“El Cacique” que habita en Puelén

UN HOTEL UBICADO EN EL OESTE PAMPEANO

La localidad pampeana de Puelén tiene menos de mil habitantes. No cuenta con estación de servicio, tampoco con terminal de ómnibus. Sólo hay un hotel y está dispuesto a recibir turistas durante todo el año.
Está situada al oeste de la provincia, a pocos metros de la ruta nacional 151, una de las más transitadas por turistas y viajantes. Allí viven menos de mil habitantes. Por lo que se puede decir que es un lugar tranquilo, habitado por gente humilde que quiere ver a su pueblo crecer. Un caso particular fue, y es, el de Néstor Fabián Pérez. Nacido y criado en Puelén y, al ver que su pueblo necesitaba de un lugar que pueda albergar a los viajeros de la 151, decidió crear el único hotel de la localidad: “El Cacique”.
En lo que corresponde a infraestructura Puelén está muy necesitado. No cuenta con una estación de servicio, por ejemplo. Tampoco hay una terminal o una parada de colectivos para poder sacar pasajes, entre otras facilidades necesarias por los puelenses, por lo que deben viajar aproximadamente 50 kilómetros hacia Colonia 25 de Mayo para cargar combustible y conseguir un boleto de colectivo. Aún así tienen el hotel, que funciona desde el 2012 y es una fuente de trabajo para dos familias.
En un principio “El Cacique” iba a ser ubicado a pocos metros de la ruta nacional 151, pero había algo que impedía situarlo a la vera de la ruta y era la conexión de gas. Debido a esto, Pérez edificó su hotel dentro del pueblo, en un lugar que fuera de fácil acceso para los visitantes.

El Cacique.
Si bien Néstor Fabián Pérez ya no reside en Puelén, por motivos de trabajo se vio obligado a cambiar de aires y se erradicó en la ciudad neuquina de Rincón de los Sauces, su hotel está bien cuidado y disponible para que los turistas, viajeros y transportistas puedan detenerse a descansar.
Fue construido a base de fondos ahorrados por Pérez, dotado de cuatro habitaciones, todas ellas equipadas con baño privado, servicio de televisión, calefacción y aire acondicionado. Como la mayoría de los hoteles, el desayuno también es uno de los servicios brindados y por cuestiones de seguridad, hay una cochera por cada habitación donde los hospedados pueden dejar sus vehículos con total tranquilidad.

Turismo.
Puelén, con sus defectos y virtudes, es una localidad ligada al turismo. No en tiempo completo, pero al ver pasar cientos de miles de turistas y contar con un albergue para ellos, lo convierte en un participante directo del turismo pampeano. Lucía Castro, encargada del hotel aseguró que han tenido “tiempos buenos” en cuanto a visitantes que, al pasar por la localidad, decidieron parar a husmear y recorrer. De paso, se alojaron en “El Cacique”.
Con respecto al turismo, Castro manifestó que “el año pasado se trabajó muy bien. Pero este año estuvo muy flojo” y cree que esto se debe a dos cuestiones: “Algunos que ya han venido, y vuelven a pasar, como conocen deciden continuar su recorrido. Hemos tenido muchísima gente de Mendoza, San Luis, y Córdoba. El otro problema es el mal estado de la ruta 151. El trayecto de Puelén a Santa Isabel, es un infierno transitarlo. Está lleno de pozos. Así que eso perjudica un poco el turismo”. Al igual que Puelches, otra localidad pampeana que convive en cercanías de una ruta nacional, en su caso la 152 y que también presenta condiciones desastrosas, Puelén ve afectada la llegada de los turistas por las malas condiciones de la ruta. Y si bien no es un lugar que viva pura y exclusivamente de los vacacionistas, los puelenses exigen contar con el tramo de la ruta nacional 151, que los une con Santa Isabel, en buenas condiciones.

La persona ideal.
Cuando Pérez se vio obligado a abandonar su pueblo natal, debía elegir a alguien de confianza que se haga cargo de “El Cacique”. Sabiendo las limitaciones en cuanto a la cantidad de pobladores, eligió darle la responsabilidad a Lucía Castro. Una mujer oriunda de San Rafael, Mendoza, que hace ya 14 años vive en la localidad. Una mujer polifuncional.
Hace dos años que trabaja en “El Cacique” y está a cargo del hotel. Incluso, los trabajos de arreglos los realiza ella. Sabe todo sobre la albañilería, dice. Como si fuera poco, por fuera del trabajo de “hotelera”, hace changas. Corta el pasto, arregla jardines. Da clases de pintura, y hasta tiene un vivero en su hogar. “En la vida hay que aprender mucho”, sostuvo emocionada por haber recibido el llamado de LA ARENA y manifestó estar “muy agradecida” con el dueño del hotel que le dio trabajo y la confianza para cuidar y atender el lugar. Lucía Castro se radicó en Puelén porque allí estaba viviendo su suegra. “Vine con una mano atrás y otra adelante”, aseguró Castro y floreó al que hoy es su lugar en el mundo: “Es un pueblito hermoso, tranquilo, con gente muy amable y humilde, yo estoy muy orgullosa de vivir en un lugar así”.
Respecto a las necesidades que tienen los puelenses manifestó que “me gustaría que hubiera más proyectos, para que la gente de acá tenga trabajo”.

“Aprender”.
Castro no podría jamás dejar de lado su vida anterior a irse a vivir a Puelén y confiesa que “la vida de chacarero es sufrida. Trabajé plantando cebolla y ajo. Atando viñas también. Luego me junte con mi marido y aprendí a trabajar de albañil. Hace 19 años que estoy con él. Acá (en Puelén) hay otros albañiles igual”. Aseguró que le gusta aprender, “porque la vida está para aprender”, sostuvo y dijo que en un momento estuvo a punto de renunciar a su empleo, “porque fui mamá hace poco, pero seguí trabajando. Y el dueño no quiere que me vaya”.
Lucía Castro es una mujer que disfruta del trabajo. Una persona que hace patria durante los siete días de la semana.

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