El mundo de las promotoras del TC

El reloj marca las 6 de la mañana del domingo 30 de octubre y, para las promotoras, es momento de ponerse en funcionamiento. Les espera una larga jornada a quince kilómetros de su hotel, donde el Turismo Carretera brindará un espectáculo emocionante ante más de 40 mil personas.
El sol, impiadoso durante viernes y sábado, promete dar un respiro gracias a los nubarrones que, en contrapartida, amenazan con más agua para una provincia castigada por las lluvias. Para las chicas, sin embargo, es un alivio. Porque saben que con sol, viento o lluvia, deberán lucir espléndidas.
Serán más de seis horas paradas, caminando con sus sombrillas a cuestas, sonriendo y exponiéndose a las miradas de todos. A las de quienes las observan cargados de prejuicios sexuales asegurando que “son todas prostitutas”; a las de aquellos que van un poco más lejos y cuestionan el “sistema” por alimentar una sociedad machista y cosificar a la mujer; o las de los que simplemente las ven como a cualquier otro trabajador. Y todo multiplicado por millones, porque la televisión juega con todas esas alternativas en un evento de los más populares de Argentina.
Ellas entienden todo y, más allá de algunos momentos de incomodidad, intentan disfrutar de un trabajo que en muchas ocasiones les sirve para costearse los estudios, criar a sus hijos o ayudar en la casa paterna.

Agencias.
Las ocho chicas de la agencia Ixiz Producciones (una empresa de Capital Federal que reúne a promotoras para todo tipo de eventos) salen del hotel santarroseño ya listas para el último día de trabajo del fin de semana, y un rato después ya están en el Autódromo Provincia de La Pampa.
Allí, junto a otro grupo de promotoras -de la otra agencia que tiene convenio con la Asociación de Corredores del Turismo Carretera (ACTC) para trabajar en el TC-, le darán el color habitual a un show que, por tradición, hoy no sería el mismo sin su presencia.
“A pesar de los prejuicios, es un trabajo como cualquiera”, asegura Marcia Avalos, ex promotora, propietaria de la agencia y que en cada visita del TC a La Pampa llega para coordinar la tarea de sus discípulas. “Acá hay chicas que estudian o que tienen otros trabajos, y que se acercan a la agencia para hacer algo que les ofrece un buen ingreso”, agrega Avalos, cuyo emprendimiento tiene 15 años y también aporta promotoras para el Turismo Nacional (TN) y para otros eventos empresariales que no tienen nada que ver con el automovilismo o lo deportivo.
En general son las propias empresas las que directamente piden a la agencia una cantidad determinada de chicas para promocionar sus productos en una carrera, pero también hay pedidos de los equipos o los pilotos para mostrar sus publicidades.
“En muchos casos nos piden a alguna chica en particular porque ya la conocen y saben que tiene experiencia, pero también hay chicas que están empezando y van aprendiendo cómo moverse y actuar en cada caso”, destaca Marcia, encargada de ir enseñando un oficio que tiene sus secretos. “Más allá de la belleza, es importante ser simpática, agradable y saber ubicarse para las cámaras”, asegura.


En caída.
Pasadas las 8 de la mañana los equipos empiezan a alistarse de cara a las series del TC que arrancarán a las 9. La multitud espera expectante el inicio de la actividad dominical y, cuando se encienden las cámaras, también comienzan a mostrarse las promotoras. Se pasean por la calle de boxes, acompañan a los pilotos antes de la salida a pista, van hasta la grilla de partida y finalmente los reciben al finalizar la competencia.
Es un grupo de unas veinte chicas que deben estar donde esté la TV. Sí, apenas un par de decenas de promotoras acompañan hoy a la categoría más popular de Argentina, y a ellas se suman algunas locales aportadas por los organizadores de cada carrera, como aquí lo hace habitualmente el gobierno de La Pampa o la municipalidad de Toay.
El número suena escaso teniendo en cuenta que cada final del TC la largan 40 competidores, pero tiene una explicación económica porque el trabajo de las promotoras sufre, como cualquier actividad, los vaivenes de nuestro país. “Hace diez años, había 120 promotoras en cada carrera; hoy son 15 ó 20”, comenta Avalos, y asegura que la baja tiene que ver con un ahorro obligado de las empresas. “En momentos de crisis tienen que elegir entre una promotora o poner una publicidad estática, y eso afecta nuestro trabajo. Pero para el año que viene estimamos que va a volver a crecer”, se entusiasma.

