Ejército sirio declara el fin de la tregua y acusa a rebeldes de romperla

En medio de una nueva escalada de violencia, el Ejército de Siria declaró hoy el fin de una tregua mediada por Estados Unidos y Rusia, y poco después fuertes bombardeos sacudieron la norteña provincia de Alepo y su capital homónima, incluyendo uno que alcanzó un convoy con ayuda humanitaria y dejó al menos 12 muertos.
La decisión del Ejército y la reanudación de los ataques aéreos a gran escala constituyen un duro golpe a las esperanzas de poner fin a una guerra cada vez más sangrienta y, llegaron luego de múltiples violaciones a un acuerdo que durante siete días redujo las hostilidades pero no logró acabar con la violencia en el país.
En las primeras horas tras el anuncio del Ejército, la norteña provincia de Alepo y su capital homónima fueron blanco de fuertes bombardeos de aviones de guerra, incluyendo uno que alcanzó un convoy con ayuda humanitaria y dejó al menos 12 muertos, según denunciaron la ONU y activistas.
Una treintena de personas más murió en otros bombardeos en Alepo capital y en otros poblados de la misma provincia lanzados después de que el Ejército diera por finalizada la tregua, informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización pro opositora con sede en Londres. Esta organización acusó a Siria y su aliado, Rusia, de estos bombardeos.
La tregua, acordada el 9 de septiembre pasado en Ginebra por Estados Unidos y Rusia, había sido calificada por Washington como la “última oportunidad” para intentar alcanzar una solución política a una guerra que ya dejó unos 280.000 muertos y 12 millones de refugiados o desplazados desde su inicio, en 2011.
Su objetivo principal era permitir la entrada y distribución de ayuda humanitaria en zonas sitiadas por el Ejército, empezando por el sector de Alepo controlado por los rebeldes, la mitad oriental de la gran ciudad, donde la ONU estima que hay unos 250.000 civiles asediados que necesitan comida, agua y medicamentos de manera urgente.
La tregua entró en vigencia el lunes pasado y durante la semana había logrado reducir significativamente el nivel de violencia en toda Siria.
Pese a que se registraron menos hostilidades y se puso un freno temporal a las muertes de civiles en bombardeos, combates y atentados, la tregua nunca llegó a ser lo suficientemente fuerte como para que la ONU ingrese alimentos y ayuda humanitaria a las zonas más asfixiadas y devastadas por la guerra, que ya lleva cinco años y medio. (Télam)

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