El Banco Mundial prevé una recuperación de la economía argentina para el 2017

El Banco Mundial prevé una recuperación de 3% del PBI de la Argentina para el 2017, luego de una caída estimada en 1.5% para este año y a la vez considera que el país tiene pendiente un ajuste fiscal, de acuerdo con las expresiones de Augusto de La Torre, al presentar a los medios el informe del BM sobre la perspectiva económica regional de América Latina. Se trata de un pronośtico más optimista que el lanzado ayer por el FMI, que pronosticó una caída de 1.8% este año, y una suba de 2.7% para el año que viene.
Al mismo tiempo, De la Torre destacó las otras correcciones que realizó la nueva gestión de gobierno argentino, que se “hicieron rápido y bien”, como la salida del default, del cepo cambiario, la quita de las trabas al comercio exterior, entre otras. En este sentido, consideró que la tarea fiscal será mas sencilla si la economía se recupera, indicando que, el año próximo el país crecería. Afirmó también que la Argentina tiene muchos espacios para mejorar la competitividad y dar “el gran giro del comercio de bienes de exportación, en los rubros de tecnología e innovación”, como ser un polo audiovisual para la industria cinematográfica de Hollywood.

Ajuste fiscal.
Estas observaciones fueron parte de la conferencia que se realizó en la presentación que se realiza en Washington con motivo de las Asamblea Anual conjunta del FMI y del Banco Mundial. En esta presentación, el representante del Banco Mundial expresó que la Argentina necesita realizar un ajuste en el plano fiscal, como parte de las medidas “pendientes” para retornar el crecimiento sostenido con empleo, si bien ponderó los esfuerzos macroeconómicos realizados por la nueva gestión como el cambiario, modificaciones de aranceles al comercio exterior y la solución del problema de los holdouts.
“El gran debate que hay con la Argentina es si el ajuste fiscal se va a materializar finalmente, si las condiciones políticas lo van a permitir en los próximos tres años como prometió el presidente Mauricio Macri”, expresó de La Torre, en el marco de la presentación en Washington DC del Informe regional semestral sobre América Latina y el Caribe, denominado “El gran giro: restaurar el comercio a través del crecimiento”.
El economista jefe del Banco para la región presentó lo que fue su último trabajo en el banco debido a que pronto dejará su cargo en la entidad, consideró el esfuerzo en el gasto debe ser regional, y evaluó que Argentina debe tratar de reducir el gasto primario, mientras que Brasil, por ejemplo, debe reducir el gasto del costo financiero de la deuda.
“Argentina organizó su programa macroeconómico de manera que tiene elementos muy sensatos: al comienzo el Gobierno hizo un esquema de ajuste muy rápido, en aranceles a la exportación, en terminar la deuda con los holdouts, y en las medidas cambiarias”, entre otras, al tiempo que “reintrodujo una política monetaria independiente del Banco Central”. Sin embargo dijo que las “autoridades argentinas reconocieron públicamente que hay necesidad de un ajuste fiscal, que va a tener que hacerse a lo largo de tres años, porque si se hiciera de golpe, la economía argentina entraría en gran recesión y, en cambio, es necesario salir de la recesión actual”.

Aspectos macroecómicos para disminuir el impacto.
Para de la Torre, la salida de los países de América Latina reside en apostar al comercio de bienes transables, más allá de los matices en política macroeconómica que pudiera tener cada uno. No obstante, se lamentó que la discusión en “Estados Unidos se esta volviendo proteccionista”, lanzó el día después en que se trenzaron en un debate picante los candidatos a vicepresidentes, el demócrata Tim Kaine y el republicano Mike Pence, y que estuvo en la primera plana de los diarios estadounidenses.
El funcionario del banco agregó, con cierta resignación, que “la paradoja América Latina, justo cuando estamos dispuestos a integrarnos al mundo que hay un debate proteccionista”. Por eso, alentó a potenciar también el comercio intrarregional, sin descuidar una estrategia de comercio con el resto del mundo.
“El rol de la integración regional debe ser congruente con la integración a mercados regionales fuera de la región. El vecindario necesita mejorar”, dijo.
De la Torre consideró que el mayor riesgo de los países de America Latina en el 2017 es que el comercio global siga cayendo y, como consecuencia, la recuperación de Estados Unidos se debilite, y que el proceso de desaceleración de China se acentúe”, por lo que llamó a realizar los ajustes macroeconómicos pendientes para disminuir el impacto.