Agotadas.
La final del TC se cierra con el triunfo de Mariano Werner, pero las promotoras deben continuar. Llega la corrida final hacia el sector de la técnica para decir presente cuando los pilotos se bajan de sus máquinas, la subida al podio de aquellas autorizadas por la ACTC y el acompañamiento perpetuo a las espaldas de cada corredor hasta que se apague la última cámara.
Recién en ese momento terminan las 20 horas de trabajo a lo largo del fin de semana (de 9 a 16 viernes y sábado; de 8 a 14 el domingo). Y al fin se relajan. Se acercan a la combi que las traslada, se quitan los interminables tacos y, agotadas, dejan de sonreír por un momento. Al menos hasta la próxima carrera.

Otro lugar para la mujer
El rol de las promotoras es discutido desde muchos sectores porque ofrece un mensaje cosificador de la mujer, como ocurre también con algunos desfiles, elecciones de reinas y otras actividades. En ese contexto, el presidente del Campeonato Mundial de Endurance (WEC), Gerard Neveu, decidió el año pasado eliminar la presencia de promotoras en su categoría. “Es una reminiscencia del pasado que no tiene sentido hoy. La mujer ocupa otro lugar hoy”, señaló Neveu, quien en contrapartida propició la llegada de mujeres como pilotos o integrantes de los equipos.

Un video que alcanzó a todos
El video que se viralizó hace poco más de un mes con dos pilotos (Mauro Giallombardo y Juan Bautista De Benedictis) teniendo sexo con una promotora, no hizo otra cosa que alimentar el prejuicio de quienes relacionan directamente a esa actividad con la prostitución.
“Cada uno puede decir o pensar lo que quiera. A veces nos duele lo que dicen, pero nosotras tenemos bien en claro cómo es nuestro trabajo”, marca la cancha Marcia Avalos, propietaria de la agencia de promotoras que prestan sus servicios en el TC.
“Yo te puedo asegurar que nuestras chicas vas a las carreras a trabajar de promotoras. Ellas llegan a cada lugar en un colectivo que las traslada, y van del hotel al autódromo y del autódromo al hotel; siempre con nosotros porque tenemos la responsabilidad de cuidarlas y de responder si les pasa algo. Es un trabajo muy serio”, explicó.
Aunque al mismo tiempo aclaró que lo que hacen fuera del fin de semana de trabajo, ya tiene que ver con una decisión personal. “Cuando están con nosotros las cosas son claras. Después, si alguna hace un contacto aparte, es cosa de ella, como pasa con cualquier persona en cualquier trabajo”, admitió.

Oferta sexual.
La vinculación del automovilismo con la prostitución ha tenido diferentes puntos de contacto a lo largo de la historia, incluso recientemente en La Pampa, aunque no relacionados con las promotoras que se ven habitualmente por la televisión.
En diferentes circuitos la Policía ha desbaratado redes de proxenetas que obligaban a grupos de mujeres a prostituirse, en muchos casos dentro de carpas instaladas disimuladamente en diferentes sectores de los autódromos, o en lugares cercanos a los mismos.
Uno de esos casos ocurrió en La Pampa hace dos años, en una visita del propio TC. En esa oportunidad la Policía pampeana detuvo a tres hombres oriundos de Santa Fe, acusados de integrar una red de trata de personas, y liberó a once mujeres que habían sido traídas para obligarlas a tener sexo en una carpa.

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