para acceder a la red de Yahoo y los contenidos de cuentas de mail en 2014, informó el Departamento de Justicia en un comunicado.
Tres de los acusados (Dmitry Dokuchaev, de 33 años; Igor Anatolyevich Sushchin, 43; y Alexseyevich Belan, 29) son de nacionalidad rusa y viven en ese país, mientras que el cuarto, Karim Baratov, tiene nacionalidad canadiense y kasaja, y vive en Canadá y fue detenido ayer.
“Los acusados usaron accesos no autorizados a los sistemas de Yahoo para robar información de unas 500 millones de cuentas” y usaron parte de esa información “para obtener accesos no autorizados a los contenidos de cuentas de Yahoo, Google y otros proveedores de mail, incluso cuentas de periodistas rusos, funcionarios de Estados Unidos y de Rusia y empleados del sector financiero, de transporte y de oras compañías”, indicó el organismo.
“Uno de los acusados incluso explotó su accedo a la red de Yahoo para su beneficio financiero personal, al buscar comunicaciones de tarjetas de crédito de usuarios”, para “facilitar una campaña de spam”, continuó la acusación.
Los agentes del FSB acusados son Dokuchaev y Sushchin, dos funcionarios que se dedican a investigar delitos cibernéticos, quienes “protegieron, dirigieron, facilitaron y pagaron a los hackers para que recopilaran información a través de intrusiones informáticas en los Estados Unidos y otros lugares”, relató a la prensa la procuradora General adjunta Mary McCord.
Belan, en tanto, es uno de los hackers más buscados por FBI debido a su supuesta participación en otros ciberataques, mientras que Baratov fue detenido ayer en Canadá, indicó el Departamento de Justicia.
El robo por el que fueron acusados los cuatro hombres sucedió en 2014, pero fue dado a conocer por Yahoo en septiembre de 2016, cuando la empresa reveló que le habían extraído números de teléfonos, correos electrónicos, fechas de nacimiento y contraseñas de 500 millones de usuarios en una acción “respaldada por un Estado”.
Ese fue el primero de una serie de escándalos informáticos que golpearon a la que hasta hace no muchos años era una de las empresas más pujantes de Internet, que continuó en octubre pasado, cuando dos ex empleados difundieron que Yahoo había desarrollado en 2015 un software para buscar información específica en todos los mails de sus usuarios, por orden de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) y el FBI.
En diciembre pasado, en tanto, Yahoo informó que le habían robado información de “más de 1.000 millones” de cuentas en un incidente ocurrido en agosto de 2013.
“El cibercimen representa una amenaza significativa para la seguridad y prosperidad de nuestra nación, y esta es una de las filtraciones de datos más grande de la historia”, afirmó hoy el procurador General de Estados Unidos, Jeff Sessions, al anunciar la acusación.
Por su parte, el fiscal del caso, Brian Stretch, señaló hoy que “la infraestructura informática de Silicon Valley proporciona los medios por los cuales las personas alrededor del mundo se comunican entre sí”, por lo que “la privacidad y la seguridad de esas comunicaciones deben regirse por el imperio de la ley, no por el capricho de los hackers criminales y los que los emplean”.
“Las personas esperan que sus comunicaciones a través de los proveedores de Internet de Silicon Valley sean siendo privadas, a menos que la autoridad legal disponga lo contrario”, agregó.
Yahoo atraviesa un proceso de compra por parte de la gigante de las telecomunicaciones Verizon, que a raíz de la publicación de estos eventos obtuvo un descuento de 350 millones de dólares respecto del precio acordado originalmente, por lo que pagará por la empresa -que se llamará Altaba- un total de 4.480 millones de dólares.