El difícil camino al primer empleo

"OPORTUNIDADES" EN LA COMIDA RAPIDA: ¿UN TRABAJO DIGNO?

“Si no permiten que tomes experiencia, es complicado ingresar al laburo”, fueron las palabras de Jonathan, uno de los más de treinta jóvenes que esperaron su turno para ser entrevistados. Un chico que, como tantos otros, busca insertarse en el ámbito laboral.
El viernes pasado, en el lapso de una hora, alrededor de 30 personas de entre 18 y 20 años se presentaron, currículum en mano, en un local de comida rápida de nuestra ciudad con la esperanza, en la mayoría de los casos, de conseguir su primer empleo.
“Casi siempre es un requisito excluyente. Todos te piden experiencia”, agregó Agostina, que miraba ansiosa hacia la mesa donde se realizaban las entrevistas para ver si la llamaban.
Un punto para resaltar fue que un gran porcentaje de los jóvenes que se presentó el viernes se enteraron de la convocatoria por Internet. Algo que marca la tendencia del uso de la tecnología también en este campo, y deja un poco de lado la clásica recorrida por los negocios céntricos con el CV bajo el brazo.
“También suele pasar que te toman sólo por tres meses, y a la hora de ponerte fijo, te echan y contratan a otro por el mismo tiempo”, fue el análisis que hizo Guido, reflejando una realidad preocupante en distintos trabajos: el temporal o el famoso “a prueba”, sin garantías.
Todos los chicos que fueron entrevistados esa tarde coincidieron en la necesidad de hallar una solución, por parte de los organismos municipales o provinciales, para esta problemática, que afecta a muchísimos jóvenes que buscan costear sus estudios universitarios o, simplemente, ayudar a su familia.
“Deberían darnos la oportunidad de poder ver cómo nos desenvolvemos. Después cada uno sabrá…”, sentenció Jonathan.

Iniciativa juvenil.
Hace algunas semanas sesionó el Concejo Deliberante Juvenil de Santa Rosa, y una de las iniciativas tratadas propone la creación de un programa para la búsqueda de trabajo bajo la denominación de “Ejemplo” (Egresados jóvenes con empleo orientado”. Un registro de datos para que cualquier particular, empresario u organismo busque allí a chicos con ganas de trabajar.
Además, dentro de la misma se explica que como requisito se deberá tener 18 años y haber completado el secundario, sin adeudar materias después del mes de febrero.
La presentación del proyecto se concretó durante un acto que se realizó en el recinto de sesiones del CDSR, con la participación de alumnos, docentes tutores de la iniciativa, y directores de los colegios Marcelino Catrón, Polivalente de Arte, República Argentina, Provincia de La Pampa y el Instituto María Auxiliadora.
“Cuando se acerca el fin del secundario muchos nos preguntamos qué vamos a hacer, cómo sigue el camino y el hecho de salir a buscar empleo es una realidad, porque no todos quieren o pueden seguir una carrera universitaria. Hoy es complicado el panorama laboral, no hay casi oportunidades e incluso a los padres se les complica la situación. Entonces nosotros pensamos en tener una herramienta justamente para obtener esa chance de trabajar en un empleo digno”, argumentó Luciana Diez, al presentar junto a Nicolás Salgán (ambos del Polivalente) el proyecto “Empleo”.
“El tema del trabajo te hace sentir incluido en la sociedad. Si trabajás es como que sos parte desde otro lugar. Y nosotros somos conscientes de eso pese a que lo más recomendable es estudiar, pero la realidad es la realidad”, aclaró Nicolás.

Vía (comida) rápida.
Las compañías de comida rápida, que de a poco van ganando terreno en nuestra ciudad, suelen ser las primeras en ofrecer “oportunidades” a aquellos chicos que comienzan a dar sus primeros pasos fuera del secundario. Aunque lejos están de ser un empleo digno.
Pese a los miles de comentarios en contra de estas empresas (basta con googlear o ingresar a foros relacionados) por los tratos sobre los trabajadores o el escaso salario, el gobierno de Mauricio Macri impulsó hace poco un acuerdo con una de las multinacionales más importantes que opera en algunas provincias de Argentina, en pos de promocionar el “trabajo digno”.
El resultado, por suerte, fue tajante y concreto: rechazo de todo el arco sindical y anulación del convenio por parte de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
El acuerdo establecía la incorporación de 5.000 “practicantes” a la cadena con una remuneración de $4.500, un valor muy inferior al Salario Mínimo, Vital y Móvil. Sobran las palabras.

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