El director de “Good Bye Lenin!” llegó al país para presentar su nuevo film

El cineasta se encuentra en este país para presentar su nueva película tras 12 años “Yo y Kaminski” que se exhibe en el marco del festival de cine Alemán. Adelantó que màs adelante filmará escenas de una película en coproducción en el país.
“Lo que a mí me gusta del cine argentino es su tradición y también la calidad actoral, quizá porque no los conozco. Me enteré que el actor de ‘El clan’ (Guillermo Francella) viene de la televisión y es comediante, pero su actuación me pareció grandiosa”, destacó Wolfgang Becker sin querer dar precisiones acerca de cómo será el proyecto de coproducción que lo acercará al país.
Consultado acerca de por qué demoró tanto entre el suceso de “Good bye, Lenin!” y encarar una nueva película, el cineasta señaló a Télam que “la respuesta más corta es que en Alemania, luego de un gran éxito, todos suelen filmar la segunda parte, que termina siendo mala, pero deja dinero, y yo no quería eso”.
En “Yo y Kaminski”, que se proyecta en el Village Recoleta (viernes 16 a las 19.15 y sábado 17 a las 21.30) y en el Village Caballito (viernes 16 a las 21.30 y lunes 19 a las 17), Becker reúne a Daniel Brühl (“Good bye, Lenin!”, “Bastardos sin gloria” y “Los edukadores”) y a Jesper Christensen para reeditar a una pareja despareja en una suerte de “road movie”.

Amigos.
Brühl representa a un joven periodista sin escrúpulos que sueña con salvarse por medio de la biografía del eximio pintor Manuel Kaminski (Christensen), quien se encuentra ciego, en los últimos años de su vida, y atado a un amor de su juventud.
“Creo que la evolución de Daniel fue mucho más grande que la mía porque cuando trabajamos en ‘Good bye, Lenin!’ él era muy joven y después empezó a rodar una película tras otra, sumando mucha más experiencia que la que yo sumé en este tiempo”, explicó Becker con respecto al intérprete que considera su amigo.
“En esa época, él era mucho más permeable. A pesar de que yo no hubiera rodado esta película sin Daniel, nosotros no podíamos arrancar desde dónde habíamos quedado. Lo veo como a un actor emancipado, que habla de igual a igual. También tuvimos conflictos de índole creativo, lo cuál valoré mucho”, insistió durante un reportaje en un salón de un hotel del barrio porteño de Recoleta que aloja a los visitantes del Festival de Cine Alemán.
Luego de esa obra maestra para recordar, con nostalgia e ironía, a la Unión Soviética que significó “Good bye, Lenin!”, Becker se encontró con la fama, el éxito y el reconocimiento mundial, pero sin un proyecto que estuviera a la altura de lo que había sucedido. Sin embargo, pese a no estar detrás de las cámaras, durante estos 12 años trabajó en la industria del cine desde la productora que dirige, y así le llegó al libro de Daniel Kehlman que le dio origen a “Yo y Kaminski”, una pieza calificada como “especial” por el director de 62 años.

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