El cazador baleado en Lonquimay dijo que los policías detenidos los “atacaron directamente”

Un cazador que resultó herido de un balazo en el mismo hecho en que mataron a un compañero suyo de un tiro en la cabeza, en la localidad pampeana de Lonquimay, dijo hoy que los policías detenidos por el caso los “atacaron directamente” y no descartó que hayan estado “drogados o alcoholizados”.
Se trata de Andrés Enrique Casabonne (46), quien en 2009 estuvo involucrado en un hecho similar cuando otro cazador también falleció baleado por un policía que luego fue condenado en un juicio abreviado a un año y seis meses de prisión en suspenso.
“No se si estaban drogados o alcoholizados pero nos atacaron directamente, espero que esta vez vayan presos en serio”, dijo a Télam la víctima desde su casa de General Pico luego de haber sido dado de alta en el Hospital de Lonquimay donde lo asistieron de una herida de bala en un glúteo.
Según su testimonio, él estaba con tres compañeros, entre ellos Héctor Santiago Garialdi (38), a bordo de una camioneta Ford F-100 en busca de liebres ya que la temporada de caza es entre los meses de mayo y julio.
“Íbamos en una calle de Lonquimay cuando pinchamos las ruedas por unos clavos ‘miguelitos’ que pusieron y en ese momento dispararon directamente contra nosotros”, aseguró Casabonne, quien agregó que tras el ataque ambos policías escaparon en un móvil.
El hombre recibió un balazo en un glúteo y Garialdi un disparo en la cabeza que le ocasionó la muerte a los pocos minutos pese a que lo trasladaron en la misma F-100 al hospital local.
“Para nosotros es un trabajo porque cazamos para el frigorífico y tenemos carabinas”, contó Casabonne, quien tampoco descartó que los policías los hayan estado “siguiendo”.

Hecho similar.
Este cazador recordó que el 6 de julio de 2009 participó de un hecho similar cuando entre las 19.30 y las 20, cinco kilómetros al oeste de la localidad de Eduardo Castex, él, Matías Eugenio Ramos (26), Juan Carlos Clemenco (25), Pablo Hernán Gallardo (24) y un adolescente que por entonces tenía 17 años iban a bordo de una F-100 cazando liebres.
Dos policías que patrullaban la zona en una Ford Ranger vieron a los cazadores e intentaron interceptar el vehículo para que desistieran de su actitud.
“Procuraron interceptarlos deteniendo la camioneta policial del lado izquierdo del camino. En el momento que la conducida por los cazadores, con los reflectores enfocados hacia el móvil policial se acercó e intentó esquivarlos, desde la camioneta policial efectuaron disparos de arma de fuego; uno de los cuales ingresó en el borde interno derecho de la base superior nasal de Ramos”, indicó el fallo de 2010 de la Cámara en lo Criminal de Santa Rosa.
Ese tribunal condenó a un año y medio de prisión en suspenso al efectivo Daniel Pérez ya que consideró que no tuvo la intención de matarlo.
Los jueces Elena Higthon de Nolasco y Juan Carlos Maqueda de la Corte Suprema de la Nación confirmaron la resolución en marzo de este año tras denegar el recurso que había sido presentado la familia de la víctima.
“Espero que esto que pasó otra vez no termine como con Pérez que todavía sigue cumpliendo funciones en la Policía de La Pampa”, reclamó Casabonne y agregó que en el caso de 2009 quisieron simular un tiroteo pero a través de una pericia de Gendarmería Nacional eso fue descartado. (Télam)