Bio-concreto: un material de construcción que se autorrepara

Un científico holandés, Henk Jonkers, trabaja desde hace algunos años en el mejoramiento de un material al que llamó bio-concreto. Las construcciones en base a este compuesto se “autorreparan” en caso de sufrir una grieta.
El compuesto es bastante simple (de describir): concreto tradicional mezclado con dos compuestos principales, el lactato de calcio y un tipo de bacteria. Alimento y ser vivo.
Lo básico del desarrollo está en la bacteria Bacillus Pseudofirmus, que demostró poder sobrevivir sin oxígeno y habitar hasta en los ambientes más hostiles (se la puede encontrar en cráteres de volcanes activos).
“Lo increíble de estas bacterias es que forman esporas y pueden sobrevivir por más de 200 años en el edificio”, explicó Jonkers en una entrevista concedida al portal de la BBC Mundo. Esos diminutos seres vivos se alimentan del lactato de calcio, se reproducen y de esta manera reparan el material dañado.
Por este desarrollo, Henk Jonkers se quedó con el premio al mejor inventor europeo en 2015.
¿Cómo funciona? Cuando la construcción empieza a mostrar grietas, el oxigeno y el agua que pueda recibir la zona expuesta, activa las bacterias que hasta entonces se mantenían latentes. Sin perder tiempo, los microorganismos comienzan a alimentarse del lactato de calcio y como desecho de su digestión, secretan piedra caliza. La fisura en la pared que activó inicialmente las bacterias, termina cerrada por la misma “acción de vida” del material.
Queda mucho por explorar y mejorar en este desarrollo, pero las pruebas parecen ir bien encaminadas. Según refiere BBC Mundo, ya se ha puesto a prueba en algunos canales de Ecuador, una zona sísmica y expuesta a roturas de este tipo, pero todavía le cuesta entrar masivamente en el mercado por ser su costo sensiblemente superior al de la construcción tradicional, aunque no por mucho.

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